MLB: Abreu pone a prueba la leyenda de los 80’s y los 90’s del béisbol cubano

José Abreu está en todos los titulares, a puro palo, a puro talento. El cienfueguero ya genera comentarios prematuros que hablan del Salón de la Fama, mientras que su nombre se menciona junto a grandes bateadores, inclusive junto a inmortales de las Mayores. La pregunta entonces es: ¿De dónde salió Abreu? 

Y es que ‘Pito’ - para muchos va a seguir siendo José Dariel ‘Pito’ Abreu y no José Abreu -, sin tener las cámaras Hollywoodenses de Yasiel Puig en Los Ángeles o la mega prensa de Yoenis Céspedes en Nueva York, ha puesto su nombre en el mapa. 

A pesar de jugar para los Medias Blancas. 

A pesar de tener una vida discreta. 

A pesar de preocuparse por ser líder y no por las luces de la ciudad. 

Abreu está en este momento a una carrera remolcada de convertirse en el único pelotero, además de Albert Pujols - quien tiene números de otra galaxia - en haber logrado 30 jonrones y 100 carreras empujadas en sus primeras dos temporadas en las Grandes Ligas. 

El inicialista de Chicago se burló de quienes pusieron en duda su calidad en este 2015, preguntando por sus jonrones en la primera mitad de la temporada. Pero los que titubearon no recuerdan como los latinos experimentados de los Medias Blancas le aconsejaron a Pito que no hiciera tantos swings (200) en el entrenamiento primaveral, evitando el agotamiento a estas alturas del evento. 

¿El resultado? 

Una temporada más balanceada, pues en el 2014 bateó 29 cuadrangulares antes del Juego de Estrellas y solo 7 después, mientras que este año la producción fue de 14 previo al evento y 16 en la segunda mitad. O sea que Pito se ha adaptado, lo que genera muy buenas expectativas a lo que está por venir. 

Pero secretamente José Dariel ha desmitificado las décadas del 80 y el 90 de la pelota cubana, esa misma que algunos pretenden imponer como años de dioses del béisbol  - los más tercos dirían que irrepetibles dioses del béisbol - y no hombres de carne y hueso. 

Razonemos juntos: 

¿Cómo se explica que José Dariel Abreu no haya jugado Series Selectivas, por años la razón esgrimida para los desastres internacionales, en vez de reconocer la presencia de profesionales como rivales y no amateurs? 

¿Cómo entendemos entonces que Pito se enfrentó a lanzadores de calidad dudosa en Series Nacionales, crisis que sigue incrementándose hoy, y no a las estrellas del pitcheo de las décadas mencionadas? 

¿Cómo aceptamos las estadísticas de video juego del cubano en la pelota de la isla, .342 de average - 5to histórico -, .621 de slugging (3ro) y frecuencia de jonrones de uno cada 14.6 veces al bate en 10 temporadas? 

La razón es una sola, José Dariel es un estrella, tan grande como cualquiera que hayamos producido en la isla, con la única diferencia que ha podido demostrar su calidad en el mejor béisbol del mundo y hacerlo con fundamento, dejándonos deseando más, en franco desespero por ver que hará cuando Chicago ‘arme’ un line-up mejor diseñado, que favorezca aún más la producción del cubano. 

En Cuba nacen peloteros de primer nivel y esa es una industria que nunca va quebrar, la misma que ‘fabricó’ a Bellán, Maciá, el Diamante Negro, a Torriente, Dihígo, Luque,  Miñoso, Tiant, Oliva, Tany Pérez, Muñoz, Casanova, Linares, Pacheco, el Duque, Lazo, Kendrys y Chapman, entre otros muchos. 

Esto no es un alarde patriótico señores, es un hecho, dejemos por una vez de llorar en el pasado y saludemos la estirpe de Pito, que nos enorgullece a diario como el resto de quienes nos representan en las Grandes Ligas. 

Disfrutemos y rescribamos la historia. Vivámosla. 

Sin más por ahora,