La Serie Mundial en Cuba…diferido

La voz se corrió de boca en boca, y estallaron las redes sociales: se iba a transmitir en vivo la Serie Mundial de las Grandes Ligas de béisbol en Cuba.

Fuentes informadas lo daban como un hecho, y miles de aficionados se reunieron ante su televisor para apreciar el desafío, en el estatal canal Tele Rebelde.

Sin embargo, todo fue humo, pues se quedaron con las ganas de ver a dos de los peloteros cubanos más mediáticos de los últimos tiempos: Yuliesky Gourriel (Astros de Houston) y Yasiel Puig (Dodgers de Los Ángeles).

Desde la noche del lunes se hablaba de la posibilidad, que fue ganando más fuerza durante el martes, pero al final todo se diluyó. Personalmente me comuniqué con una fuente bien informada en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), y me confirmó que se haría la trasmisión con unos minutos de retraso con respecto a la original.

Sin embargo, hoy me confesó que a última hora decidieron solamente grabar el juego para trasmitirlo este miércoles, y así se espera hacer en lo adelante. O sea, pasarlo por la televisión nacional un día después de efectuado, en lo que sería el intervalo más corto hasta el momento.

Sospechoso era que no se hubiera comunicado nada en ninguno de los espacios deportivos de la televisión durante el día, aunque en el Noticiero Deportivo se anunció el partido, sin hablar de trasmisión.

Desde hace alrededor de cinco años comenzaron a pasarse juegos de Grandes Ligas por Tele Rebelde, en el programa Béisbol Internacional de los domingos, pero no fue hasta 2015 que se pudo a ver a un cubano en acción.

Hasta ese momento, se editaba su presencia en el plato o en el box, o simplemente no se pasaba ningún juego donde hubiera algún cubano en nómina. Como esto último ya es casi imposible, no tuvieron más remedio que ponerlos, aunque sin darles destaque.

No obstante, hace una semana, durante una trasmisión de ese tipo, el comentarista oficial de la pelota en Cuba, Rodolfo García, se enfrascó en una inesperada y forzada alabanza de Puig, de quien apenas había hablado los años anteriores.

Este martes, el diario oficial Granma publicó un artículo, igual de festinado que el comentario de “Rodolfosazo”, en el que se ponía en blanco y negro por primera vez en un medio así los nombres de los considerados “traidores” hasta el momento. La idea del comentario era enfatizar que son lo que son hoy por la formación que tuvieron en Cuba, pero la salida en el Diario de este tema, no hizo más que reforzar la hipótesis de que sí se iba a transmitir el partido en vivo.

Se trataba de algo histórico, pues en más de 50 años jamás se pasó un partido de Grandes Ligas en vivo, y en esta ocasión tenía otros dos atractivos más: se trataba nada menos que de la Serie Mundial, y en ella había dos cubanos, uno por cada bando, por lo que independientemente del resultado, uno de ellos sería campeón.

Baste recordar que de la Serie Mundial del pasado año, en la cual fue protagonista el supersónico Aroldis Chapman, aquí no se vio ningún encuentro, ni siquiera de forma diferida, así que el lector no-cubano puede hacerse la idea de la importancia de lo que estaba por ocurrir.

En definitiva no va a ser en vivo, pero con un día de retraso igual es histórico para la televisión cubana, y un paso gigantesco para derribar el mito de que no se puede hacer por h o por b.

Se responde así a un reclamo de miles de cubanos, que durante todos estos años reclamaron con fuerza, y esta página ha sido testigo, la posibilidad de ver el mejor béisbol del mundo.

Eso se respiraba hoy en las calles de La Habana, que amaneció lluviosa, pero marcada en cierta medida por la decepción de los aficionados al deporte nacional.

“Yo no sé cómo voy a salir a la calle hoy”, me decía Ulises, carpintero de profesión. “Ayer llamé a una pila de socios para que vieran el juego y al final no lo pusieron. Me van a decir de todo.”

“Yo siempre tuve mis dudas”, dice por su parte Luis Raúl. “Era demasiado fuerte, una Serie Mundial, con cubanos, y en vivo, demasiado para un solo corazón. Hasta que no lo viera no lo iba a creer.”

“Señores”, interviene José Carlos, “no tenemos por qué ver el vaso medio vacío. Acuérdense que el año pasado no vimos ni uno, ahora por lo menos los vamos a ver diferido, y si de verdad va a ser con solamente un día de diferencia, debemos estar satisfechos. En toda la temporada no se vio al Yuly ni una vez. Hasta en los resúmenes que hacían en los noticieros lo evitaban.”

Fue otra raya para el tigre, como dice la expresión popular, pues Gourriel estuvo entre los destacados este año en la Gran Carpa, al punto de subir del séptimo al quinto puesto en la poderosa alineación de los Astros, gracias su rendimiento (.299 de average, 43 dobles, un triple y 18 cuadrangulares y 75 carreras remolcadas). La postemporada no ha sido la excepción, pues antes de la Serie Mundial bateaba de 44-15 (.341), cuatro dobletes y un triple, y cuatro empujadas.

Por su parte, Puig durante la temporada bateó para .263, 24 tubeyes, dos tribeyes, 28 batazos de vuelta completa y 74 compañeros traídos hacia el plato, y fuera de ella compilaba para .375, con seis anotadas, dos dobles, un triple y un jonrón, seis impulsadas, 474 de OBP, .594 de slugging y 1.067 de OPS.

Artículo original publicado en Havana Times (http://www.havanatimes.org/sp/?p=127061)