• Ray Otero-Alonso

Torneo de Haarlem: Algo de historia

Tras la suspensión de la edición del 2020 a causa de la pandemia de COVID-19, el evento regresa del 8 al 15 de julio, en lo que constituye la edición 30 de estos torneos donde Cuba se ha coronado en cinco ocasiones, la última de ellas en el 2012.


Estadio Pim Mulier en Haarlem, tradicional sede de la Semana Beisbolera de Haarlem.

El tradicional Torneo de Haarlem o Semana del Béisbol de Haarlem en Holanda, reúne cada dos años a parte de las selecciones nacionales del mundo que rivalizan en una competencia que ha alcanzado gran popularidad en Europa, y que en la mayoría de sus ediciones sirve como medidor para equipos nacionales de cara a otros eventos importantes del año. El surgimiento del mismo se remonta al ya lejano 1961, cuando seis conjuntos dejaron inaugurado el primero de estos eventos, en una época en donde el béisbol no gozaba del prestigio internacional de estos días, luego, es digno de aplaudir la idea de los organizadores del mismo, enfrentando el reto de esos años y principalmente dentro de un país en donde el fútbol constituye el deporte nacional.


Pero el paso del tiempo ayudó a que el béisbol se fuera adentrando en la vida deportiva de los holandeses, y podemos decir que, si hasta la década de los 80 los juegos contra sus conjuntos nacionales eran considerados de simple “rutina o paseo” para muchos equipos de tradición en la arena internacional, en los 90 esta realidad comenzó a cambiar, el deporte alcanzó un nivel mucho mayor en tierras holandesas a tal punto que el equipo nacional culminó esa década e inicio la siguiente, con un boleto clasificatorio olímpico y después en el torneo con su más importante victoria en eventos internacionales de toda su historia, el triunfo ante el elenco nacional de Cuba, durante el torneo olímpico de Sydney en el año 2000.


Hoy Holanda constituye la mayor potencia europea y en su liga profesional han logrado reunir jugadores de muchos otros países incluyendo Cuba. A su vez, muchos de sus jugadores también han marchado extra-fronteras y se desempeñan en mercados tan competitivos como el japonés o el mismo norteamericano, algo casi imposible años atrás y esto en gran parte debido a la popularidad que alcanzó el deporte y la ayuda impulsada por torneos como el de Haarlem.


Los holandeses lograrían la cima beisbolera mundial en el 2011, al coronarse campeones de la Copa del Mundo de Panamá, venciendo 2-1 a Cuba en la final, este fue el gran paso para un gran salto dos años después, con su avance a una semifinal de Clásico Mundial en el 2013, nuevamente dejando a Cuba en el camino con dos contundentes triunfos.


El Torneo


En aquella primera edición del año 1961, los conjuntos participantes fueron el Alconbury Spartans de Inglaterra, Wiesbaden Flyers de Alemania, Chateaurous Sabres de Francia, un representativo nacional del país sede, Holanda, el Mannheim Knights de Alemania y el London All Stars de Inglaterra. De ellos, el Alconbury Spartans inglés se alzó con el primero de los títulos. A partir de ese momento y generalmente con sus participantes provenientes de universidades de EEUU o algunas selecciones nacionales amateurs de diferentes países como Japón, Cuba y el propio Holanda, el torneo fue logrando auge dentro de los eventos tradicionales que se celebraban en el calendario internacional del béisbol cada año.

En la segunda edición debutaría el conjunto norteamericano Grand Rapids Sullivans, el cual lograría su primer título en esta primera presentación. Posteriormente, este equipo se convertiría en el principal protagonista de estos torneos, al dominar un total de seis ediciones, 1963 (II), 1968 (IV), 1969 (V), 1971 (VI), 1988 (XIV) y 1990 (XV). Ellos continuarían participando en el evento durante las ediciones de 1996 (XVIII) y de 1998 (XIX), pero no volverían a triunfar en ninguna de ellas.


Cuba haría su debut en este torneo en 1972 (VII), con un equipo nacional que terminaría coronándose y que incluía estrellas de la talla de Agustín Marquetti, Antonio Muñoz, Braudilio Vinent, Pedro Medina, José A. Huelga, Rodolfo Puente, el líder de bateo del torneo en Silvio Montejo, entre otros. A partir de ese momento, otros cuatro títulos sumarían los nacionales, en la ediciones de 1974 (VIII), 1996 (XVIII), 1998 (XIX) y 2012 (XXV).


La escuadra nacional cubana se ausentaría del torneo veraniego en nueve ocasiones, más recientemente en las celebradas en el 2014 (XXVII) y 2016 (XXVIII) por no ser invitadas. La otras serían en las versiones de los años 1976 (IX), 1980 (XI), 1982 (XII), 1984 (XIII), 1988 (XIV), 1992 (XVI) y 1994 (XVII). Antes de la edición de 1994, en 1990 (XV), Cuba se había alzado con el segundo lugar.


Otros cuatro segundos lugares lograría Cuba en la Semana de Béisbol de Haarlem. En las ediciones del 2000 (XX) y 2008 (XXIV), cayendo ante Team USA en la final, y las del 2004 (XXII), 2006 (XXIII) y 2010 (XXV), derrotados por Holanda.


En dos ocasiones los cubanos terminaron relegados a la tercera posición y esto sucedió durante las ediciones de 1978 (X) y la del año 2002 (XXI), mientras la peor actuación de Cuba llegaría en la última participación de estos en estos torneos, en el 2018 (XXIX), cuando una ronda inicial desastrosa los tuvo con balance de 0-5, pero gracias a la absurda forma de competición, los cubanos alcanzaron dos triunfos - ante Alemania 7-1 e Italia 9-5 - en la ronda de Play Off, para terminar con balance de 2-5 en la cuarta posición del torneo.


La Semana Beisbolera de Haarlem, pese a que por años no ha reunido a lo mejor del béisbol internacional, ha resultado esquivo sobremanera a las selecciones cubanas que han tomado parte en el mismo, sobre todo si consideramos que, pese a que Cuba casi siempre participa con nóminas fuertes - algunas de segunda línea en ediciones como las de 1972, 1998, 2008, 2010, 2012 y 2018 resultaron excepciones – el tradicional conjunto solamente ha podido alzarse con el título del torneo en cinco ocasiones.


Premios Individuales en el Torneo de Haarlem (1961-2018)

Jugador Más Valioso