• Yirsandy Rodríguez

Los Alazanes no pudieron rematar: Matanzas sigue con vida y fuerza el Juego 6


Llegaba el Juego 5—202 días después del día de apertura—y dos grandes expectativas se adueñaban de las pasiones beisboleras en la final de la 60 Serie Nacional del béisbol cubano: ¿Lograrán conquistar el título los Alazanes de Granma con su as Lázaro Blanco subiendo al montículo? ¿O los Cocodrilos se impondrán guiados por el zurdo Yoanis Yera para mantenerse con vida?


Esas eran las dos preguntas más apremiantes cuando Granma y Matanzas iniciaron su quinto match de la final en busca del título nacional este viernes en la sede neutral del estadio José Antonio Huelga de la Ciudad de Sancti Spíritus. Después de llegar empatados 3-3 al noveno capítulo, los Cocodrilos de Matanzas resurgieron para recuperar la ventaja perdida en el octavo y lograr lo que los Alazanes no consiguieron: Rematar.


¿Cómo lo hicieron los actuales campeones nacionales? Si no viste el Juego 5 entre Matanzas-Granma, probablemente la última jugada que te imaginarás para la decisión no sea el wild pitch del relevista Miguel Paradelo como desenlace final para un match colmado de drama.


¡Pero sucedió! Y ahora, luego del éxito 4-3 en el final del noveno con dos outs, los Cocodrilos forzaron el Juego 6.


Durante siete peleados innings, el duelo Blanco vs. Yera derivó en un cerrado score 3-2 con ventaja para los Cocodrilos de Matanzas. Blanco, cerró el sexto episodio sin admitir libertades—en ese momento había dominado a sus últimos seis rivales—y, sorpresivamente, fue sustituido con 90 lanzamientos. Por su parte, Yera retiraba a su quinto rival seguido, sumando 95 pitcheos al pentágono después de siete entradas.


Sobre la sorpresiva extracción de Blanco, Martí dijo: “Sabíamos que el contrario que teníamos, Yoanis Yera, es un pitcher de una inmensa calidad. Y, Lázaro, ya había hecho más de 80 lanzamientos. Ante la peor situación que podríamos haber tenido nosotros, una derrota, al menos Blanco estaría listo para el hipotético juego del lunes”.


El relevista derecho de los Alazanes, Carlos Santana, lanzó el cuarto cero en fila que recibieron los Cocodrilos, quienes tomaron el mando tras anotarle rally de tres carreras a Blanco en el final del tercer acto. En ese ataque, cinco hits fueron claves, entre ellos las conexiones de los bateadores zurdos Yadil Mujica, Ariel Sánchez y Yariel Duque.


Sin embargo, los Alazanes reaccionaron rápidamente anotando dos carreras en el inicio del cuarto, pero no lograron empatar el marcador porque Raico Santos fue sentenciado en home por otro espectacular disparo del centerfielder, Eduardo Blanco.


Y entonces llegó el inicio del octavo, el inning que sin dudas fue determinante para la decisión del desafío. Otra vez, la presencia de los Santos en la posible tanda ofensiva era una de las principales inspiraciones para los Alazanes, quienes perdían 3-2.


Así pues, el manager Carlos Martí comenzó sus movidas buscando embasar corredores. Abrió el capítulo con el emergente Miguel González, quien sonó sencillo al right y se coló en segunda por error en tiro de Yadir Drake, quien intentó sorprenderlo en primera. Acto seguido, Roel Santos se embasó con un toque de hit que pasó al pitcher y, aunque Osvaldo Abreu falló, su rolling a la inicial sirvió para mover los corredores hasta posición anotadora.


Había un out, y el boleto intencional para Raico Santos era una jugada cantada. Bases llenas, y el cuarto bate de los Alazanes, Carlos Benítez, entraba al plato. En tres turnos, Benítez se había ido de 2-0, pero cuando encontró compañeros en circulación, remolcó la segunda carrera del cuarto episodio con fly de sacrificio. Después de mezclar cinco curveballs, Yera disparo una recta de 92 mph en cuenta de 2-2 y Benítez le pegó un lineazo de hit al left que parecía poner delante a los Alazanes, pero ocurrió una acción poco común en el béisbol: El corredor de segunda, Roel Santos, chocó con el coach de tercera cuando doblaba rumbo al plato.



La fatal colisión fue aprovechada por la defensa de los Cocodrilos, que rápidamente neutralizó a Santos entre tercera y el home. Por lo que se pudo apreciar, el coach de tercera, Ramón Rodríguez Rondón (número 77), intentó detener a Roel debido seguramente al fuerte impacto de la conexión, pero Santos nunca se detuvo. De cualquier manera, Rodríguez no debió interferir en el carril del corredor entre tercera y home, y por esa razón ambos no pudieron evitar el choque.


Tratándose de la ventaja, quizás habría sido razonable dejar que un corredor tan agresivo y veloz como Roel Santos intentara colarse en la goma. Es razonable la perspectiva de un coach de tercera, pero el afán de detener a Roel lo llevó hasta un territorio donde no debió estar. Tres innings antes, Roel no se vio conforme cuando bateó sencillo el right con dos outs y Rodríguez detuvo a Guillermo García en la antesala.


Obviamente, este tipo de decisiones se toman en fracciones de segundos y bajo la presión de un juego que pudo haberles dado el título a los Alazanes, pero de cualquier manera, el resultado influyó en la derrota de Granma.


Al final, Guillermo Avilés fue dominado con el pitcheo 112 de Yoanis Yera, y los Alazanes sólo pudieron conformarse con el empate 3-3. En ocho entradas, lograron embasarle 12 corredores al as matancero, quien supo sacar varios outs fundamentales para evitar que Granma tomara la ventaja. Entre ellos, trascendieron el ponche a Iván Prieto y un rolling a segunda de Abreu, para evitar que anotaran par de corredores desde tercera en el cuarto y quinto inning, respectivamente.


Por su parte, los Cocodrilos salieron agresivos, pero cometieron errores tácticos y desaprovecharon varias oportunidades en todo el partido:


  • Incluyendo los 10 hits en este Juego 5, los últimos 28 han sido sencillos.

  • Aníbal Medina ejecutó de manera ineficiente par de toques con la responsabilidad de adelantar a los corredores.

  • Javier Camero tocó demasiado fuerte y terminó bateando para double play en el final del octavo.

  • Erisbel Arruebarena volvió a irse en blanco de 4-0, y ahora lleva de 18-0 en esta final con nueve strikeouts.

  • Roel y Raico Santos le han robado cinco bases a Andrys Pérez. El único cogido robando fue en este Juego 5, a la cuenta de Yoenis Yera, quien atrapó a Raico entre primera y segunda en el sexto inning.

Sin embargo, aun así, tras ver pasar su tercer partido sin impactar con el poder ofensivo de sus sluggers—producir extra bases—, pudieron cumplir el objetivo de mantenerse con vida.


Cuando Blanco se mostró inconforme con la sentencia de sus conteos, los matanceros supieron aprovechar su desliz para tomar ventaja. Y, una vez que el astro granmense fue sustituido con sólo 90 pitcheos al finalizar el sexto inning, el reto era menos exigente para los Cocodrilos.


Tras el empate 3-3, al manager Armando Ferrer no le tembló la mano: Envió al abridor Noelvis Entenza para relevar a Yera y, como sucedió, preservar la ventaja de una carrera.

Después de varias actuaciones en busca de su victoria número 100, de manera inesperada los Cocodrilos coronaron a Entenza, quien se unió a la ilustre lista de pitchers que han arribado al centenar de triunfos lanzando en postemporada:


1999—Ormari Romero

2001—José Ariel Contreras

2003—Norge Luis Vera

2019—Freddy Asiel Álvarez


La decisión llegó en el final del noveno. El hit del emergente Juan Miguel Vázquez fue vital, al igual que el toque de sacrificio de Eduardo Blanco. Luego Aníbal Medina falló con rolling al short que el corredor emergente Yoisnel Camejo aprovechó para colarse en tercera. En ese último instante de decisiones buscando el cero, Martí envió al montículo al zurdo Miguel Paradelo para lanzarle al segundo bate, Yadil Mujica.


“Buscamos que Paradelo le lanzara fuera de la zona a Mujica”, dijo Martí, “para que luego trabajara a Ariel Sánchez, quien creemos que tiene menos probabilidades de batearle a los lanzadores zurdos. Mujica es mejor bateador”.


Paradelo tiró tres bolas consecutivas y la cuarta de manera intencional ante Mujica, quien luego aprovechó la abertura defensiva para correrse a la intermedia. En dos strikes sin bolas, una slider afuera de Paradelo fue imposible de bloquear por el cátcher Iván Prieto, y Camejo se coló en el plato con la carrera de la victoria para los Cocodrilos.



La ventaja de 3-2 aún es considerable para los Alazanes, quienes dependerán del veterano zurdo Leandro Martínez ante Noelvis Entenza el próximo domingo.

¿Qué sucederá entonces? Sí, por ahora sólo sabemos que… ¡Habrá Juego 6!


(Foto: Oscar Alfonso)

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