• Yirsandy Rodríguez

21 años después: El picheo de los Gallos vuelve a dominar con 27 ceros consecutivos


(Gallos de Sancti Spíritus/Aslam Castellón)

Liosvany Pérez caminó hacia la inicial tras recibir la cuarta bola lanzada por el relevista espirituano, Yanielquis Duardo, y los Tigres de Ciego de Ávila llenaron las bases en el final del noveno inning, después de dos outs. Con Addel Civil entrando al plato del estadio José Ramón Cepero, los avileños dirigidos por Yorelvis Charles tenían su última oportunidad de anotar al menos una carrera contra el picheo de los Gallos.


Durante 26 innings, 18 entre martes y miércoles, y ocho este jueves en el tercer partido de la sub-serie ante Sancti Spíritus, los Tigres se habían ido sin pisar el plato. Ocho de esos 26 capítulos, pasaron a la historia en fila, de 1-2-3: el tercero, cuarto, séptimo y noveno inning del primer juego. Luego, el primero y el tercer episodio del segundo match, y el quinto y octavo capítulo de este jueves. Aunque no tenía la oportunidad de salvar, Duardo retó a Civil, quien llevaba de 4-0 en el partido, y el segundo bate de los Tigres cedió el último out en línea al guante del antesalista, Rodolexis Moreno.


¡Cero en el noveno! ¡Tercera blanqueada consecutiva del picheo espirituano! La emoción era incontenible.


Sí, los éxitos por 4-0, 3-0 y 8-0 sobre los Tigres de Ciego de Ávila, marcaron un nuevo récord en la historia de los Gallos espirituanos: fue la primera ocasión que, durante una serie de tres partidos, barren a su rival con tres blanqueadas.


Hace 21 años, en marzo de 2001, Sancti Spíritus ganó tres partidos seguidos por lechada, pero no fueron ante un mismo oponente. El diestro abridor, Ángel Peña, comenzó la hazaña colectiva en un éxito 2-0, precisamente contra los Tigres, en el estadio José Ramón Cepero. ¿Y sabes quién decidió el partido? ¡Eriel Sánchez con un jonrón de dos carreras ante el derecho Osmar Cervantes en el inicio del cuarto inning!


Eriel alineó de quinto, Yunier Mendoza se fue de 4-0 como primer bate y Frederich Cepeda de 4-2, ubicado en el cuarto turno, fueron los tres espirituanos que vivieron aquella racha fugaz y aún están luchando por cada éxito de los Gallos.


Los siguientes desafíos que completaron la seguidilla de victorias, fueron durante los dos primeros partidos de Sancti Spíritus frente a Villa Clara en el estadio Augusto César Sandino. En la noche del martes 13 de marzo de 2001, comenzando a las 7:35 PM—uno de mis horarios favoritos a inicios de aquella década de 2000—, Yunieski Gurriel en su temporada de novato, abrió el séptimo inning con un doble como emergente por Jorge Luis Carbonell. Y, dos bateadores después, el segundo en la tanda, Yasniel Rodríguez, bateó un sencillo remolcador, produciendo el marcador que al final fue decisivo, 1-0.


El zurdo Asley Sánchez lanzó cuatro entradas y completó el trabajo del abridor Eliecer Álvarez, conformando una dupla que dejó a Villa Clara con apenas cinco hits—cuatro de ellos sencillos y un doble de Eddy Rojas—. Al día siguiente, el supersónico Maels Rodríguez arrasó con los “naranjas” dirigidos por Víctor Mesa, quien debutaba como manager en Series Nacionales.


Maels encabezó el triunfo 2-0, con 10 strikeouts y sólo tres hits permitidos en siete entradas, para luego dar paso al zurdo Ramón Licor, quien admitió un hit en dos capítulos para apuntarse su tercer salvamento de aquella 40 Serie Nacional. Eriel Sánchez y el intermedista Osdelvis Bernal aportaron los hits remolcadores, mientras Villa Clara desperdició una apertura de calidad del diestro Yoide Castillo, quien lanzó 7 ⅔ innings y admitió apenas dos carreras limpias.


Desde entonces, los cuerpos de picheo de los Gallos habían registrado 146 blanqueadas, pero nunca tres seguidas hasta la tarde de este jueves. Las aperturas combinadas del diestro Yuen Socarrás (7 IP), y los zurdos Alex Guerra (7 ¹/₃ IP) y Ariel Zerquera (6 ¹/₃ IP), cubrieron 20 de los 27 ceros en los tres partidos. Del resto del camino se encargaron apenas dos relevistas, Yanielquis Duardo (2 ⅔ IP) y Yankiel Mauri (3 ⅔ IP), actuaciones que redondearon el dominio absoluto del staff espirituano entre martes y jueves.


En 106 visitas al plato durante los tres partidos—los dos primeros nocturnos—, la ofensiva de Ciego de Ávila fue totalmente limitada. Creo que, incluso, definir el slump colectivo como “limitado”, podría estar lejos de dar crédito a esto: enviaron a 30 corredores hasta posición anotadora, y no pudieron remolcar a ninguno.


Sí, se fueron de 30-0 en la sub-serie, una noticia terrible para el entrenador de bateo, el otrora jardinero estrella de los Tigres, Isaac Martínez, quien ya debe estar trabajando para extender un plan de ajustes.


Con 23 ponches, 16 hits admitidos y sólo nueve boletos, el picheo espirituano sentenció a uno de los mejores lineups de la liga. Cada lanzador, guiado por el siempre subvalorado pero valioso cátcher Yunior Ibarra, parecía lograr sin contratiempos los lanzamientos en cada punto preciso dentro o fuera de la zona de strike.


El promedio de las conexiones de rolling de los Tigres fue de 12.3 por partido, tras golpear 37 roletazos de sus 71 conexiones. Osvaldo Vázquez y Alfredo Fadraga fueron limitados de 20-3 con nueve strikeouts, y 8-0 con corredores en posición anotadora. Rubén Valdez perdió su swing durante este inicio de semana y salió de 9-0, Michel Arteaga de 8-1, Addel Civil de 11-2, Yuddiel González de 9-2 y Liosvany Pérez de 11-2.


Ah, por cierto: todos los titulares se tomaron al menos un ponche, y a excepción de Raúl González, el resto del lineup dejó de empujar como mínimo a dos corredores en posición anotadora.


En cambio, con 15 carreras, a razón de 5.0 por partido, los Gallos obtuvieron el calor suficiente de una ofensiva encabezada por Frederich Cepeda, Rodolexis Moreno y Daviel Gómez, quienes se unieron para producir de 36-14 (.389), con cuatro dobles y nueve de las 13 remolcadas del equipo.


Los tres éxitos de los Gallos en su barrida histórica de 27 ceros propinados ante los Tigres, los reafirmó como el primer equipo clasificado a la postemporada. Ahora están liderando la liga con marca de 43-28, lucen un inalcanzable balance de 26-9 en casa, y una vez más se espera que logren dar el gran salto en los playoffs.


No creo que sea posible un enfrentamiento en Cuartos de Finales contra los Tigres, pero de la manera en que los dominaron como visitantes, al menos se espera un final interesante cuando vuelvan a enfrentarse el próximo martes en el estadio José Antonio Huelga.


¿Continuará la cadena de ceros?