• Ray Otero-Alonso

Grandes equipos de la Liga Profesional Cubana de Béisbol (1878-1961): Almendares B.B.C.

Almendares Baseball Club (Almendares B.B.C)

"El que le gane al Almendares...se muere"



El Club Almendares fue el tercer elenco fundado en Cuba (1878), tras la creación del Habana y Matanzas. Su creación fue la iniciativa de los hermanos y jugadores Carlos y Teodoro Zaldo - quienes participaron en el primer campeonato cubano - y el apoyo, entre otros, de Leonardo Ovies, Alejandro Reed, Joaquín Franke, Fernando Zayas, Antonio Alzola, Zacarrías Barrios y Alfredo Lacazette. El equipo estuvo representado por el distintivo color azul y es recordado por el uso de un Alacrán.


Almendares obtuvo un total de 24 campeonatos cubanos, 23 subtítulos,14 terceros lugares y 8 veces terminó en el cuarto escaño, esto de las 72 apariciones que realizó en la Liga Cubana Profesional.


El debut del Almendares en la Liga Cubana se produjo en el primer choque de la campaña inaugural de estos torneos, cayendo ante el Habana 21-20, un 29 de diciembre de 1878. Sin embargo, seis días después se produciría el primer triunfo de los Azules en los campeonatos cubanos, venciendo al Matanzas 27-12, un 4 de enero de 1879.


El primer campeonato que ganó el elenco Azul fue el de 1893-1894, dirigido por Ramón Gutiérrez y la nómina estuvo básicamente compuesta por: Eugenio de Rosas, Esteban Prats, Alfredo Hernández, José Manuel Pastoriza, Manuel López, Antonio María García, Francisco Delabat, Rafael Hernández, Evaristo Cacharro y Manuel Martínez.


La rivalidad mayor del béisbol profesional de la época la establecieron este conjunto y el de los Leones o Rojos de La Habana. Fecha relevante resultó la del 4 de enero de 1880, cuando el Almendares logró la primera victoria de su historia contra el Habana, 24-10. Aún así, aquel año los Rojos se alzaron con el campeonato a las órdenes del gran Esteban Bellán.


Archivo de BaseballdeCuba
Box score Habana-Almendares, Feb 25, 1947. Archivo de BaseballdeCuba

Otro de los hechos más importantes que matizó la historia de este conjunto resultó cuando en la temporada de 1946-1947, dirigidos en aquel momento por el gran Adolfo Luque, después de llegar a encontrarse seis juegos por detrás del Habana en la tabla de posiciones, pero aún en la lucha por el campeonato, el elenco puso una remontada histórica ganando doce de sus últimos trece juegos, que culminó con una barrida inolvidable a los Leones habaneros, en los tres últimos partidos del torneo, para coronarse campeón de la temporada.


En esa serie final el pase de escoba se iniciaría cuando Max "El Monstruo" Lanier - ganador de 64 juegos entre 1940 y 1944 con el St. Louis en las Grandes Ligas - el domingo 23 de febrero de 1947 venció 4-2 al Habana, para colocar al Almendares a solo medio juego de alcanzar al Habana en la primera posición.


Un día después, el 24 de febrero, sería el también zurdo Agapito Mayor, quien dispondría de los habaneros por cerrado 2-1. La decisión del choque fue siempre bien recordada entre los aficionados de la época, pues un - al final decisivo hit - en el séptimo inning del receptor Andrés Fleitas, se convirtió en triple tras una desafortunada jugada del jardinero suplente Carlos Blanco, y que llevó al Almendares a la cima de la tabla de posiciones. El propio Fleitas sería después seleccionado como el Jugador Más Valioso de esa campaña.


Con el triunfo y ya con ventaja de solo medio juego sobre sus enconados rivales del Habana y un decisivo tercer choque en línea, el mentor Luque, tras una fecha de especulación sobre quién sería el abridor para el decisivo encuentro, le entregó la pelota nuevamente a Lanier - quien había recibido un incentivo de $1000 de los propios dueños del Almendares, para que tomara la lomita una vez más -, y quien con solo un día de descanso, hizo la hazaña despachando 9-2 al Habana, un 25 de febrero de 1947, para darle al Almendares su título número 18 en campeonatos cubanos y poner a saltar de alegría a toda la fanaticada azul.


La forma en que el torneo tuvo decisión, con la gran remontada Azul y una afición en vilo por tres días para ver cuál de los dos elencos se llevaba el título, hizo que los historiadores calificaran esta campaña como la más espectacular de todas las jugadas en la etapa profesional en la isla.


Otro gran honor para el elenco Almendares resultó también el de convertirse en el primer conjunto de Cuba en titularse campeón en Series del Caribe, esto en la primera edición del torneo, celebrada en febrero de 1949 en el Gran Stadium de La Habana.


En esa primera edición del clásico caribeño, el Almendares no solo se convirtió en el primer equipo en triunfar en estos eventos, sino además, en el primero en lograrlo de manera invicta, con balance de 6-0, mientras el zurdo Agapito Mayor se adjudicaba tres de las seis victorias del equipo en el torneo, incluyendo la última en rol de relevo y con marcador de 5-2 ante Panamá, el viernes 25 de febrero de 1949.


Box score Almendares-Cienfuegos, Feb 8, 1961. Archivo de BaseballdeCuba

En otro dato interesante del elenco Azul, vale mencionar que para la campaña de 1950-1951, el Almendares tuvo el privilegio de firmar al joven norteamericano de apenas 19 años Willie Mays, previo a la temporada de Grandes Ligas de 1951 en donde el portento de Westfield, Alabama, ganó el premio de Novato del Año.

Willie Mays con Almendares en 1950. Archivo de BaseballdeCuba

Pero una lesión que sufrió en una de sus piernas, privó al jugador norteño de recibir la autorización de su elenco mayorliguista, los Gigantes de New York, para jugar ante la afición cubana. El resto es historia.