Playoffs 64 SNB | Villa Clara doblega a Las Tunas y se acerca al final de la dinastía
- BaseballdeCuba

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La historia pesa. La carga de un equipo que busca ser leyenda y la agónica sequía que se quiere romper chocaron en el escenario del Augusto César Sandino.
De ese enfrentamiento, salió victorioso el que menos pronósticos tuvo a su favor cuando iniciaron estos playoffs: Villa Clara. Tras una década de ausencia en la discusión del título, los Leopardos están a una victoria de terminar con el reinado de Las Tunas, tras imponerse 7-4 en un quinto juego de Cuartos de Final que cambió para siempre cuando un toque de sacrificio no surtió el efecto esperado para la ofensiva de los visitantes.
Con la serie empatada a dos y la mística bicampeona de los visitantes flotando sobre el terreno, un gesto de puros fundamentos del béisbol en el cuarto inning alteró el ánimo de ambos dugouts. Fue el momento en que la dinastía titubeó.
Tras anotar tres carreras en la primera entrada contra un inestable Darío Sarduy, Las Tunas amenazaba romper el empate a tres en el cuarto. Luis Antonio Pérez caminó abriendo inning y Yassel Izaguirre conectó sencillo. Sin outs y corredores en primera y segunda, el octavo bate, Maikel Yordan Molina —autor de un jonrón con tres remolcadas en el juego anterior— se agachó para sacrificar. Pero el antesalista villaclareño, Ariel Díaz, se lanzó como un felino hacia la bola, la atrapó en el aire y tiró a la tercera almohadilla. El complemento del gran out estuvo en la rápida asistencia del torpedero Christian Rodríguez, quien cubrió en tercera base para forzar al corredor.
El out de regalo nunca llegó. La jugada, una asfixiante vía 5-6, fue un balde de agua helada para la ofensiva tunera, que no volvió a anotar hasta la octava entrada. Diferente, en efecto, fue el resto del juego. Sarduy, un zurdo que había tenido que lidiar con la tormenta inicial, encontró una calma repentina.
La defensa detrás de él, encabezada por Rodríguez, se volvió impenetrable. Sarduy dominó a ocho de los siguientes nueve bateadores que enfrentó, sembrando la duda en un lineup acostumbrado a las remontadas épicas. Mientras, su bateo, paciente y oportuno, comenzó a demoler el endeble pitcheo de relevo de los campeones, quienes se combinaron para un solo ponche contra sus 27 oponentes.

La respuesta villaclareña fue contundente. Embasaron corredores en 6 de las 8 entradas a la ofensiva. Empataron el marcador 3-3 con un rally sellado por el jonrón de dos carreras de Leonardo Montero en el segundo inning. Christian Moré agregó un doble remolcador en el tercero y, en el cuarto, añadieron dos más para tomar una ventaja de 6-3 que ya parecía insalvable. Cada carrera fue una daga, cada hit una confirmación: Las Tunas se derrumbaba en el terreno de juego.
Sí, el equipo que ha ganado seis series de playoffs consecutivamente se estaba resquebrajando ante estos desafiantes Leopardos del manager Ramón Moré.
La gran victoria en el Juego 5 los deja con ventaja de 3-2 y la oportunidad de cerrar la serie —y quizá una era— en el propio Estadio Julio Antonio Mella. Para Las Tunas, el desafío es ahora histórico y psicológico. Deben ganar dos juegos seguidos para mantener viva su esperanza de convertirse en la cuarta dinastía en lograr un tricampeonato consecutivo, hazaña solo lograda por Industriales, Villa Clara (de los 90) y Santiago de Cuba.
El bullpen tunero, una vez fortaleza, se mostró vulnerable otra vez. Andier Reyes y Rodolfo Díaz no pudieron contener el feroz ataque ofensivo de los Leopardos. Por el contrario, Omar David Pérez, relevando a un brillante Sarduy (6.0 INN, 5 H, 3 CL), cerró con firmeza los últimos tres innings, concediendo solo una carrera tardía e irrelevante.
Al final, mientras la multitud vitoreaba y la banda sonora de la victoria llenaba el parque, los tuneros salieron rápido del campo. La historia los persigue, pero en Santa Clara, fue el futuro de Villa Clara el que se escribió con letras mayúsculas. El equipo que no llegaba a playoffs desde la Serie 58 tiene ahora al bicampeón contra las cuerdas. Un toque de sacrificio que se convirtió en aire fue el presagio. El marcador es la realidad.
Créalo o no, a los Leopardos les falta ganar un juego para eliminar al actual campeón.






















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