Playoffs 64 SNB: Keniel Ferráz apaga el último suspiro de Artemisa y los bicampeones de Las Tunas regresan a la Gran Final
- BaseballdeCuba
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Desde el montículo, Keniel Ferráz miró hacia el plato. La tarde era densa, el aire cargado con el eco de unos seis mil fanáticos suplicando por su equipo en el estadio 26 de Julio.
En la novena entrada, con la carrera del empate a 180 pies de distancia, el diestro de Las Tunas no tenía margen para el romanticismo, solo para la ejecución. Y así fue. Ferráz lanzó. Yansué Moré conectó un sencillo al jardín derecho que parecía suficiente. El jardinero derecho Leonardo Joseph recogió la pelota con un electrizante barrido y, con un tiro perfecto al plato, cortó la última esperanza de Artemisa. El grito final del árbitro Juan De Dios León Morales selló una victoria de 4-3 para Las Tunas y el pase a la Gran Final de esta 64 Serie Nacional cubana, cerrando la Semifinal en seis juegos intensos.
El partido fue una disección de pequeñas agonías y un error fatal. No se decidió con un grand slam resonante, sino con un rodado a segunda base en la quinta entrada y un elevado mal leído. Fue el tipo de juego que persigue a un equipo para su historia.
La forma, para Las Tunas, fue una mezcla de oportuna ofensiva y defensa clave cuando más importó. Artemisa, que llegó debajo en la serie 3-2, presionó constantemente, pero tropezó en los momentos críticos. La narrativa del partido gira en torno a dos jugadas: una que le costó una posible carrera grande y otra que le arrebató la del empate.
El inicio fue fiel al guion de la serie. Yosvany Alarcón, la pesadilla constante de los lanzadores de Artemisa, anotó la primera carrera del juego tras un sencillo de su hermano mayor Yordanis en la primera entrada—Yosvany aumentó su promedio en la serie a un astronómico .500. Los Cazadores respondieron en la tercera con dos carreras, aprovechando hits de Yansué Moré y Andy Cosme, y un elevado de sacrificio de José Antonio Jiménez para tomar una ventaja breve de 2-1.
Pero Las Tunas, como ha hecho toda la postemporada, no se descompuso. Empataron el juego en la parte baja de la tercera gracias a un rodado productor de Henry Quintero. El duelo de abridores, Andy Luis Pérez por Artemisa contra Anier Pérez en la lomita de Las Tunas, se mantuvo ajustado hasta que los managers agotaron sus cálculos.
La quinta entrada fue el punto de inflexión silencioso. Con Carlos Calderón en primera y sin outs, Yansué Moré elevó una bola a lo profundo del jardín central. Yuniesky Larduet, de los Leñadores, corrió a lo profundo del callejón entre center y right. Pero cuando parecía que iba a lograr la atrapada, se le cayó la pelota del guante. ¡Error fatal!
Sin embargo, Moré, presumiendo la atrapada, no corrió con fuerza desde el principio. Solo llegó a primera. Eso cambió todo. Calderón, que había esperado a ver si Larduet capturaba la pelota, logró llegar hasta tercera. Un out después, Dayán García conectó un rodado perfecto al campocorto Luis Antonio Pérez, quien inició una doble matanza 6-4-3 para desactivar la amenaza. Si Moré estaba en segunda, como debió ser, la jugada solo produce un out y Calderón anota con facilidad. La pizarra se mantuvo en 2-2.
El castigo llegó en la sexta. Ante el relevista Leonardo Ocle, Deismel Hurtado conectó un doble y, con dos outs, Luis Antonio Pérez, el líder en impulsadas (14) de la postemporada, bateó otro doble halando a gusto hacia el left field para remolcar dos carreras y poner el 4-2 que resultaría definitivo.
Artemisa se negó a morir. En la octava, recortó la ventaja a 4-3 con un sencillo de Jiménez—remolcó al 60% de los corredores que encontró en posición anotadora. Colocó luego a los corredores de la ventaja en primera y segunda sin outs. Ahí emergió Ferráz en su faceta más letal. Dominó a Osbel Pacheco con un elevado, sacó a Osmel Solano con otro y, ante el peligroso Dainel López, dibujó una recta en la esquina de afuera que López solo pudo mirar, dejando pasar el tercer strike.
Pero ahí no terminó la historia. La novena entrada fue un compendio de drama y desdicha para los locales. Andy Sánchez, bateador emergente, abrió con un doble profundo al central. Marlon Rodríguez entró a correr. Yansué Moré, buscando redimir su error, conectó un sencillo rodado al derecho. Rodríguez, con la orden de anotar a toda costa, fue enviado al home.
Leonardo Joseph, quien había entrado como refuerzo defensivo, recogió la bola en movimiento, hizo un giro perfecto y disparó un dardo al plato. El receptor Yosvany Alarcón recibió la bola y aplicó la etiqueta un instante antes de que Rodríguez tocara la goma.
La protesta fue inmediata, pero el out fue claro. Ferráz cerró el partido con un elevado de Andy Cosme al guante del seguro Joseph.
El estadio 26 de Julio, un hervidero minutos antes, se sumió en un silencio incrédulo. En el campo, los Leñadores se abrazaron, conscientes de que habían escapado de lo más profundo. Habían ganado no con un bombazo, sino con un par de dobles bien ubicados, una defensa impecable y la fortaleza mental de su relevista estrella.
Artemisa se va con la amargura de las oportunidades desperdiciadas. Las Tunas avanza con la convicción de un equipo que sabe ganar de todas las formas posibles. La final les espera. Los actuales bicampeones van con la determinación de vencer a los Cocodrilos de Matanzas y convertirse en la cuarta dinastía en lograr un tricampeonato en Series Nacionales.
¿Lo lograrán? Pronto lo sabremos.





















