• Yirsandy Rodríguez

Historias de pretemporada: Los lanzadores más subestimados de 2021 — Parte I

Actualizado: 31 dic 2021



Como he escrito varias veces en esta columna, la 60 Serie Nacional del béisbol cubano fue una temporada terrible para los lanzadores. He aquí parte de las ramificaciones provocadas por el estallido ofensivo sin precedentes desde que comenzó la “Era de los Refuerzos” en 2012:


Ofensiva/60 Serie Nacional

BA OBP SLG OPS ISO

.296 .385 .415 .800 .120


Con esos números generales, es bastante difícil no dar crédito a cualquier lanzador abridor o relevista que haya permitido promedios por debajo de esas líneas. Al final, entre 49 lanzadores calificados, hubo sólo 18 que bajaron de 4.00 ERA admitido. Ningún pitcher superó la tasa de 8.5 K/9 ni 3.6 K-BB%.


Durante los últimos años, se ha subvalorado constantemente cuánto puede influir el impacto defensivo en el dominio de los lanzadores. A veces los errores no constituyen ese gran problema en contra, sino la falta de cobertura defensiva de los jugadores del infield y el outfield. Si estás pensando cómo podríamos demostrar la funcionalidad de un cuerpo de fildeadores élites y el impacto que ofrece, aquí podemos analizar:


ORB (Outs realizados por cada bola puesta en juego de fly o línea).

Equipo: Santiago de Cuba.

-Rudens Sánchez (LF-RF): 51.3%

-Ariel Benavides (LF-CF-RF): 43.9%

-Yoelkis Guibert (CF): 48.6%

Total de conexiones: 656

Promedio de ORB: 47.9%


Equipo: Las Tunas

-Dailier Peña: 58.6%

-Andrés Quiala: 59.4%

-Yuniesky Larduet: 61.9%

Total de conexiones: 939

Promedio de ORB: 60.0%


Sí, es fácil notar la diferencia entre el trío de jardineros de Santiago de Cuba y el de Las Tunas, el mejor de toda la liga en cuanto a capturar elevados. Obviamente, las conexiones que les pegaron a ambos equipos no tenían las mismas dimensiones, y eso depende también de la eficiencia del pitcheo. Pero los promedios al final se ajustan y, cuando ves que en esa muestra los jardineros de Las Tunas recibieron 283 elevados más, no hay dudas en su capacidad para evitar hits y extra bases. Ahora, piensa por un momento en esta idea: Cuántos habría mejorado el rendimiento del staff santiaguero si su principal trío de jardineros hubiera tenido mayor alcance y una lectura más certera de las conexiones para reducir la probabilidad de hits de sus oponentes.


Esa es otra de las razones por las que varios lanzadores ven afectado su rendimiento. El arte de lanzar una pelota de béisbol es sólo el inicio para intentar sacar outs, porque lamentablemente los pitchers no tienen ni siquiera un 30% del control del juego. Aquí vienen los cinco lanzadores más “subestimados”, cuyos argumentos les valen para pasar de las sombras de 2021 a las perspectivas de 2022:


*Nota del editor: RHP: Pitcher derecho, LHP: Pitcher zurdo.





1. Pablo Luis Guillén, Villa Clara, RHP/Abridor


Una razón por la que fue subestimado: A nivel de liga, su actuación podría considerarse como la de un as entre los lanzadores más dominantes de los últimos tres años.


La historia de 2021: Guillén no lanzará por los Leopardos en 2022, pero valía la pena incluirlo como uno de los lanzadores jóvenes más talentosos y probablemente menos valorados. Pablo Luis, de 23 años, lideró la liga en 2021 con 2.52 ERA, pero el punto más influyente de su control fue la mezcla que logró lanzando su bola rápida (entre 88-90 mph), la curveball (a diferentes velocidades) y el cambio de velocidad, armas con las que trazó esta inigualable línea de dominio: En 197 ¹/₃ innings contra 860 oponentes, admitió un solo jonrón, el cuarto menor slugging (.319) y el noveno porcentaje de extra bases (4.2) de lanzadores calificados entre 2017-2021.