• Yirsandy Rodríguez

El histórico e inexplorado dominio de Danny Betancourt vs. los Piratas de la Isla


Danny Betancourt (Foto: Cubasí)

Ya sabes, el béisbol siempre nos obsequia una nueva historia para el recuerdo.


Este martes fue uno de esos días en el que te preguntas: ¿qué nueva hazaña podríamos ver? Y luego, tras escuchar la voz de playball, te encuentras con la emocionante mística que nos revela cada contexto: Dos lanzadores que suman 85 años de edad, y se combinan para acumular 16,494 bateadores enfrentados en 43 Series Nacionales, 776 juegos, 597 aperturas y 3,761 ¹/₃ innings.


Sí, era el duelo de súper veteranos entre el diestro santiaguero Danny Betancourt y el zurdo pinero Wilber Pérez, abriendo la serie entre los Piratas de la Isla de la Juventud y las Avispas de Santiago de Cuba, este martes en el estadio Guillermón Moncada. Y esta resultó la primera noticia sorprendente: Danny, de 40 años, contra Wilber, de 45, nunca habían tenido una decisión en un mismo desafío entre los 158 juegos que han efectuado Isla de la Juventud vs. Santiago de Cuba en Series Nacionales.


Así que llegaba el momento, esta vez teniendo como escenario la “tierra caliente”. Las Avispas abrieron delante 1-0 en el marcador, por un boleto a Francisco Martínez con bases llenas, tras el primer desajuste de comando de los pitcheos de Wilber en la segunda entrada. La carrera fue inmerecida para el experimentado zurdo de los Piratas, pero dos innings más tarde, Wilber volvió a descontrolarse y los bateadores santiagueros no lo perdonaron.


El único out que sacó Wilber en el cuarto episodio, fue un toque de sacrificio de Marlon Serrano, jugada polémica que podríamos analizar en otro debate. Dasiel Sevila, quien había abierto la entrada con doble de rolling al left, se movió hasta tercera, y luego Wilber perdió totalmente el control del juego: tiró tres boletos seguidos, y un sencillo remolcador de Santiago Torres puso el score 4-0.


Un pelotazo a Yoelquis Guibert provocó la salida del box de Wilber, dando paso al relevista Lázaro Guerrero, quien admitió doblete limpia bases de Adriel Labrada, que amplió la ventaja 7-0. En ese final del cuarto inning, el juego se desproporcionó, y entonces el diestro de Songo la Maya, Danny Betancourt, comenzó a captar toda la atención.


Luego de lanzar seis ceros de manera consecutiva, Danny centró su enfoque en mantener el “no-hitter”, quizás sin saber la hazaña personal que estaba a punto de protagonizar, limitando a los Piratas sin que ninguna de sus 18 conexiones en siete entradas pudiera evadir la defensa santiaguera.


A seis outs del primer “No-no” en su carrera, Danny pudo haber celebrado junto a sus compañeros en el dugout. Santiago de Cuba estaba a una carrera del nocaut, pero la combinación CF-2B-C (8-4-2), conformada por José Luis Bring, Dainier Gálvez y el cátcher Jordanys Acebal, sentenció a Marlon Serrano en el plato.


Aun así, Danny recibió el apoyo de la fanaticada santiaguera, que disfrutó cada out en los primeros dos tercios del partido. La expectativa continuó, y el veterano puso fuera de circulación al cuarto bate de los Piratas, el capitalino Yasmany Viera, quien cedió un rodado a tercera. Sin embargo, Dainier Gálvez rompió el hechizo, conectando una línea de hit al leftfield.


El relevista Jorge Luis Bravo terminó la entrada con par de ponches después de concederle un paseo a Leonardo Urgellés y, en la parte baja del octavo capítulo, un sencillo al left de Marlon Serrano decretó el “fuera de combate” por 10-0 a favor de las Avispas.


La “inexplorada” historia de dominio continúa


En apenas 2 horas y 20 minutos, Santiago de Cuba registró su 19no éxito de la temporada, válido para ascender al segundo puesto de la tabla de posiciones en esta 61 Serie Nacional. Pero más allá de ese titular encabezado por el Team Work y la combatividad que siguen luciendo estas Avispas santiagueras dirigidas por el manager Eriberto Rosales, otra interesante historia de superación pasaba casi desapercibida: Danny Betancourt se puso a un triunfo de los 150 en Series Nacionales, y acumuló la 15ta victoria de su carrera contra equipos de los Piratas de la Isla.


Sí, hay sólo 20 lanzadores con al menos 150 victorias en Series Nacionales. Exhibiendo marca de 149-114, el campeón Olímpico de Atenas 2004, Danny Betancourt, va camino a ser el tercero de la lista que, además, acumula un mínimo de 15 triunfos contra equipos de Isla de la Juventud. ¿Quiénes son los otros dos verdugos con tan ilustres honores?


1- Pedro Luis Lazo: 257 victorias, líder en todos los tiempos, y 19 éxitos contra equipos de la Isla.

2- Faustino Corrales: 172 victorias, y 20 de ellas ante equipos de la Isla.


Ya sabes quién es el tercer protagonista de la lista. Para Danny, catorce de esos éxitos han sido lanzando con las Avispas de Santiago de Cuba, y uno como refuerzo de los Cocodrilos de Matanzas.


Otro punto interesante aquí, es que el diestro de 40 años registró su primera de 312 aperturas donde deja a sus oponentes con un hit, y apenas la segunda de un lanzador de Santiago de Cuba contra la Isla.


El diestro Reinier Roibal había sido el único pitcher santiaguero en lograr dicha hazaña, cuando se apuntó el éxito por 12-0 el miércoles 10 de diciembre de 2008, lanzando en el estadio Cristóbal Labra durante un partido de la 48 Serie Nacional. En aquella tarde, el jardinero Liván Sánchez fue quien se encargó de evitar el posible “No-no” de Roibal, abriendo el segundo capítulo con un sencillo por el campo corto.


Desde entonces, ningún equipo de las Avispas había limitado a conectar un hit al lineup de los Piratas, hasta que el veterano Danny Betancourt continuó su excelente campaña con otra joya de pitcheo este martes en el estadio Guillermón Moncada.


De las 112 victorias de Santiago de Cuba vs. Isla de la Juventud en Series Nacionales, 14 han sido garantizadas por Danny, el nuevo líder histórico tras superar al ya retirado Osmel Cintra (13).


Danny mejoró su marca a 3-2 en esta campaña, redujo la efectividad de 2.25 a 1.78 y, a sus 40 años, sin dudas seguirá siendo uno de los principales lanzadores de un equipo que espera regresar a la postemporada.