Playoffs 64 SNB | ¡Habrá Juego 7! Un caos defensivo y la velocidad de Yuniesky Larduet salvan a Las Tunas en extra innings
- BaseballdeCuba

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La pelota rodó con una lentitud agonizante hacia la tercera base, un batazo trivial en cualquier otro contexto… Pero en el décimo inning de un juego que podía terminar una serie, se transformó en el camino al éxito.
Lo que siguió fue una secuencia de decisiones dudosas, reacciones imperfectas y un solo corredor, Yuniesky Larduert, que nunca dejó de correr. Cuando el polvo se asentó en el plato, Las Tunas había forjado una remontada dramática para ganar 5-4 en diez entradas, negándole a Villa Clara la clasificación y llevando esta batalla de Cuartos de Final a un límite definitivo: un séptimo juego.

Villa Clara, que había llegado al borde de la serie con una ventaja de 3-2, pareció tomar el control en la parte alta del décimo. Frente al relevista Keniel Ferráz, los visitantes fabricaron dos carreras con un doble de Mailon Alonso, construyendo una ventaja de 4-2 que parecía insalvable con su cerrador, Dairon Casanova, en el montículo.
Pero el epílogo fue un estudio sobre la fragilidad del béisbol de postemporada. Un sencillo y un toque de sacrificio pusieron a Los Leñadores con corredores en segunda y tercera. Un rodado de Yuniesky Larduert trajo una.
Luego, con la carrera del empate en segunda, Yudier Rondón conectó un rodado débil hacia la tercera base. Casanova se abalanzó, atrapó la pelota en territorio bueno y tiró al plato… ¡Safe! ¡El veloz Maikel Yordan Molina se deslizó en el plato y llegó primero! La duda inmediata en el dugout visitante fue palpable: ¿Y si el lanzador hubiera dejado que esa pelota, que se movía hacia la línea de foul, siguiera su curso?
Sin embargo, el desafío no terminó ahí. Con los corredores en movimiento, Yosvani Alarcón, silenciado en toda la postemporada, conectó un rodado duro a tercera. El antesalista suplente Yuri Fernández, en lugar de pisar la almohadilla o perseguir a Larduert, que había hecho una arrancada agresiva desde segunda, optó por tirar a la intermedia para iniciar una doble matanza.
El tiro llegó en un bounce al segunda base Ariel Díaz, quien perdió un instante crucial. Aun así, Díaz giró y tiró a primera en un intento fútil por sacar a Alarcón. Ese pivoteo innecesario fue la grieta que Larduert necesitaba. Al ver el tiro a primera, el corredor, que nunca se detuvo, dobló desde segunda y se deslizó en el plato. El tiro de retorno del primera base Elicer Arrechavaleta llegó tarde. Las Tunas estalló. La serie volvería de entre los muertos.
Durante toda la tarde, el partido había sido un duelo de resistencia marcado por oportunidades desperdiciadas, especialmente para Villa Clara, que acumuló 12 hits pero dejó 10 corredores en base. Randy Cueto fue dominante y registró actuación de siete entradas para los Leopardos, mientras que Eliander Bravo hizo lo propio por cinco para los locales. La ventaja inicial de Las Tunas (2-1) fue borrada por Villa Clara en la séptima, estableciendo el escenario para la tensión extrema de las entradas extras.
La victoria le da oxígeno a un equipo de Las Tunas que se aferró a cualquier destello de esperanza. Para Villa Clara, dirigidos por Ramón Moré, es un recordatorio amargo de que en playoffs ningún lead es seguro hasta el out final.
Ahora, todo se decide en un solo juego. Toda la campaña, toda la serie, se reduce a nueve entradas en el Julio Antonio Mella. La presión, tras este colapso, ha cambiado de bando.


















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