• Yirsandy Rodríguez

Viviendo un sueño: Miguel Vargas y el récord de cubanos en una temporada de Grandes Ligas


Por Yirsandy Rodríguez


Desde este miércoles en la tarde, la presencia de jugadores cubanos en la actual temporada de MLB alcanzó cifra récord: Con el debut del shortstop capitalino José Barrero de vuelta en el lineup de los Reds de Cincinnati*, 31 peloteros cubanos habían visto acción al más alto nivel del béisbol este año, dejando atrás las marcas de 30 implantadas en 1967, 2016 y 2019.


*José Israel es hijo del otrora outfielder de los equipos de Industriales y Metropolitanos en Series Nacionales cubanas, Luis “El Fino” García Prades.


Barrero se fue de 3-0 en la derrota de los Reds por 3-0 ante Miami, recibiendo un ponche de uno de los candidatos al Cy Young de la Liga Nacional, el diestro Sandy Alcántara. Durante la noche del pasado martes, otro capitalino, Yusniel Efraín Díaz, había empatado el récord de participación al debutar como bateador emergente con los Orioles de Baltimore.



El momento soñado por Miggy Vargas


Con el récord garantizado, hubo otro momento para celebrar el gran año de los peloteros cubanos llegando al “Big Show”. Como se esperaba desde las primeras horas de este miércoles, los Dodgers de los Ángeles activarían a uno de sus principales prospectos, el antesalista cubano Miguel Antonio Vargas.


Vargas estaba bateando .291/.382/.497, conectó 15 jonrones y sumaba 72 carreras impulsadas en 94 juegos jugados en Triple A con los Dodgers de Oklahoma City esta temporada.


“Es un jugador especial”, dijo el mánager de los Dodgers, Dave Roberts, durante la primavera pasada.


En la noche de este miércoles, Miguel Antonio fue colocado como bateador designado y séptimo en el lineup de los Dodgers contra los Gigantes de San Francisco. Vargas tiene el récord de haber sido el bateador más joven en debutar en Series Nacionales, con tan solo 15 años y 58 días de nacido, cuando vistió el traje de Industriales durante ocho juegos en la temporada 2014-2015.


Aquella primera experiencia fue bajo la dirección de su padre, Lázaro Vargas, el legendario número “20” de los Industriales, quien jugó por dos décadas e integró varios equipos Cuba en eventos internacionales. Nueve años después de su retiro, Vargas Álvarez dirigió cuatro campañas, dejando un segundo lugar como la mejor actuación en 2012, su primer año al mando de la “Nave Azul”.


En su primera visita al plato, Miguel Vargas debutó a lo grande con los Dodgers en MLB, conectando un doble remolcador entre center y right ante el diestro de los Giants, Alex Cobb en Oracle Park.*


*El primer hit de Miguel Vargas en Grandes Ligas llevó el sello indiscutible de su padre, Lázaro, quien se caracterizó en toda su carrera por la producción de hits hacia su banda opuesta, el rightfield.


Tras cuatro picheos, sinker (94.8 mph, conectó foul, 0-1), splitter (90 mph, conectó foul, 0-2), sinker (94.2 mph, bola, 1-2), splitter (89.8 mph, bola, 2-2), Vargas resurgió de un 0-2 en la cuenta y aplastó una sinker de 95 mph lanzada por Cobb casi en el centro de la zona de strike.



Cuando llegó a segunda, en un día especial donde los Dodgers homenajearon el legado del legendario narrador Vin Scully (1927-2022), el doble de Miguel Vargas significaba más que su primer hit en MLB, un batazo inspirador para todo el equipo.


Vargas rápidamente levantó su mano derecha para saludar a sus compañeros y familiares, disfrutando el instante soñado desde que firmó por $300 mil dólares con los Dodgers en 2017.


Su padre, Lázaro “Hazaña” Vargas, no pudo contener la alegría y daba saltos de celebración, dejando ver en su pecho el nombre de “Industriales” en su camisa azul.



El gran sueño se había hecho realidad, y Miguel Antonio, el cubano No. 382 que debuta en MLB, lo estaba disfrutando al máximo. La emoción en Oracle Park continuó y, después de triturar la sinker de Cobb y producir una explosión de 106.1 mph en la velocidad de salida, Vargas se robó tercera, con un corrido relampagueante que sorprendió a la defensa de los Giants.


Con los Dodgers ganado 1-0 desde ese segundo inning, el marcador con la ventaja mínima se mantuvo hasta la segunda entrada al plato de Miguel Antonio, quien golpeó un sencillo impulsor por la antesala en el inicio de la cuarta entrada.