2017 CMB: Markwell v. Blanco en decisivo choque para los antillanos

Holanda v. Cuba

Martes, 14 de Marzo, 2017

11:00 pm, Tokyo Dome

Diegomar Markwell, Holanda: El zurdo de 36 años de edad es un viejo conocido de los elencos cubanos. Markwell, pese a ser firmado a la edad de 16 años por el Toronto Blue Jays, el zurdo nunca pasó del nivel AA de la pelota de Grandes Ligas y ha basado su carrera fundamentalmente en la liga holandesa. El nativo de Curazao tendrá sus dificultades ante un mucho mas desconocido “lineup” cubano, pues era mucho mas familiar con previas ediciones de equipos Cuba. El zurdo posee una recta que le camina hasta las 91-92 mph, mientras la combina con una curva, slider y un cambio. La mayor arma de Markwell, a mi entender, es su amplia experiencia en la escena internacional en donde trabaja desde el 2004 y esta vez, con un elenco mucho más compacto y de jugadores talentosos, bien pudiera recibir mayor apoyo ofensivo y resultar todo un escollo. El zurdo cayó ante Cuba 11-2 en la primera edición del CMB en el 2006, pero la última vez que enfrentó al elenco nacional a este nivel, en la edición del 2013, lo derrotó 6-2 en la misma Segunda Ronda con 6 entradas dominantes de una sola carrera y solo concediendo cuadrangular de una figura familiar que hoy enfrentará nuevamente, Alfredo Despaigne. Markwell no ha iniciado ningún choque en este torneo, pero en función de relevo ha actuado dos veces y en 2 2/3 de innings ha aceptado 2 jits y concedido 3 boletos sin permitir carreras. 

Holanda v. Cuba

Lázaro Blanco, Cuba: el derecho de 31 años resulta hoy por hoy el mejor lanzador de Cuba. Viene de su mejor año en la Liga Cubana en donde ha lanzado por 13 temporadas. Lázaro Blanco ha sido un lanzador que ha navegado de ser un prospecto en su debut en Cuba a los 18 años, a convertirse en uno más del pitcheo en la isla y de ahí a la estelaridad. Su ascenso de apenas cuatro años para acá se lo debe al entrenador Delio Cumbrera Sánchez, quien ha escrito libros sobre la mecánica de lanzar, y quien en el 2011 decidió cambiar por completo al lanzador. Cumbrera le sugirió a Blanco eliminar su recta de cuatro costuras – 4-seam fastball – y lo hizo cambiarla por la de dos costuras o 2-seamer. Además, Blanco comenzó a lanzar con un ángulo menor a tres cuartos y en ocasiones lateral para favorecer el movimiento de su sinker y la efectividad de su slider. La última adición a su repertorio llegó en el 2015-16, cuando uno de sus héroes de pitcheo, el también granmense Ciro S. Licea, entró como coach del elenco Granma y este, un experto en el cambio y la bola de tenedor durante su carrera como lanzador, le sugirió que dejara atrás el tenedor que tanto sacrificaba su brazo y lo hizo desarrollar un verdadero cambio. Los resultados han sido fantásticos para el derecho, quien de la temporada 2012-13 a la fecha ha tenido balance de 60-32 (.652). Viene de una temporada en donde lideró a todos los lanzadores en PCL con 1.63 además de poner récord de 17-4 sin incluimos la etapa de Postemporada donde triunfó en tres partidos por el elenco campeón Granma. Blanco, a muchos entre los que me incluyo, le hace recordar al derecho santiaguero Norge L. Vera, sobre todo por su inteligencia y control en el montículo. Si cree que sus números son solo producto de una Liga Cubana debilitada en talento, decirle que internacionalmente su despegue con el equipo nacional sucede en los Panamericanos de Toronto en el 2015, en donde Blanco le lanza a Puerto Rico por la medalla de bronce del torneo y el cubano los silencia por tres entradas donde poncha a cinco bateadores pese a no tener decisión. En la Serie del Caribe 2017, Blanco fue seleccionado el mejor lanzador derecho, tras blanquear 4-0 a República Dominicana ponchando a 6 en 6 1/3 de trabajo, y después cayendo 1-0 en las semifinales ante México, sin recibir apoyo de su ofensiva y completando 7 excelentes entradas con 5 ponches y solo 4 indiscutibles. Blanco tiene una salida en este torneo ante Australia, en donde el derecho no se presentó en su mejor noche realizando 62 lanzamientos en solo 2 2/3 de trabajo, pero, además, regalando 3 boletos con 4 jits y 2 ponches, sin permitir anotación alguna a los australianos.

Sobre el choque…

Por segunda vez en el torneo Cuba enfrenta eliminación. En la anterior ocasión fue ante Australia en el último choque del Grupo B, y allí el abridor cubano Blanco actuó, pero no tuvo decisión en no una de sus mejores salidas en la arena internacional. Esta noche se repite la historia ante un mucho más profundo equipo holandés. Cuba presenta balance de 1-2 ante Holanda en estos eventos. La única opción de los antillanos, que no controlan su destino en el torneo pues dependen de una derrota de Israel ante Japón, es un triunfo para al menos extender un partido más su estancia en el torneo, y jugar presumiblemente ante el propio Holanda un choque eliminatorio. Si un triunfo esta noche parece difícil con lo visto por los cubanos en este torneo, dos parecen imposibles, pero asi mismo pensaba Holanda en el 2013 y nos mandó a casa con dos victorias casi consecutivas luego soñar no cuesta nada. El mentor cubano Martí ya anunció que mantendrá intacta su alineación del último encuentro. Los cambios le dieron resultados al menos en cuanto a producción ofensiva y hay que decir que Jefferson Delgado, pese a no conectar de indiscutible, se vio muy bien en su posición natural de la tercera almohadilla con par de joyas defensivas ante Japón. Mucho dependerá de lo que pueda hacer la ofensiva de Cuba bien temprano ante el abridor holandés y es necesario que Blanco lance a su altura pues de lo contrario los cinco “Big Leaguers” de los holandeses en Simmons, Bogaerts, Profar, Gregorius y Schoop, más el importado de la Liga de Japón en Balentien, bien pudieran amargarle la tarde – en Japón - bien temprano. Por supuesto, el pitcheo de relevo, una de las grandes debilidades del elenco nacional, parece también estar listo, con los brazos del derecho Vladimir García y el zurdo Liván Moinelo. Holanda se muestra como el elenco más confidente del grupo para acompañar a Japón nuevamente en su segunda semifinal consecutiva de Clásico Mundial, pero Cuba, de actuar ofensivamente cercano a como lo ha hecho ante Japón en los dos choques anteriores, bien pudiera resultar una piedra en el camino de la ahora también bautizada maquinaria naranja europea.