MLB: Noche de lujo la del 20 de septiembre para Kendrys Morales

La noche del pasado domingo 20 de septiembre fue una para recordar en la memoria del pelotero cubano Kendrys Morales. Un jugador con un pasado lleno de todo tipo de historias y que en este 2015 parece renacer de lo lindo mostrando con Kansas City el gran talento por el que llegó a ser considerado el mejor pelotero salido de Cuba desde el gran Omar Linares.

En la noche dominical Morales tuvo su mejor parada en las Mayores para un choque, cuando en el triunfo de su elenco 10-3 ante Detroit, el jugador conectó de 4-4 con 3 cuadrangulares para arribar a 21 en el año, y de paso imponer un récord para la franquicia de los Royals, con un total de bases que en la noche llegó a 15.

El triunfo colocó a Kansas a solo 3 choques de reclamar el título de su división de cara a la Postemporada 2015.

Morales disparó también un triple en el partido y su cuadrangular del tercer inning dio ventaja de 3-0 a su equipo, pero el del cuarto inning con dos outs en la pizarra puso delante a Kansas 6-3. Su tercer jonrón llegó en el octavo episodio y sellaría el marcador final. 

Con su enorme noche ofensiva Morales no solo tomó el liderazgo en cuadrangulares e impulsadas de su elenco con 21 y 105, respectivamente, sino que la jornada le sirvió para convertirse en el primer jugador de Kansas City en batear tres jonrones en un juego desde que Danny Tartabull lo hiciera el 6 de julio de 1991. Pero no todo terminó ahí, sus tres cuadrangulares y un triple, lo convirtieron en solo el séptimo jugador en la historia de Las Mayores en lograr tal marca.

Morales, rejuvenecido en esta temporada, venía de un 2014 en donde le faltó ayuda profesional de cara a obtener una buena firma. Primero el cubano desechó una oferta de $14 millones y esperó mucho para acceder a un contrato, y después cometió el pecado de perderse el Spring Training de ese año. Al final tardíamente accedió a un contrato, que lo vio poner números no cercanos a su altura con un anímico .218 de promedio con 8 cuadrangulares y 42 empujadas.

El jugador nacido en Fomento, Villa Clara, en Cuba, traía arrastro una lesión del 2010 que casi lo dejó fuera del béisbol al más alto nivel y que lo tuvo 22 meses alejado de toda acción.

Sus años del 2012 y 2013, tras su regreso, fueron realmente no lo que se esperaba del cubano que acabó a todos los niveles del béisbol amateur, incluyendo en la Liga Cubana, la Serie Nacional, en donde se llevó el galardón al Novato del Año en el 2002, colocando siete récords para debutantes incluyendo el de cuadrangulares (21) e impulsadas (82).

En el 2009, antes de su trágica lesión, y jugando para Los Angeles Angels of Anaheim, Morales colocó números que lo dejaron quinto en la premiación para el premio al Jugador Más Valioso del más joven circuito mayorliguista. Esa temporada el cubano conectó 34 cuadrangulares en 152 choques con también su cuota más alta de empujadas en una temporada, 108.

El 2010 parecía su establecimiento total, cuando tras 51 partidos, 11 cuadrangulares y .290 de promedio, lo vieron sufrir una terrible lesión en el tobillo de su pierna izquierda, cuando un salto en el “home plate”, cuando celebraba un cuadrangular con las bases llenas que le daba el triunfo a su elenco 5-1 ante Seattle en 10 entradas, terminaba con fractura y un futuro incierto.

Llegarían sus sufridos 22 meses en espera de un regreso que por momentos parecía imposible, pero además, que amenazaba con mermar la forma del estelar bateador de cara a otra gran temporada.

El momento llegó en el 2012, con su mismo elenco de Anaheim, pero pese a poner números productivos cada año conectando 45 cuadrangulares entre las temporadas del 2012 y 2013, sus estadísticas jamás alcanzaron lo visto en el 2009.

El 2014 sería un año realmente para el olvido con su salida de Anaheim y su desembarco en Seattle y Minnesota. En ambos conjuntos su bate no salió bien parado jugando solo un total de 98 juegos que lo vieron conectar anémicos 8 jonrones e impulsar a 42 hombres. Parecía el inicio del fin en su carrera y el alejarse de todos los grandes momentos desde Cuba con su Industriales y con el mismísimo elenco nacional, y que lo vieron incluso intentar 13 veces su salida de la isla, en aras de lograr su sueño de jugar en el béisbol norteamericano.

Y nuevamente llegó la oportunidad, esta vez con Kansas City. Sería el encargado de reemplazar a un querido jugador en el rol de designado como Billy Butler, tras un contrato de $17 millones por dos años y una opción para el 2017. Los Scouts de Kansas solamente apostaban a lo visto por este bateador en temporadas anteriores a la del 2014, la cual desecharon por completo para evaluar al jugador. Fue una decisión arriesgada pero al final sabia. Todos esperaban que su recuperación e intensidad de juego, fuera diferente a lo visto en el 2014, simplemente ellos apostaban a algo que no sabían del todo podrían obtener. 

Pero la ofensiva de Kendrys ha sido simplemente mágica para un elenco que vino de una Serie Mundial y que aspira a ubicarse en otra. Las más de 100 empujadas del cubano en el 2015 lo convirtieron solo en el segundo Royal en alcanzar esto desde el 2004, uniéndose al propio Butler en el 2012.

Alguien siempre tuvo seguridad de que le iría bien en su juego con Kansas, era el propio manager del elenco, Ned Yost, quien dijo que a Morales le quedaba aún mucho por jugar a este nivel.

El jugador no ha hecho quedar mal a su actual mentor y al parecer, con lo visto en la noche del domingo, queda mucho más por escribir de su historia en este 2015.