• Yirsandy Rodríguez

Por tercer año consecutivo: Matanzas está a un éxito de eliminar a Las Tunas


(Foto: Yoisnel Camejo/Oscar Alfonso)

La historia volvió a repetirse en el Juego 4.


El manager de los Leñadores de Las Tunas, Pablo Civil, buscaba las mejores probabilidades estratégicas para detener a los Cocodrilos de Matanzas. Final de la octava entrada, dos outs, y el marcador empatado, 3-3.


Era el momento decisivo del juego: con corredores en segunda y tercera, luego de dos outs, Civil ordenó una base intencional para el cátcher yumurino, Andrys Pérez, quien llevaba de 2-0 en el partido.


Para cualquier manager, no ese trata de “subestimar” a ningún bateador. En todo caso, simplemente tienen que decidir sin titubeo alguno, cuál podría ser el escenario más provechoso para evitar una rebelión de sus oponentes. Al pasar intencionalmente a Pérez, la misión del diestro de 30 años, Yasel Labrada, era dominar al noveno bate de los Cocodrilos, Yoisnel Camejo.


Labrada, quien fue el segundo relevista más efectivo en el bullpen de los Leñadores*, se apuntó el segundo out del inning, retirando a Yariel Duque con rolling a segunda, pero no pudo evitar que se empatara el score, 3-3.


*Labrada evitó que le anotaran el 61.9% de los corredores que heredó en 18 juegos lanzados como relevista, el 38.8% de ellos ingresando al juego con ventaja en el marcador.


Los Cocodrilos habían recibido cinco ceros consecutivos ante el zurdo Yudiel Rodríguez, desde que tomaron la ventaja 2-1 con un elevado de sacrificio de Camejo en el final del segundo capítulo.


En sus siguientes dos turnos, Camejo se ponchó ante Yudiel, pero no creo que ese haya sido el único argumento analizado por Civil para ordenar la base intencional. Además, están claras todas las ventajas y desventajas. Con el boleto a Andrys, quien inició el juego promediando línea de .304/.333/.391 en 26 apariciones al plato contra el picheo de los Leñadores en esta temporada, existía la probabilidad de out por tres almohadillas.


¿Qué tendencias estaban en contra? Bueno, aunque la muestra parezca pequeña, Camejo elevó la pelota en el 58.8% de sus 17 bolas puestas en juego durante 25 visitas al plato en la temporada regular. El 70.6% de esas conexiones, terminaron hacia la parte izquierda del campo. De manera general, Camejo ha sido un jugador suplente durante todo el año, pero llegó a registrar par de dobles y un jonrón, producidos ante lanzadores derechos.


El duelo, honestamente, proyectaba una razonable ventaja para Civil y los Leñadores, pero, sí, y también lo pensé, esa línea que consideramos “ventajosa” en no pocos casos, suele ser tan impredecible como la naturaleza del propio juego de béisbol.


Así pues, dos bolas y un strike después, Labrada intentó atravesar la esquina exterior de la zona con una bola rápida, y Camejo estaba preparado para asumir su papel de héroe ante la afición que apoyó a los Cocodrilos este lunes en el estadio Victoria de Girón. Con el objetivo de poner la bola en juego y producir, Camejo atacó el picheo de Labrada y coló un rolling que atravesó el centro del infield, abriendo las puertas del home para Erisbel Arruebarena y Juan Miguel Vázquez.


¡Matanzas 5, Las Tunas 3! ¡Otra vez remontaban los Cocodrilos!


No pudo Yudiel. Alberto Pablo Civil no encontró la zona de strike ante Vázquez y, finalmente, Labrada tampoco consiguió el out clave para mantener el juego empatado.


Cuando “El Grillo” anotó y le señalaba a Vázquez que se deslizara, agitando sus manos de arriba hacia abajo, no podía dejar de pensar en todas las oportunidades que desperdiciaron los Leñadores: esencialmente, cuando dejaron par de corredores en bases durante el quinto y el séptimo innings. Y, luego, en el octavo, cómo el hit de Rafael Viñales tal vez hubiese ofrecido más probabilidades de anotar para Yosvany Alarcón, quien bateó un doble remolcador y fue puesto out intentando llegar a tercera.


Con la ventaja de una carrera, el zurdo Naykel Yoel Cruz no admitió libertades en el noveno capítulo: ponchó a los Peña, Denis y Dailier, y Andrés Quiala entregó el out 27 con un elevado al leftfield.


Los Cocodrilos se reunieron para celebrar el éxito por 5-3 alrededor del montículo y, por tercer año en fila, están a una victoria de volver a eliminar a los Leñadores.


Como sucedió en el Juego 4 del año pasado en la Semifinal, cuando Civil ordenó una base intencional ante Yadil Mujica con el score 7-7 y dos outs en el inicio del onceno inning, Matanzas volvió a imponerse*, remontando en el momento clave.


*Tras aquel boleto a Mujica, Jefferson Delgado ganó otra caminata, y Yadir Drake puso el juego 9-7 con sencillo impulsor de dos carreras.


Después de perder por nocaut 12-2 en el Juego 3, el picheo de los Leñadores había contado con una aceptable apertura de su abridor más experimentado para estos playoffs, el zurdo de 38 años y siete series de postemporadas, Yudiel Rodríguez. El duelo de Rodríguez vs. el veterano diestro Noelvis Entenza, quien aseguró una apertura de calidad en seis entradas, dejó el escenario preparado para una decisión del bullpen.


La fanaticada tunera podría rociar críticas como granizo sobre los relevistas tuneros, pero la realidad aquí es que, el principal poderío de los Leñadores, la producción ofensiva, ha sido anulada por el picheo de los Cocodrilos. En cuatro partidos, el lineup tunero ha registrado apenas 2.7 carreras por juego*, y un solo jonrón, el bambinazo solitario de Danel Castro ante Naykel Cruz en el Juego 2.


*La frecuencia de 2.7 carreras por juego, expone a la luz la regresión en comparación con la marca de 5.8 que promediaron los Leñadores ante Matanzas en la temporada regular.


Aun así, el .338 OBP en cuatro desafíos, no ha estado tan lejos del .363 acumulado por los Cocodrilos, pero he aquí la notable diferencia en cuanto a bateo oportuno:


CIPA% (porcentaje de corredores impulsados en posición anotadora)


-Matanzas: 26.2 CIPA%

-Las Tunas: 20.5 CIPA%


Ese resultado, sin dudas, ha sido el reflejo de este: Matanzas lidera 24-11 las carreras anotadas en este playoff, duplicando la producción de Las Tunas.


Por cierto, permíteme un minuto para revelar una historia que escuché del narrador-comentarista de la emisora Radio 26, Alejandro Castellanos.


Tal vez recuerdes que el zurdo Dariel Góngora fue anunciado para abrir el Juego 4 este lunes ante los Leñadores. Sí, no fue un error, pero sucedió algo imprevisto: Góngora, cuando llegó al estadio, se percató de que no había llevado su camisa. ¡Parecía increíble, pero fue cierto!


Entonces, el manager Armando Ferrer decidió ofrecerle su confianza al veterano diestro Noelvis Entenza. La camisa de Góngora llegó cuando Entenza iba a lanzar su primer picheo del juego, pero Ferrer le dejó saber a Góngora que no lanzaría si Entenza se mantenía dominando.


Al final, Entenza lanzó seis entradas y admitió apenas dos carreras. Naykel Cruz resolvió el último tercio del juego, y entonces Góngora estará libre para buscar este martes el boleto de los Cocodrilos rumbo a la Semifinal.


Con desventaja de 3-1, la única opción de los Leñadores es ganar, para evitar la eliminación y forzar el regreso a casa.