Playoffs 64 SNB | Leñadores rompen el hechizo de Villa Clara y acortan distancias
- BaseballdeCuba

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El plan para terminar la serie antes de tiempo se topó con un obstáculo el sábado por la tarde. Durante los primeros dos juegos en el estadio Julio Antonio Mella, la historia de los cuartos de final de la Serie Nacional parecía escrita: Villa Clara, con su ofensiva arrolladora y su mística de campeón en ciernes, había tomado una ventaja de 2-0 que sentía insalvable.
¿Quién podía imaginar este escenario hace solo un par de semana? Villa Clara delante 2-0 contra el actual bicampeón nacional, los Leñadores de Las Tunas. Pero el béisbol tiene una forma de burlarse de las coronaciones prematuras. Si Villa Clara buscaba un pase rápido a semifinales, si se creía en la narrativa de un equipo rebosante de confianza tras dos victorias, un rival surgió en el tercer partido. Las Tunas sacó las hachas en el Sandino. Consiguieron una victoria contundente de 6-2, encabezada por un pitcheo que frenó el ímpetu de los Leopardos y un par de batazos que silenciaron a los más de 10 mil fanáticos presentes.
El mensaje de los actuales monarcas nacionales estuvo claro: esta eliminatoria al mejor de siete está lejos de terminar.
Una séptima entrada de dos carreras y un octavo con otras dos más demostraron la capacidad de ajuste de Las Tunas y la vulnerabilidad del bullpen de Villa Clara. Los visitantes conectaron dos jonrones ante el abridor local Osdany Rodríguez y luego golpearon duramente a sus reemplazos. El receptor Yosvani Alarcón y el tercera base Henry Quintero destrozaron la calma con sendos jonrones solitarios en la cuarta. Luego, su ofensiva, paciente y oportuna, martirizó al bullpen en la séptima y desató la tormenta definitiva en la octava. Un triple de Yuniesky Larduet abriendo inning, doble productor de Yudier Rondón y un fly de sacrificio de Luis Antonio Pérez hicieron el resto.

La ventaja de 2-0 de los Leopardos en la serie había llenado el estadio de una euforia anticipada. Pero los tuneros, conocidos por su resistencia, trajeron consigo la conciencia de que en el béisbol ninguna ventaja es segura. Los aficionados locales vieron cómo su equipo, tras responder con una carrera en la quinta y otra en la séptima, se desinflaba justo cuando el partido parecía estar al alcance.
Villa Clara tenían el impulso y la ventaja de jugar en casa. El lineup había mantenido el ritmo ofensivo en los primeros dos juegos. El equipo confiaba en su rotación y en un bullpen que hasta ahora había respondido. Esos relevistas cedieron el escenario en el octavo inning a Dayron Casanova y Raidel Alfonso, quienes han estado acostumbrados a la urgencia del momento. La ofensiva de Las Tunas no se inmutó. Los jonrones en la cuarta fueron un mazazo a la moral. Rodríguez solo completaría cinco entradas, pero la semilla de la duda ya estaba plantada.
Villa Clara intentó presionar a Rubén Rodríguez desde el principio. En la quinta, un doble de Elicer Arrechavaleta impulsó la primera carrera. En la séptima, un fly de sacrificio de Ariel Díaz recortó la ventaja a una sola carrera. Poner a prueba al abridor tunero se sintió como una victoria para los azucareros. Para Las Tunas, el camino a la victoria en este juego requirió aprovechar cualquier resquicio que dejara el bullpen de Villa Clara. En cambio, Keniel Ferraz volvía a ser el as de los relevistas y lanzó cuatro entradas decisivas donde terminó dominando a sus últimos siete oponentes.
Yosvani Alarcón se redimió de un inicio de serie sin hacer tronar su madero. Con el juego aún empatado a cero, conectó un elevado por encima de la cerca del jardín izquierdo. Minutos después, Quintero repitió la dosis, conectando otra recta a la misma banda. El doblete de cuadrangulares cambió la complexión del partido.
El ruido dentro del estadio se apagó. En el dugout visitante, los jugadores celebraban con la discreción de quien sabe que la guerra es larga. No, la serie no estaba terminada. Mejor aún: habrá otro partido el domingo, y Las Tunas ha plantado una duda.

















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