• Yirsandy Rodríguez

Aroldis Chapman está de regreso, ¿pero logrará encaminarse al nivel que los Yankees esperan?

Actualizado: 19 ago 2021



El porcentaje de Barrels (20.0) ha mostrado una amenazante tendencia de los bateadores oponentes contra Aroldis Chapman en esta temporada.

Entre lanzadores con al menos 700 pitcheos y 75 bolas puestas en juego permitidas, Chappy encabeza la parte negativa de lista:


Barrels%

Aroldis Chapman (NYY) 20.0%

Trevor Stephan (CLE) 16.9%

Greg Holland (KCR) 15.7%

Jeffrey Springs (TBR) 13.7%

Chase De Jong (PIT) 13.1%

Hirokazu Sawamura (BOS) 12.8%

Trent Thornton (TOR) 12.7%

Tarik Skubal (DET) 12.5%

Hansel Robles (MIN/BOS) 12.5%

Dean Kremer (BAL) 12.3%

*Fuente: Baseball Savant


Esa tendencia, al menos para el “Misil Cubano” no cambió este miércoles en su regreso a Yankee Stadium contra los Red Sox.


Con los Yankees gozando una ventaja de 5-1, el manager Aaron Boone envió a Chapman al montículo para cerrar la esperada barrida sobre los Red Sox. Después de 13 días en la lista de lesionados debido a una inflamación en su hombro izquierdo, era razonable que Boone activara a Chappy en una situación sin mucha presión.


El score con cuatro carreras de ventaja lucía como el contexto perfecto para escuchar de nuevo a los fanáticos pidiendo los strikeouts de Chappy en Yankee Stadium.


Mezclando su bola rápida de cuatro costuras sobre las 96 mph y la slider, Chapman ponchó con seis pitcheos al leadoff Enrique Hernández. Luego cayó debajo en cuenta de 2-1 y Hunter Renfroe le aprovechó una bola rápida de 96.7 mph para golpear un jonrón a 456-ft por el left field.



La proyección del elevado de Renfroe produjo otro Barrel, tras calificar con 111.7 mph en la velocidad de salida, un ángulo de lanzamiento de 29º y 1.000 xBA, según StatCast.


Los Red Sox recortaron la desventaja, pero los Yankees aún ganaban por 5-2, a dos outs de barrerlos en el Bronx.


Boone ‘parecía’ paciente en el dugout, pero Chapman perdió en el conteo a Xander Bogaerts durante una batalla de seis pitcheos, con tres bolas consecutivas después de tener ventaja de 1-2 en el conteo: Strike cantado (slider al centro), Bola (splitter bajo y afuera), Strike Swing (bola rápida de cuatro costuras en la esquina de afuera a 95 mph), Bola (splitter en zona baja y adentro), Bola (bola rápida de cuatro costuras, baja y adentro a 98 mph), y Bola (slider baja y adentro de 85 mph).


Aun sin el empate al alcance de un batazo, Boone dejó que Chappy enfrentara a Rafael Devers, quien roleteó por primera tras caer en dos strikes sin bolas. Bogaerts se movió a segunda base, y J. D. Martínez comenzó su camino rumbo al plato. Con dos outs y un ambiente plagado de tensiones, el matchup Chapman vs J. D. se tornaba crucial para la victoria de los Yankees por 5-2.


Al primer lanzamiento, Chappy intentó marcar en la zona con una bola rápida de 99.7 mph, pero el elegante swing de J. D. estaba listo para aplastar el lanzamiento y sacó un sencillo de línea que viajó a 103.8 mph y 227-ft por el centerfield. Bogaerts avanzó a tercera, y los Red Sox tenían el posible empate si Kevin Plawecki silenciaba Yankee Stadium con un épico jonrón.


Boone no esperó más y sustituyó a Chapman. El zurdo Lucas Luetge se encargó de sacar el último out del juego, dominando a Plawecki con un rodado fuerte al shortstop Andrew Velazquez.


Al final, Chapman terminó admitiendo su primera carrera en 4 ⅔ innings contra los Red Sox este año, y sólo la segunda desde el pasado 6 de julio. En ese lapso, ha lanzado para 1.54 ERA en 11 ⅔ IP, con 20 strikeouts y sólo dos hits permitidos. Sus 50 oponentes han bateado para una pobre línea de barra de .150/.320/.325/.645, y apenas .222 BABIP.


En esa racha, incluyendo el juego de este miércoles frente a los Red Sox, los Yankees han jugado para marca de 11-1, y Chapman acumuló siete salvados. No hay dudas de que esos números resaltan el dominio de Chappy, quien a excepción de los jonrones permitidos ante Andrew McCutchen el pasado 20 de julio y Hunter Renfroe anoche, ha sido impecable.


Sin embargo, la situación cambia de matiz cuando ampliamos los splits de ese último lapso de 12 salidas hasta las 44 apariciones que ha realizado el “Misil Cubano” en este 2021. Y aunque la efectividad de 3.79 no se presenta como el medidor más apropiado para revelar las tendencias ineficientes de Chapman, tampoco está lejos de ilustrar parte del problema.


En general, todo se resume al éxito de la opos