65 Serie Nacional: balance de los primeros 24 juegos, equipos protagonistas y figuras individuales
Pinar del Río impone el ritmo, Las Tunas domina el Oriente y varias individualidades sobresalen en una temporada marcada por el poder ofensivo y los contrastes entre los 16 equipos.
La 65 Serie Nacional de Béisbol llega a una de sus más esperadas etapas, con el inicio de los juegos entre grupos de cada liga. Aunque no todos los conjuntos han completado los 24 partidos —algunos acumulan entre 21 y 23 encuentros—, los resultados permiten identificar a los principales candidatos, las revelaciones individuales y las dificultades que enfrentan los equipos rezagados.
Pinar del Río aparece como el conjunto más sólido de la competición, mientras Las Tunas encabeza la Zona Oriental. Industriales, Matanzas, Santiago de Cuba y Holguín también han presentado argumentos para considerarse protagonistas, aunque con diferencias importantes en su rendimiento y regularidad.
En el plano individual, Yoelquis Guibert, Henry Quintero y Dennis Laza sobresalen entre los bateadores, mientras Raymond Figueredo, Frank Blanco y Frank Álvarez figuran entre los lanzadores más destacados.
Pinar del Río establece la diferencia
Mejor récord: 20-4 (Pinar del Río)
Líder oriental: 16-8 (Las Tunas)
Mayor racha positiva: 9 (Pinar del Río)

La actuación de Pinar del Río constituye la principal noticia del torneo especialmente bajo el mando del retornante director Alfonso Urquiola. Los Vegueros han ganado 20 de sus 24 compromisos, para un impresionante promedio de .833, con nueve victorias consecutivas y balance de 9-1 en sus últimos diez encuentros. Además, presentan idéntico récord de 10-2 como locales y visitantes, una muestra rara de consistencia.
El conjunto pinareño ha ganado sus ocho encuentros ante Isla de la Juventud, siete de ocho frente a Artemisa y cinco de ocho contra Industriales. Precisamente, su balance favorable ante los capitalinos aporta mayor peso a su dominio occidental.
En el Oriente, Las Tunas presenta 16-8 (.667), con nueve triunfos en sus últimos diez partidos. Los Leñadores han superado 6-2 a Sancti Spíritus y 5-3 tanto a Camagüey como a Ciego de Ávila, demostrando capacidad para imponerse a diferentes adversarios.
Colectivamente sin dudas el bateo domina al torneo con un promedio colectivo de .298, 335 cuadrangulares, 12.26 promedio de carreras anotadas por juego y un fildeo de .970. La enorme ofensiva no indica para nada o directamente mejor calidad de los bateadores cubanos, sino más bien un resultado de otras áreas como el pitcheo y la defensa que han mostrado niveles muy bajos.
Sin duda el pitcheo ha sido desastroso, cuando vemos que incluso el líder absoluto del torneo: Pinar del Río, tiene un 4.40 de PCL. El principal problema viene dado con el control de los lanzadores en el torneo, con una absurda relación de BB/K de 1675/1516. Es cierto que hay algunas individualidades destacadas, pero esta no es la norma general y los resultados colectivos lo dejan ver.
El fildeo merece otro comentario. Hay un promedio de 2.21 errores por juego con un total de 411 pifias cometidas. Aunque hay equipos que muestran un funcionamiento más equilibrado, como son Pinar del Río e Industriales, los resultados sugieren que la calidad del pitcheo y la consistencia defensiva continúan siendo dos de las principales asignaturas pendientes del béisbol nacional.
Pinar del Río: el equipo más completo
Los Vegueros no solamente dominan la tabla de posiciones general. Sus estadísticas colectivas ofrecen una explicación de su extraordinario comienzo.
Presentan promedio ofensivo de .323, porcentaje de embasado de .425 y OPS de .886, con 174 carreras anotadas en 24 partidos. Su cuerpo de lanzadores exhibe efectividad de 4.40, la mejor del torneo, mientras Frank D. Blanco y Genier Álvarez aportan estabilidad a la rotación y Frank A. Álvarez ha conseguido siete salvamentos.
La combinación de producción ofensiva, pitcheo y resultados frente a rivales directos convierte a Pinar del Río en el conjunto de referencia al concluir este primer segmento.
Las Tunas: una ofensiva difícil de contener
Los Leñadores han fabricado 213 carreras en 24 encuentros, para una media de 8.88 por partido, la más elevada de la competición.
Su promedio de .339, sus 297 imparables y sus 32 cuadrangulares reflejan la profundidad de una alineación encabezada por Henry Quintero y Yordanys Alarcón.
Sin embargo, su pitcheo presenta efectividad de 5.42, con 264 hits permitidos en 209.1 entradas. Es una diferencia considerable respecto al cuerpo de lanzadores pinareño y representa un aspecto que deberá mejorar si aspira a sostener su dominio.
Industriales: el pitcheo sostiene la recuperación
Industriales ha ganado ocho de sus últimos diez encuentros y presenta balance de 14-8. Su cuerpo de lanzadores acumula efectividad de 4.55, segunda mejor del campeonato, con WHIP de 1.45, el más bajo entre los 16 participantes.
Raymond Figueredo, líder individual en efectividad con 1.44, constituye una de sus principales figuras.
El conjunto capitalino ha anotado 162 carreras en 22 encuentros, apoyado en un ataque que, aunque registra promedio de .288, presenta un sólido porcentaje de embasado de .413.
La principal preocupación es su enfrentamiento con Pinar del Río, ante el cual perdió cinco de ocho partidos. Para consolidarse como candidato occidental, deberá mejorar su rendimiento frente al líder.
Matanzas: equilibrio y velocidad
Los Cocodrilos presentan 14-8, con promedio ofensivo de .308, porcentaje de embasado de .421 y 138 carreras anotadas.
Un elemento interesante es su agresividad sobre las bases: acumulan 30 robos, la mayor cifra colectiva del torneo.
Aunque su pitcheo registra efectividad de 5.37, Matanzas ha logrado mantener un balance favorable y posee recursos ofensivos suficientes para disputar los primeros puestos. Su desempeño de 7-3 en los últimos diez partidos confirma que continúa siendo uno de los principales aspirantes occidentales.
Holguín: una de las sorpresas positivas
Los Cachorros han conseguido 14 victorias en 23 encuentros, con ocho triunfos en sus últimos diez partidos.
Su ofensiva registra promedio de .320, con 33 jonrones y 164 carreras anotadas. Ernesto Torres encabeza el torneo en hits, empatado con Henry Quintero, mientras Andry Agüero también destaca por su producción de poder.
La efectividad colectiva de 5.91 evidencia que el pitcheo todavía necesita mayor consistencia, pero Holguín ha logrado compensarlo con una ofensiva productiva.
Santiago de Cuba: el equipo más explosivo con el madero
Santiago de Cuba presenta los registros ofensivos más impresionantes del campeonato:
Promedio de bateo: .337
Jonrones: 49
Carreras anotadas: 210
OPS colectivo: 1.022
Los santiagueros han conectado 49 cuadrangulares en apenas 23 juegos, una frecuencia superior a dos por encuentro. Yoelquis Guibert y Yeison Martínez encabezan esta poderosa ofensiva.
Sin embargo, el pitcheo presenta efectividad de 6.58 y WHIP de 1.94. Esta disparidad explica por qué un conjunto con semejante producción ofensiva solamente exhibe balance de 14-9.
Santiago de Cuba posee posiblemente el ataque más peligroso de la Serie, pero su capacidad para competir por los primeros puestos dependerá de reducir las carreras permitidas.
Comparación de las ofensivas
Santiago de Cuba y Las Tunas encabezan la producción de carreras, pero sus resultados demuestran que un ataque poderoso no garantiza por sí solo el éxito colectivo.
Granma, por ejemplo, acumula 177 carreras y 30 jonrones, pero su récord es de apenas 13-11, afectado por un pitcheo con efectividad de 6.18.
En contraste, Pinar del Río anota menos carreras que Santiago de Cuba, Las Tunas y Granma, pero obtiene mejores resultados gracias a la capacidad de su cuerpo de lanzadores para limitar a los rivales.
Este contraste constituye una de las conclusiones más importantes de los primeros 24 juegos del campeonato: los equipos con mayor equilibrio entre ofensiva y pitcheo están obteniendo mejores resultados que aquellos dependientes de la producción de carreras.
Individualidades ofensivas

Yoelquis Guibert, Santiago de Cuba
11 HR · 32 CI · 34 C · .893 SLG
Yoelkis Guibert encabeza la Serie en cuadrangulares, carreras impulsadas, anotadas y slugging. Acorde a sus números, Guibert resulta el candidato número 1 al título de Jugador Más Valioso de la temporada. Su capacidad para producir carreras y conectar extrabases lo coloca como la figura ofensiva más determinante del primer segmento.
Henry Quintero, Las Tunas
40 H · 10 HR · 29 CI · 9 2B
Henry Quintero combina promedio, poder y producción de carreras. Lidera el torneo en hits junto a Ernesto Torres y en dobles junto a Edilse Silva. Sus 79 bases totales constituyen el máximo del campeonato.
Dennis Laza, Mayabeque
.452 AVG · 28 H en 62 VB
Dennis Laza es el líder de bateo del campeonato. Su promedio de .452 lo distingue como el bateador más efectivo en términos de frecuencia de imparables, aunque con menos turnos oficiales que varios de los principales productores.
Ernesto Torres, Holguín
40 H · 7 BR · 23 C
Ernesto Torres comparte el liderato de imparables y figura entre los principales robadores de bases. Su aporte ha sido importante en la positiva actuación de Holguín.
También merecen reconocimiento Ernesto Pérez, de Granma, con ocho jonrones y 31 impulsadas; Yeison Martínez, de Santiago de Cuba, con ocho cuadrangulares; y Yordanys Alarcón, de Las Tunas, con siete vuelacercas y 31 remolques.
En el apartado de disciplina ofensiva, Lázaro Armenteros, de Industriales, lidera con 36 bases por bolas, un registro que contribuye al elevado porcentaje de embasado de los capitalinos.
Los lanzadores que marcan la diferencia

Raymond Figueredo, Industriales: 1.44 PCL en 25.0 IP y balance de 3-0
Frank D. Blanco, Pinar del Río: 3-0, 35.2 IP
Genier Álvarez, Pinar del Río: 4 victorias como abridor
Yunier Batista, Ciego de Ávila y Rodolfo Díaz, Las Tunas: 4 victorias como relevistas
Frank A. Álvarez, Pinar del Río: 7 salvamentos
Yaniesky Duardo, Sancti Spíritus: 6 salvamentos
Naikel Cruz, Matanzas: 39 ponches en 26.1 IP con 5 salvamentos
Raymond Figueredo presenta la mejor efectividad individual entre los líderes individuales, mientras Frank D. Blanco ha sido una pieza esencial del éxito pinareño.
Genier Álvarez, Yunier Batista y Rodolfo Díaz comparten el liderato de victorias con cuatro, aunque esa estadística debe interpretarse junto al respaldo ofensivo y la efectividad individual y en diferentes roles.
En el relevo, Frank A. Álvarez ha sido determinante para Pinar del Río con siete juegos salvados. Su rendimiento permite comprender mejor cómo los Vegueros han convertido sus ventajas en triunfos.
Yaniesky Duardo también sobresale con seis salvamentos para Sancti Spíritus, seguido por Frank Navarro, de Holguín, y Naikel Cruz, de Matanzas, ambos con cinco.
Otros nombres a considerar sons Yoan Díaz, de Ciego de Ávila, quien encabeza el campeonato con 44.1 entradas lanzadas. Su volumen de trabajo evidencia la importancia que tiene para la rotación avileña, al igual que el agramontino Dariel Góngora, quien tiene balance de 1-0, 19 ponches en apenas 13 innings sin todavía permitir carrera alguna en sus únicas dos salidas del torneo.
Los equipos rezagados
Isla de la Juventud presenta el escenario más complicado. Sus tres victorias en 22 partidos representan un promedio de .136, con nueve derrotas consecutivas. El conjunto ha anotado solamente 95 carreras y su pitcheo registra efectividad de 8.55.
Guantánamo tampoco ha conseguido estabilidad. Su récord de 6-18, unido a una efectividad colectiva de 9.25 —la peor del torneo—, evidencia serias dificultades para contener las ofensivas rivales.
Villa Clara, uno de los equipos de mayor tradición del béisbol cubano, presenta balance de 8-13 y acumula cuatro derrotas consecutivas. Su producción de 108 carreras en 21 encuentros limita sus posibilidades de competir de manera sostenida.
Artemisa y Camagüey, ambos con 9-15, necesitan mejorar especialmente su pitcheo y la regularidad de sus resultados.
Sancti Spíritus, pese a disponer de relevistas destacados como Yaniesky Duardo, ha perdido siete de sus últimos diez partidos y acumula cinco derrotas consecutivas. Su ofensiva, con apenas 109 carreras en 24 encuentros, constituye una de sus principales debilidades.
¿Qué equipos están mejor posicionados para la segunda parte y eventualmente para la postemporada?
A partir de los resultados, la producción ofensiva, el pitcheo y la tendencia reciente, estos serían mis favoritos a la postemporada de la 65 Serie Nacional:
Pinar del Río: El equipo más completo, con el mejor récord, pitcheo líder y una extraordinaria consistencia.
Las Tunas: Lidera la Liga Oriental y posee una ofensiva de enorme producción. Necesita mayor estabilidad en el montículo.
Industriales y Matanzas: Industriales dispone de uno de los mejores cuerpos de lanzadores; Matanzas combina buen bateo, velocidad y es el campeón defensor.
Santiago de Cuba y Holguín: Ambos cuentan con ofensivas capaces de decidir partidos, pero deben fortalecer el pitcheo para sostener sus aspiraciones.
Granma: Tiene capacidad ofensiva para competir con los mejores, aunque sus resultados recientes y la efectividad de sus lanzadores generan interrogantes.
Cienfuegos y Ciego de Ávila: El primero ha sido una gran sorpresa y el segundo, con mucha sangre joven, ya conoce lo que es ganar con su título de la III Liga Élite el pasado año. Ambos elencos, de avanzar, mucho se lo deberán a sus cuerpos de lanzadores que están entre los de mejores resultados hasta ahora.
Conclusiones generales
Es fácil decir que Pinar del Río ha establecido una diferencia considerable respecto al resto de los contendientes. Su récord de 20-4 no depende exclusivamente de una ofensiva poderosa, sino de un juego balanceado, un cuerpo de lanzadores que ha respondido en momentos decisivos y un director que debe estar en ese puesto también en los más altos niveles del país: llámese equipo Cuba.
La segunda es el protagonismo de las ofensivas orientales. Santiago de Cuba, Las Tunas, Granma y Holguín se encuentran entre los conjuntos de mayor producción, aunque con diferencias importantes en sus resultados. Esto confirma que el pitcheo continúa siendo un factor determinante.
La tercera es la aparición de individualidades que pueden convertir esta temporada en una campaña de registros notables. Los once jonrones de Yoelquis Guibert, los diez de Henry Quintero y el promedio de .452 de Dennis Laza representan actuaciones sobresalientes para esta etapa del calendario.
Finalmente, el campeonato presenta una marcada desigualdad competitiva. Mientras Pinar del Río, Las Tunas y otros aspirantes comienzan a consolidar sus posiciones de cara a la postemporada, equipos como Isla de la Juventud y Guantánamo enfrentan tantas dificultades que desde ya lucen como los candidatos seguros a las últimas plazas de la clasificatoria.
Con más de la mitad de la etapa regular disputada, la Serie Nacional tiene ya favoritos definidos, pero todavía conserva suficiente margen para cambios importantes en la lucha por la clasificación.