• Yirsandy Rodríguez

Wild Card MLB 2022: x-Rays del éxito de los Guardianes



Por: Yirsandy Rodríguez

“Resultados verdaderos”, es una frase tradicional que escuchamos a menudo desde hace algún tiempo en las Grandes Ligas. Si no te sienten familiarizado, simplemente se trata de los ponches, las bases por bolas y los jonrones. Se definen como resultados verdaderos, porque, obviamente, ni siquiera el Anotador Oficial puede influir para cambiarlos.


No se trata de decidir lo que debe anotarse como un hit o un error:


“K”) Los ponches se registran automáticamente con el tercer strike.


“BB”) Las bases por bolas luego de cuatro pelotas marcadas fuera de la zona de strike.


“HR”) Y, los jonrones, cuando sobrepasan los límites del parque, sabes lo que significa.


Dados los cambios de tendencias que ya conoces si sigues el béisbol de Grandes Ligas hace algunos años, los resultados verdaderos cada vez han ocupado más espacio en las estadísticas de los jugadores a día de hoy.


No estamos descubriendo nada nuevo: podemos realizar una rápida radiografía, pero el Juego 2 entre los Rays y los Guardianes en la Serie de Wild Card de la Liga Americana parece ser un modelo perfecto. Este sábado, Cleveland consiguió su clasificación a la ALDS con un espectacular walk-off jonrón del novato Óscar González, que decidió el juego 1-0 durante el final de la 15ta entrada en Progressive Field.


El veterano diestro Corey Kluber, una ex estrella que brilló ganando dos Cy Young (2014 y 2017) con los Indios de Cleveland, fue quien admitió el jonrón decisivo por los Rays.


La victoria de los Guardianes garantizó su boleto para enfrentar a los Yankees de New York a partir del próximo martes en Yankee Stadium, y eliminó definitivamente a los Rays, quienes anotaron apenas una carrera (jonrón de José Siri en el sexto inning del Juego 1) durante 24 entradas. Sin embargo, lo más sobresaliente de la maratón de 4 horas y 58 minutos entre los Rays vs. los Guardianes, fue el soberano dominio de los lanzadores.


Sí, los ponches fueron la gran tendencia que se disparó este sábado entre los “resultados verdaderos”: 16 lanzadores propinaron 39 strikeouts contra 94 bateadores que desfilaron por el plato.


Los lanzadores de los Rays acumularon 19 ponches en 14 innings, y los Guardianes 20 en 15, lo que nos lleva a un total nunca visto de 39 K en un juego de playoffs. O sea que, de los 87 outs registrados, el 44.8% fueron producidos por los ponches. ¡Lo nunca visto!


Hasta el final del 15to inning, los 10 hits combinados por ambos equipos habían sido sencillos, hasta que Óscar González devoró un manjar (cutter) de Kluber para decidir el juego.


Aun así, tras el walk-off y la incontenible emoción de los fanáticos en Progressive Field, quedaron resultados ofensivos desconcertantes para resaltar en los libros de récords. Escucha esto: los bateadores se fueron de 8-0 con corredores en posición anotadora, 14 de los 28 innings completos terminaron de “1-2-3”, y los lanzadores registraron 73 swings sin contacto por parte de sus oponentes.


Todos esos disparos a quemarropa en 298 minutos, ¡que locura! Pero no hubo nada más sensacional que el ritmo del juego: 70 de los 94 bateadores con al menos una aparición en home, abrieron por debajo en el conteo. De 432 pitcheos totales, el 68.2% marcaron strikes, y el 30.9% fueron swings al vacío.


De acuerdo, a no ser que el empate esté contemplado en el reglamento de la liga como una decisión—así sucede, por ejemplo, en la NPB—, incluso en los peores juegos de béisbol al final habrá un ganador. Bueno, siendo honesto, este sábado por momentos perdí las esperanzas, porque parecía que Tampa Bay y Cleveland jugarían durante el resto del mes buscando una carrera. Terry Francona y Kevin Cash intentaron explorar todo lo posible, pero ningún bateador parecía capacitado para imponer respeto en el plato.


Independientemente del nivel de los lanzadores, la mayoría de los bateadores no sólo se veían por debajo de sus oponentes, sino también bastante lejos de sincronizar sus mejores habilidades. Por los Rays, ningún bateador terminó con resultados positivos en el plato, y José Siri se apuntó el único destello significativo cuando aplastó una bola rápida de cuatro costuras de Shane Bieber en el sexto inning del Juego 1.


Al día siguiente, los Guardianes le brindaron una atención especial, ponchándolo cinco de sus seis visitas al plato.



El núcleo principal del manager Kevin Cash, sus tres primeros bateadores: Yandy Díaz, Wander Franco y Randy Arozarena, registraron slump combinado de 25-2 con 11 strikeouts. Cuando seis ojos se ponchan 11 veces en 23 fallos, el caos no parece ser corregible de una vuelta del lineup a la otra. Ninguno encontró un corredor en posición anotadora durante las 24 entradas que jugaron los Rays. ¿El resto del lineup?: Se marcharon de 53-7, con 18 ponches y de 7-0 con corredores en posición anotadora.