59 SNB | Lo que aprendimos en las primeras dos semanas de la temporada

Yirsandy Rodríguez

Por Yirsandy Rodríguez | Senior Writer en BaseballdeCuba | @Yirsandy

Aug 27, 2019

¡Estamos de regreso!

Sé que estuviste a la espera de esta columna prácticamente diaria, pero agosto fue un mes complicado: Vacaciones después de una larga temporada que comenzó en agosto de 2018, los toques finales a nuestro sitio y una sorpresa de parte del team de BaseballdeCuba.com para los amantes de las estadísticas, la sabermetría y los análisis.

Estaba ocupado, sin embargo: Ahora el playball va más allá de nueve entradas. Eso es lo importante, que el béisbol sigue generándonos emociones y no se detiene.

¡Entusiasmado de recibir la bienvenida en otra temporada del béisbol cubano!

Entonces, simplemente es hora de comenzar a leer y divertirnos sin límites. Intentemos descubrir las cosas que se nos escaparon de la vista para decir otra vez: ¡Oh!, desbordando la emoción de nuestro juego favorito, a pesar de resistir las críticas a nivel nacional e internacional y haber visto un jonrón cada casi ocho ponches (7.3), más rollings para double play (126) que intentos de robo (96) y una efectividad general de 4.68 (¡con 5.44 carreras por juego! ¡Ufff!) durante la primera semana, el registro más alto en la actual “Era de los Refuerzos” del béisbol cubano. 

Hay más de un pitcheo interesante para perseguir desde ya, aunque tenemos apenas dos semanas en la 59 Serie Nacional del béisbol cubano. Sin embargo, es posible que podamos comenzar a escribir un libro, esculpiendo una pieza con todas las cosas insólitas y curiosas que han ocurrido en un breve lapso: Industriales cometió siete errores en el Opening Day, una marca que se convirtió en la segunda peor para un día inaugural, después de aquellas nueve pifias de Santiago de Cuba frente a Ciego de Ávila, el 18 de diciembre de 1980 en la 20 Serie Nacional. Pero, ¡oye, hay más!: Las Avispas se quedaron sin bates y terminaron el partido contra los Gallos gracias a Frederich Cepeda, quien le facilitó algunos bates. Y, un día después, el pasado jueves, el outfielder de los Indios de Guantánamo, Luis Hechavarría, fue penalizado por utilizar un bate ilegal. ¿No me digas que te perdiste la serie entre Pinar del Río y Villa Clara? 

Entonces, tal vez no hayas visto cómo los estelares lanzadores pinareños Livan Moinelo y Raidel Martínez, debutaron sin lanzar, sin ni siquiera estar presentes en el dugout —ambos están lanzando en la Liga Japonesa Profesional—. ¿Qué sucedió? Sus camisas debieron ser utilizadas por los pitchers de la reserva que fueron subidos al roster oficial.

Mi amigo, el psicólogo Yanquiel Barrios, un fiel seguidor de BaseballdeCuba.com, estaba esperando disfrutar de la cobertura, y esta mañana me dijo: “Escribe, ¡es hora de leer una pieza!”.

¡Atención a los lectores de la Peña Martín Dihigo!

Una vez más, ¡gracias a todos por la espera!

Normalmente, confiamos en que las primeras muestras de una joven campaña van a quedarse ahí, sin trascender a niveles superiores. Sin embargo, hay cosas que nos están poniendo a pensar… Esto es lo que aprendimos en las dos primeras semanas de la 59 Serie Nacional del béisbol cubano:

Los Leñadores de Las Tunas siguen siendo el equipo más completo de la primera fase

Con cada salida a la grama, los campeones nacionales están demostrando que tienen el equipo más completo del juego en esta primera fase. Esto es parte de lo que puedes aprender cuando analizas el resultado del team-work de Leñadores: Han anotado 50 carreras sin depender aún de los jonrones (3), fildean para .980 y su pitcheo, que encabeza los titulares de la campaña con 2.56 de efectividad, trae la rotación más ponchadora (50) y un impresionante WHIP de 1.23. Eso sí, tanto a la ofensiva como en el pitcheo, dos regresos han sido claves para los actuales campeones nacionales: El del antesalista Yordanis Alarcón y el pitcher derecho (relevista convertido en abridor), el Novato del Año de 2012, Carlos Juan Viera.

Alarcón, se ha desbordado produciendo para .436/.457/.615, con un jonrón y 13 remolcadas en sus primeras 46 visitas por el home plate, mientras Viera, suma marca de 2-0 y 24 strikeouts en 19 innings después de tres aperturas. Es cierto que acaba de comenzar la temporada, pero las tendencias estacionarias no te mienten. Pitcheo y defensa se están convirtiendo en dos complementos cada vez más importantes en el béisbol cubano, debido a una baja de la liga en ambos aspectos. Y si analizamos, por esa parte, los Leñadores de Pablo Civil siguen luciendo como el team más equilibrado. De hecho, están bateando para .313, aun cuando Yuniesky Larduet promedia .188, Yosvani Alarcón no ha pegado jonrones y el equipo está bateando apenas .225 con corredores en posición de anotar. Así que, cuando esos puntos se calienten, Danel Castro entre a potenciar la alineación y esa maquinaria ofensiva comience a ajustarse, no hay dudas de que los Leñadores serán un rival difícil de derrotar.

¿Los números de poder están regresando?

Como se ha anunciado, esta será la última temporada en la “Era de los Refuerzos” del béisbol de Cuba, así que podemos darle fin a otro capítulo pasajero dentro de los sistemas de calendario y clasificaciones del béisbol cubano. Pero, de cualquier manera, vale la pena mirar atrás y apreciar cómo nos estamos despidiendo de un sistema de dos fases clasificatorias que se extendió por ocho temporadas. ¿Lo que aprendimos? Nada nuevo, aunque aquí están todos los detalles para tu deleite: Los números de poder se siguen imponiendo en la liga. Esta es una manera rápida de entender cómo ha sido la evolución: .380, .374, .388, .387, .392, .392, .399 y .401, son los sluggings ofensivos desde 2013 a la fecha. Sí, no están recordando mal, ¡cada año el pitcheo ha sido más bondadoso!

Obviamente, lo que no aparece ahí en esas estadísticas es algo conocido por la mayoría de los seguidores del béisbol cubano: Las continuas bajas de bateadores y lanzadores de calidad sobrada por encima de la liga, han provocado ese desbalance donde la ofensiva sigue sacando mejores dividendos. En los primeros 92 juegos de este año, el promedio de carreras por juego es un inconcebible ¡10.2!, y ya se han bateado el 16.5% (111) de los 669 jonrones de la pasada campaña. Cuando analizamos profundamente la ofensiva, además de los jonrones, puedes encontrar varios rallys y marcadores finales extravagantes. Imagínate, el paso de los bateadores ha tenido un inicio que parece imparable, al punto de no sólo producir batazos más allá de los límites: También los extra bases van a una inesperada frecuencia, cumpliendo con el 19.3% de los 2257 del año pasado. En otras palabras: Deberíamos estar listos para ver dispararse la ofensiva en esta primera fase, dejando cifras récords, mientras nos despedimos de esta “Era de los Refuerzos”.

Bases robadas: Un arte que está desapareciendo…

Vale, no estamos descubriendo nada nuevo. Sabemos que la muerte del robo de bases ha sido otro de los efectos adversos provocados por la baja del pitcheo. ¿Para qué desgastarse corriendo hacia la intermedia, eh? Sobre todo, si los bateadores han conseguido 4617 dobles más que sus intentos de robo de bases en las últimas ocho temporadas del béisbol cubano. ¡4617 dobles más! Eso es correcto:

Intentos de robo de bases concebidos (no incluye intentos de robos con fouls) y dobles conectados desde 2013

Ahí puedes apreciarlo: Los dobles han sido una vía más fácil para llegar a la intermedia, que intentar el robo de bases. Eso sí, la baja defensiva de los outfielders, los poderosos brazos que ya no se hacen notar frecuentemente y la ineficiencia del pitcheo han ayudado a la muerte del robo de bases. Cada vez desaparecen más los robadores, y batear o acudir al toque de bola de sacrificio se convierte en una alternativa más frecuente en nuestros clásicos cubanos. Esta campaña, ya hay 31 toque de pelota (96) por encima de los robos (65) pero, al mismo tiempo, los corredores también están siendo más incapaces de romper jugadas de double play: Hay 105 rollings para doble matanzas más que robos de bases.

En estos tiempos, corredores incansables como Yuniesky Larduet (Las Tunas), Denis Laza (No está participando este año al ser sancionado por Mayabeque), Alexander Jiménez (Ciego de Ávila), César Prieto (Cienfuegos) y Lázaro Martínez (Mayabeque), quienes siguen siendo fieles al “arte perdido” del robo de base en el béisbol cubano, merecen nuestro respeto. Todos ellos, algunos más y otros menos, tienen habilidades suficientes para imponerse con su rapidez en el béisbol cubano actual. Sin embargo, aun así, no quieren renunciar al deleite de obtener por su propio esfuerzo la almohadilla siguiente, esparciendo dinamismo y energía en el terreno de juego.

Las averías en el bullpen están ardiendo

Con apenas un número, podríamos ilustrar la regresión del dominio de los relevistas en el juego actual. Bastaría con mostrar que, la efectividad de 4.03 del bullpen en 2013, ha ido desapareciendo año tras año, como polvo en el viento, hasta cerrar con 4.88 en 2019. Sin embargo, el problema del pitcheo de relevo en el béisbol cubano va más allá de esa inefectividad, y se está convirtiendo en una amenaza para el intento de los equipos en buscar su equilibrio de bullpen. Parte de lo que agrava la situación, aquí podemos encontrarlo:

Toda la línea de barra permitida por los relevistas se ha disparado hacia el lugar opuesto. Como ves, el OPS (slugging en contra más porcentaje de embasado) de los oponentes casi alcanza el promedio de .800 el año pasado. Eso nos da la medida del pobre control de situaciones de los lanzadores del bullpen, permitiendo además de un altísimo slugging colectivo, porcentajes considerables de embasados. No sé si estás preparado para escuchar esto, pero es hora de preocuparse por algunos números: en los primeros 92 juegos de esta campaña, en el 25% de las entradas totales se han embasado al menos tres corredores por hit, paseos o dead ball. De manera general hasta este lunes, apenas 392 innings habían cerrado de 1-2-3, pero en 1152 al menos un corredor se embasó.

Guantánamo, Mayabeque, Artemisa, Ciego de Ávila y Cienfuegos son los staff de relevistas que más están sufriendo esta avería general en la liga, admitiendo un OPS por encima de .875. En cuanto a efectividad, Guantánamo y Mayabeque también han sido los más golpeados, pero vale señalar que, hasta hace dos partidos, el bullpen de los Tigres parecía colapsar con una efectividad de 10.80. Para cada uno de estos teams, tanto Indios como Huracanes, las probabilidades de avanzar rumbo a la clasificación se hacen cada vez más escazas. Es cierto que el bullpen de los Tigres debe asentarse, pero aquella entrada donde Industriales le embasó 10 bateadores el pasado 12 de agosto, fue una señal de que los dirigidos por Roger Machado deberán trabajar duro. No obstante, aquí hay otro valor que dejo a su consideración para el análisis:

¿Qué tenemos ahí? IPR% significa cuál ha sido el porcentaje de innings de los relevistas en comparación con el general del equipo. Y, ERAr, la efectividad del bullpen. De manera que, con IPR%, sabemos qué bullpens han sido más propensos a desgastarse, debido a las continuas fallas de los abridores del team. En esto último, Mayabeque, Industriales y Guantánamo tienen grandes problemas, al depender en más del 50% de su bullpen. Curiosamente, Santiago de Cuba y Ciego de Ávila tienen los peores resultados del pitcheo de relevo, pero ambos no han sido tan dependientes. Las Avispas, han solicitado brazos de su bullpen para cubrir el 34.5% de sus innings y, los Tigres, el 31.1%, dejando el porcentaje más bajo de la liga.

Las averías en el pitcheo de relevo hasta el momento han atentado contra varios equipos, pero aún estamos cruzando el camino en las dos primeras semanas del béisbol. Esperemos, pues.

¿Es la cantidad de errores el problema?

Depende de cómo y en qué situación se comentan las pifias, ¿verdad? Industriales y Sancti Spíritus ya tienen varios ejemplos para contar. En el béisbol, la defensiva es uno de los complementos más importantes, pero, los peloteros cubanos de estas últimas generaciones, lamentablemente han descuidado su enfoque, para darle más prioridad al trabajo ofensivo. Es cierto que los terrenos de béisbol en Cuba no tienen la calidad óptima de otros campos de béisbol a nivel internacional, pero hay una buena cantidad injustificable de errores en tiro que están dejando escapar outs. Y, obviamente, al mismo tiempo, esos outs que no se consiguen, les pasan factura a los equipos en un juego que se gana por carreras:

Sin contar los juegos de este lunes, los Piratas califican como el ejemplo más claro de un equipo que ha trabajado a un gran nivel defensivo en el momento justo: Habían cometido 10 errores, pero cedieron apenas dos carreras sucias. A diferencia de eso, también puedes detallar cómo Industriales y Sancti Spíritus han soportado 16 carreras sucias debido a sus 19 errores antes de este lunes, respectivamente.

En el caso de Industriales, únale que han fabricado apenas cuatro double plays —tres de ellos en jugadas forzadas o forzadas a la inversa—, razón por la cual también se han extendido varios innings donde luego las pifias complicaron la situación.

“No es algo que te esperas después de un largo entrenamiento, donde se trabajó con la debida frecuencia la parte defensiva, pero así es el juego”, le dijo Erlys Garrido a BaseballdeCuba, quien dirigió la preparación de Industriales mientras Rey Vicente Anglada estuvo al frente del team Cuba.

Después de abrir fildeando para .936 en la primera semana, los Azules ahora están trabajando para .954. No es secreto para nadie los problemas defensivos de un equipo que acumuló 119 errores en 90 juegos el año pasado, pero la falta de eficiencia en los double plays sí podría traerles dividendos negativos.

“Estamos seguros que esto no volverá a darse. ¿Siete errores? ¡Nunca lo había visto!”, dijo Anglada después del juego, pero recuerda que es… ¡béisbol!

 

Sigue a Yirsandy Rodríguez en twitter (@yirsandy), déjale un comentario o envíale una pregunta a su correo (yirsandybdc2018@gmail.com). ¡Comparte tus pensamientos y criterios con nosotros! ¡Nos une la pasión por el béisbol!

 

ver más