Japón frena a Cuba con nocaut de 11-1 en el Mundial Sub-15

El campeón defensor castigó con 13 imparables al pitcheo cubano y decidió el partido con racimos de tres carreras en el cuarto y quinto episodios. Cuba quedó con balance de 1-2 tras sus primeros tres encuentros en Mérida.

Japón frena a Cuba con nocaut de 11-1 en el Mundial Sub-15

Cuba no pudo prolongar ante Japón la contundente recuperación mostrada un día antes frente a Sudáfrica. La selección asiática impuso su profundidad ofensiva y derrotó este domingo 11-1 en cinco entradas al conjunto cubano, por la vía del nocaut, en la continuación de la Copa Mundial Sub-15 de Béisbol en Mérida, México.

Box score

Después de tres jornadas, Cuba presenta balance de una victoria y dos derrotas: revés 14-4 frente a República Dominicana, triunfo 16-0 sobre Sudáfrica y ahora caída 11-1 ante Japón.

El partido tuvo un comienzo que ofreció algunas esperanzas a los antillanos. Aunque Japón marcó tres veces en la primera entrada, Cuba respondió inmediatamente con una carrera y llegó a colocar corredores en posición de anotar. Sin embargo, la ofensiva japonesa continuó produciendo, mientras el bateo cubano fue completamente silenciado durante el resto del encuentro.

Como en el primer juego, nuevamente el pitcheo de Cuba flaqueó. El abridor zurdo Enso Águila - el perdedor - encontró problemas desde el comienzo. Japón colocó rápidamente corredores en circulación y terminó fabricando tres carreras en la primera entrada, combinando tres boletos, un imparable y la oportunidad de sus bateadores, fórmula que los asiáticos repetirían durante buena parte del choque.

El abridor cubano, el zurdo Enso Águila, estuvo descontrolado desde el primer inning y abandonó el montículo en el segundo tras regalar cuatro boletos, aceptar un hit y terminar permitiendo cuatro carreras limpias a Japón. (Foto: WBSC)

Águila solamente pudo trabajar una entrada, en la que permitió un hit y cuatro carreras —todas limpias—, concedió tres boletos y ponchó a dos.

Cuba parecía mantenerse en el partido cuando, en el cierre del primero, Alex Malcom abrió negociando boleto, avanzó a tercera por doble de Hanley Hernández y anotó por un error del jardinero central. El marcador mostraba un 3-1 y los cubanos todavía parecían con oportunidades.

Sin embargo, Japón comenzó a despegarse en la misma segunda entrada. Los asiáticos combinaron un boleto, un robo de segunda y, con dos outs, sencillo remolcador de Sora Narukawa. Este robó después dos bases, llegó otro boleto y Kengo Wada disparó sencillo productor para aumentar la diferencia a 5-1.

A partir de ese momento, el pitcheo nipón tomó el control absoluto.

Cuba consiguió apenas dos imparables en todo el partido, mientras sus bateadores fueron retirados ocho veces por la vía del ponche. Después del primer episodio, en el que los cubanos conectaron sus dos indiscutibles, no volvieron a pisar el plato y ningún bateador logró avanzar más allá de la segunda almohadilla.

El abridor japonés Renji Kusaka trabajó dos entradas, permitió los dos hits y la única carrera cubana, regaló un boleto y consiguió tres ponches.

Luego apareció Yuto Hara, prácticamente intocable durante dos episodios sin permitir hits ni carreras. Concedió un boleto, golpeó a dos bateadores y ponchó a cuatro para acreditarse la victoria.

Sousuke Kuroda completó el quinto con otro capítulo en blanco y un ponche. Entre los tres limitaron a Cuba a dos hits y tres boletos, además de propinar dos pelotazos y ocho ponches.

Por Cuba, Marion Erremayor, quien había entrado en relevo, consiguió contener temporalmente a Japón y colgó en el tercero el único cero conseguido por el pitcheo antillano ante la ofensiva nipona. El derecho trabajó dos entradas, permitió tres hits y dos carreras limpias, otorgó dos boletos y consiguió un ponche.

Japón comenzó a redondear el nocaut en el cuarto episodio, cuando anotó otro racimo de tres carreras para ampliar la diferencia a 8-1. El conjunto asiático castigó entonces a Hanser Delis Taureaux, quien había sido el abridor cubano en la derrota ante República Dominicana y regresó ahora como relevista.

La ofensiva japonesa volvió a mostrar una característica que marcó todo el encuentro: producción distribuida por prácticamente toda la alineación. Sora Narukawa, Kengo Wada, Yuma Yamaguchi, Juri Koike y Aoto Tsuchiyama, entre otros, participaron en un ataque que terminó acumulando 13 imparables. Japón completó el nocaut en el quinto.

En esa entrada, si a Cuba todavía le quedaba alguna posibilidad matemática de prolongar el encuentro, los asiáticos la eliminaron con otras tres carreras, colocando el marcador definitivo de 11-1.

Delis Taureaux terminó permitiendo siete hits y cinco carreras limpias en 1 2/3 entradas, con un boleto y un ponche. Edgar Labrador Pérez consiguió finalmente el último out del episodio después de permitir dos imparables, sin carreras.

En total, el pitcheo cubano terminó con una línea muy diferente a la exhibida frente a Sudáfrica: 5.0 IP | 13 H | 11 R | 11 ER | 6 BB | 4 SO.

A diferencia de República Dominicana, Japón no necesitó conectar cuadrangular para conseguir el nocaut ante Cuba. Armó su ofensiva a base de contacto, corredores en circulación y presión constante sobre los lanzadores cubanos, algo que, combinado con un pitcheo de primer nivel, dejó sin respuestas a la nave caribeña.

Por Cuba, Hanley Hernández terminó de 1-1 y recibió además un boleto. Javier Roque bateó de 3-1, mientras Alex Malcom se fue de 2-0, con un boleto y la única anotada del elenco. El resto de la alineación fue contenido sin imparables.

Braon González, quien había comenzado el campeonato con cuatro hits en sus primeros seis turnos, se fue esta vez de 1-0, aunque recibió una base por bolas.

Japón hizo todo lo contrario. Kengo Wada bateó de 3-3 con tres impulsadas y dos anotadas, mientras Juri Koike terminó de 4-3 con tres carreras remolcadas. Sora Narukawa aportó dos hits y anotó cuatro carreras, y Yuma Yamaguchi terminó con dos imparables y dos impulsadas.

Al final, los cubanos comprobaron que era algo muy diferente enfrentar a Sudáfrica que vérselas con el campeón defensor.

Los tres primeros partidos han mostrado dos caras muy distintas del conjunto antillano y dejan bastante clara la irregularidad exhibida hasta el momento. Cuba ha permitido 25 carreras en sus dos derrotas. Especialmente preocupante resulta la diferencia ofensiva cuando se han medido a los dos adversarios de mayor exigencia enfrentados hasta ahora. Frente a República Dominicana y Japón, los cubanos han conectado apenas cuatro hits en 11 entradas.

El panorama se complica aún más después de lo sucedido la noche anterior, cuando México derrotó 2-1 a República Dominicana en uno de los mejores encuentros disputados hasta ahora en el torneo.

Para Cuba, que todavía debe medirse al conjunto anfitrión, ese resultado aumenta la importancia de cada uno de sus compromisos restantes.

El objetivo continúa siendo terminar entre los tres primeros del Grupo A para avanzar a la Súper Ronda, pero el Mundial entra ya en una etapa decisiva para los cubanos.

Después de tres partidos completamente diferentes —dos derrotas por nocaut separadas por una victoria igualmente por esa vía—, ya no se trata solamente de reaccionar. Cuba necesita vencer a Alemania y México para mantener vivas sus posibilidades de avanzar.

Precisamente Alemania, con balance de 0-3, será el rival de este lunes a partir de las 12:30 p.m., hora de Cuba y del Este de Estados Unidos, nuevamente en el Parque Kukulcán de Mérida. Ese encuentro representa ahora el primer paso obligatorio para una selección cubana que ya no tiene margen de error.

Suscríbase a los boletines informativos de BaseballdeCuba.

Manténgase actualizado con la colección seleccionada de nuestras historias principales.

Por favor revisa tu bandeja de entrada y confirma. Algo salió mal. Inténtalo de nuevo.