Panamericano Sub-18 | Canadá supera a Cuba 8-2 y profundiza el desastroso andar de los antillanos

Un racimo de cinco carreras en la sexta entrada sentenció el encuentro y dejó nuevamente al descubierto las dificultades del pitcheo y la ofensiva de la escuadra nacional.

Panamericano Sub-18 | Canadá supera a Cuba 8-2 y profundiza el desastroso andar de los antillanos

La selección cubana de béisbol Sub-18 continuó este jueves su decepcionante actuación en el Campeonato Panamericano de la categoría, celebrado en República Dominicana, al caer por marcador de 8-2 ante Canadá en la ronda de clasificación, un resultado que profundiza el balance negativo de un equipo que llegó al certamen con aspiraciones mucho mayores.

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Después de quedar eliminada de la lucha por los puestos de privilegio y por uno de los boletos al Campeonato Mundial de la categoría, Cuba tampoco ha conseguido encontrar respuestas en la fase destinada a definir las posiciones secundarias del torneo.

La derrota frente a Canadá confirmó las dificultades que han acompañado al conjunto antillano durante buena parte de la competencia: una ofensiva incapaz de producir oportunamente, problemas de control desde el montículo y una marcada vulnerabilidad para contener los ataques rivales en los momentos decisivos.

Canadá tomó el control y sentenció en la sexta entrada

El encuentro comenzó con dos entradas sin anotaciones, hasta que Canadá consiguió romper el equilibrio en el cierre del tercer episodio.

Con un out, Kadyn Armitage conectó sencillo al jardín central y, tras el segundo out, Elliot Lascelles lo siguió con otro imparable. Maxime Blain recibió boleto para llenar las bases, antes de que Jalen Jacob disparara sencillo al centro que impulsó a Armitage y Lascelles, colocando el marcador 2-0.

La ofensiva canadiense volvió a producir en la cuarta entrada, cuando Cohen Miller recibió base por bolas, avanzó a segunda mediante robo y llegó a tercera con un elevado de Rhys Whiteford. Un elevado de sacrificio de Armitage permitió la tercera anotación de Canadá.

Cuba logró descontar en la parte alta del quinto episodio. César González negoció boleto y, tras un out, Manuel Rangel conectó sencillo al jardín izquierdo. Un wild pitch adelantó a ambos corredores, antes de que Anthony Navarro disparara imparable al bosque izquierdo para remolcar la primera carrera cubana. Pese a tener corredores en las esquinas con apenas un out, los dos sigueinte bateadores se tomaron ponche dejando a ambos corredores en espera de remolque.

Sin embargo, cuando el conjunto antillano parecía encontrar una oportunidad para regresar al partido, Canadá respondió con un decisivo racimo de cinco anotaciones en el cierre del sexto capítulo.

La entrada comenzó a complicarse con un boleto a Cohen Miller, seguido de un pelotazo a Whiteford. Armitage golpeó sencillo al jardín izquierdo para impulsar la primera carrera, mientras que un wild pitch y un nuevo pelotazo mantuvieron la presión sobre el pitcheo cubano.

Tras el primer out, Maxime Blain añadió un sencillo productor al jardín derecho, en una conexión que, combinada con un error defensivo, permitió la anotación de otras dos carreras. Posteriormente, un elevado de sacrificio de Jacob completó el ataque de cinco carreras que amplió la diferencia a 8-1.

El abridor Jesús López cargó con la derrota después de trabajar cuatro entradas, en las que permitió tres imparables y tres carreras limpias, con cuatro boletos y cinco ponches.

Su relevo tampoco consiguió estabilizar el partido. Marlon Rubalcaba toleró tres carreras en una entrada, mientras que Osmar Forteza enfrentó dificultades sin conseguir retirar a ningún bateador y permitió otra anotación. Varios de estos brazos fueron elogiados por el mentor cubano antes del torneo, pero en realidad la gran mayoría no ha podido responder a su cometido tanto con rivales de mayor peso, como ante estos de menor calidad en el torneo como Canadá.

Darion Reyes completó el trabajo desde el montículo, pero para entonces el encuentro estaba prácticamente decidido.

En total, los lanzadores cubanos concedieron seis bases por bolas y propinaron dos pelotazos, una combinación que facilitó el trabajo de la ofensiva canadiense y contribuyó directamente al resultado.

Por Canadá, Calum Andersen ofreció una sólida apertura de cinco entradas, en las que permitió apenas dos imparables y una carrera, con cuatro boletos y ocho ponches, para acreditarse la victoria.

Deven Simonovic y Desmond Tregaskis completaron el encuentro, limitando cualquier posibilidad de remontada de la representación cubana.

Cuba terminó el partido con cinco imparables, pero volvió a mostrar dificultades para convertir sus oportunidades en anotaciones.

Anthony Navarro y Manuel Rangel encabezaron el ataque antillano con dos indiscutibles cada uno, mientras que Dariel Cabrera conectó un cuadrangular solitario en la séptima entrada, que representó la segunda y última carrera cubana. El batazo de Cabrera fue la única conexión de extrabases del equipo, que acumuló diez ponches y dejó escapar varias posibilidades ofensivas.

La última oportunidad de extender el encuentro llegó en la séptima entrada, cuando Rangel y Navarro conectaron sencillos consecutivos con un out. Sin embargo, Jorge Luis Valera bateó para doble matanza y puso punto final al desafío.

El desenlace resumió buena parte de las dificultades ofensivas de Cuba: corredores en circulación, pero escasa capacidad para producir las conexiones necesarias en los momentos de mayor importancia.

Más allá del resultado frente a Canadá, la participación cubana en este Campeonato Panamericano Sub-18 deja interrogantes sobre el presente competitivo de las categorías inferiores del béisbol nacional.

Las derrotas anteriores frente a Venezuela, por 5-4 desplomados en los finales, y Nicaragua, por 5-0, ya habían evidenciado las limitaciones no solo ofensivas del conjunto, que quedó fuera de la Súper Ronda, sino en general como equipo para imponer un mismo nivel a todo lo largo de un choque.

Ahora, la derrota por seis carreras ante Canadá añade otro capítulo negativo a una actuación muy alejada de las expectativas históricas del béisbol cubano en estas categorías. El problema no se limita a perder encuentros ante rivales que también trabajan en el desarrollo de jóvenes talentos. Lo verdaderamente preocupante es la forma en que Cuba ha sido superada en aspectos fundamentales del juego, desde la producción ofensiva hasta el control de sus lanzadores y la ejecución en situaciones de presión.

El revés ante Canadá, por 8-2, no constituye simplemente otra derrota en el calendario. Es una nueva señal de alerta sobre la pérdida de competitividad internacional del béisbol cubano en sus categorías de formación, una realidad que exige respuestas mucho más allá de los resultados de un torneo.

Cuba regresaba al terreno para completar una doble cartelera ante Curazao a partir de las 2:15 PM (Hora de Cuba y el Este de EEUU), en lo que resultará el choque de despedida para ellos en el torneo.

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