• Yirsandy Rodríguez

Avances de MLB 2022: El impredecible ‘Nasty’

Actualizado: 18 abr


(Foto: Néstor Cortés Jr./Jim Rogash, Getty Images)

La historia como Yankee del zurdo cubano, Néstor Cortés Jr., comenzó en mayo de 2019. Una temporada después de debutar con los Orioles y lanzar cuatro juegos a los 23 años, siendo agente libre, los Yankees de Nueva York firmaron al joven natural del Surgidero de Batabanó, con un contrato de Ligas Menores y lo invitaron a los entrenamientos de primavera.


Seleccionado por los Yankees de Nueva York en la ronda 36 del Draft amateur de junio de la MLB de 2013, Cortés Jr. no era el típico pitcher del cual se esperaba un breakout en la organización. A decir verdad, su condición de lanzador zurdo parecía ser el principal valor agregado en un plan de desarrollo a largo plazo.


En la temporada siguiente, como suele suceder muchas veces en el béisbol, Cortés Jr. comenzó a encontrar oportunidades. Sus primeras apariciones fueron de relevo, cruzando el lineup oponente en más de una ocasión e, incluso, en dos. Durante esas primeras 18 entradas, lanzó para 0.96 de efectividad, así que el manager Aaron Boone y los Yankees no duraron en promover su trabajo. Luego de una primera apertura aceptable contra los Mets, Cortés Jr. fue ganando confianza y sus eficientes actuaciones lo convirtieron en un abridor regular de la rotación.


Para esta temporada, Boone y los Yankees han vuelto a considerar a Cortés Jr. entre sus planes como abridor, y una vez más el cubano está respondiendo con clase. La gran exhibición de Cortés Jr. este domingo ante los Orioles de Baltimore, el equipo con el cual debutó en MLB, va siendo el mejor ejemplo de la consistencia que el zurdo cubano podría ofrecer en el staff de los Yankees. Durante cinco entradas, Cortés Jr. tiró 88 lanzamientos, sus oponentes fallaron el 35% de los swings (15 de 43), y conectaron apenas tres hits en 19 visitas a la caja de bateo.



Cortés Jr. confesó que, al inicio del juego, el viento le jugó una mala pasada cuando lanzó la pelota, pero luego tomó el ritmo y su comando comenzó a invadir los puntos que exploró junto al cátcher Kyle Higashioka. Vale, podemos dar un viaje rápidamente por esos cinco innings:


Primera entrada

Austin Hays: su swing se perdió completamente detrás de un cutter de 85.4 mph, en la parte alta de la zona de strike.

Ryan Mountcastle: coronó un swing que apenas golpeó otro cutter similar, hasta enviar la pelota de línea a lo corto del right a una velocidad de salida de apenas 64.6 mph—¿qué estás pensando? ¿por qué sonríes, eh?—.

Trey Mancini: dejó pasar cinco pitcheos seguidos, tres bolas, un strike, y luego la cuarta bola, una recta baja de cuatro costuras a 88.4 mph.

Anthony Santander: ¡se ponchó sin poder azotar el cutter de Nasty en un turno de seis picheos!

Ryan McKenna: roleteó a tercera para borrar la amenaza—si así podríamos llamarle—, hundiendo su swing sobre otro cutter escurridizo.



Segunda entrada:

Robinson Chirinos, Chris Owings y Kelvin Gutiérrez, se fueron por la vía de los strikes—los dos últimos sin hacerle swing a la bola—.


Tercera entrada:

Jorge Mateo: bateó un sencillo al center aprovechando una bola rápida (alta) de 89.8 mph.

Austin Hays: conectó una línea sólida de 92.6 mph con otra bola rápida, pero Aaron Hicks dio crédito a la proyección de apenas .200 xBA y disfrutó cómo la pelota entró en su guante.

Ryan Mountcastle y Trey Mancini: se poncharon con par de cutters casi idénticos, de 82.3 mph.



Cuarta entrada:

Anthony Santander, Ryan McKenna y Robinson Chirinos se poncharon, en un inning perfecto para Cortes Jr. con apenas nueve lanzamientos, tres para cada oponente.


Quinta entrada:

Chris Owings: se ponchó pensando cómo atrapar el cutter de Cortes Jr. ¡tarea aún pendiente!

Kelvin Gutiérrez: roleteó a tercera tras una batalla de siete lanzamientos, pero Josh Donaldson convirtió la conexión de 101.9 mph en una jugada de rutina.

Jorge Mateo: fue víctima de un cutter alto, el sexto de ocho lanzamientos en el turno.


Sí, el l