• Yirsandy Rodríguez

Wild Card MLB 2022: ¿Randy Arozarena podrá reeditar su legado en octubre?



Por: Yirsandy Rodríguez

Randy Arozarena dejó pasar la bola rápida del relevista de los Red Sox, Eduard Bazardo, y caminó hacia la inicial el pasado miércoles en Fenway Park.


Vidal Brujan fue enviado como corredor emergente y así, después de ver 2,527 lanzamientos en 645 apariciones al plato, Arozarena terminaba otra gran temporada con los Rays de Tampa Bay. En 153 juegos, el Novato del Año de la Liga Americana en 2021 implantó marcas personales en hits (154), dobles (41), e igualó la de triples (3) y jonrones (20). Remolcó 89 carreras, robó 32 bases y se ponchó 14 veces menos (156) con 41 comparecencias más que sus 604 el año pasado.


Cuando combinamos parte importante de su rendimiento, la temporada de Randy alcanza niveles inexplorados por cualquier otro jugador de los Rays o que haya nacido en Cuba: es el único bateador de la franquicia que combina al menos 20+ HR, 30+ BR y 40+ dobles, lo cual también encabezó titulares entre peloteros cubanos en MLB.*


*Su segunda temporada consecutiva de ‘20-20’ en jonrones y bases robadas fue otro récord sin precedentes entre peloteros cubanos.


Cuando terminó agosto, Randy parecía encaminarse a completar otra indetenible segunda mitad de temporada: cerró el mes con 188 OPS+, seis jonrones y 23 remolcadas en 26 juegos, además de .377 BABIP mientras rebajaba su tasa de 27.6% ponches en julio a 20.1%. Comenzó una racha de nueve bases robadas consecutivas, y dibujó 13 bases por bolas, la mayor cantidad de su carrera después de las 17 que registró en mayo del año pasado. Sin embargo, en septiembre, un mes donde Randy Arozarena consolidó su candidatura al premio de Novato del Año de la Liga Americana en 2021*, el ritmo ofensivo comenzó a descender.


*Randy Arozarena literalmente le arrebató el premio de Novato del Año de la Liga Americana a su compatriota Adolis García en los últimos meses de la campaña, produciendo línea ofensiva de .308/.389/.547, con 10 HR, 28 remolcadas y 152 OPS+ durante la segunda mitad de la temporada.


Obviamente, el cansancio es razonable, y más para un pelotero clave en los Rays como Randy Arozarena, quien jugó a la defensiva en el 78% de los juegos del equipo. Aun así, la situación más preocupante aquí, es el estado de forma con que Randy terminó la temporada regular. Por si fuera poco, ha sido un momento difícil para los Rays, quienes han perdido cinco decisiones consecutivas, y ocho de las últimas diez.


Tampa Bay ha anotado solo ocho carreras en sus cinco juegos este mes y, el decadente slugging de .358 en septiembre, que ya era el peor del año, ha caído a .314. No hay dudas de que los Rays necesitan otro despertar colectivo y la contribución de Randy Arozarena, quien lideró el lineup en anotadas (72), hits (154), dobles (41), triples (3, empatado con Wander Franco y David Peralta), jonrones (20, empatado con Isaac Paredes), remolcadas (89, ¡con 30 de diferencia sobre David Peralta!), slugging (.445) y bases robadas (32) durante la temporada regular.


Si le das un vistazo a la historia de jugadores activos o incluso retirados en postemporada, quizás podrías sorprenderte con revelaciones como estas: Randy Arozarena es dueño y señor de la mejor frecuencia de jonrones, bombardeando octubre con 10.0 HR/PA. Ni siquiera Nelson Cruz, quien ha sido un triturador de lanzamientos en playoffs, supera los registros de Arozarena en apenas 110 visitas al plato con los Rays (2020-2021):


HR/PA

(*bateadores activos con un mínimo de 100 PA en playoffs)

1) Randy Arozarena, 10.0 (11 HR/110 PA)

2) Nelson Cruz, 11.5 (18 HR/207 PA)

3) Rafael Devers, 12.7 (8 HR/102 PA)

4) Kyle Schwarber, 14.2 (9 HR/128 PA)

5) J.D. Martínez, 14.2 (9 HR/128 PA)

6) Evan Longoria, 14.3 (10 HR/143 PA)

7) Aaron Judge, 14.5 (11 HR/160 PA)

8) Kiké Hernández, 14.9 (13 HR/194 PA)

9) George Springer, 15.3 (19 HR/292 PA)

10) José Altuve, 15.7 (23 HR/363 PA)


Y este es solo un avance, ya que Randy Arozarena subirá al plato este viernes contra los lanzadores de los Guardianes de Cleveland en el Juego 1 del Wild Card, siendo el líder absoluto en promedio de bateo (.354), OBP (.436), slugging (.760) y OPS (1.197) para jugadores activos en playoffs. ¡Increíble! Sin embargo, sabemos que el reto será altamente complicado. Comencemos por lo primero: Randy vio extenderse un slump que detuvo la producción de su swing durante sus últimas 33 apariciones en home.


Por supuesto, tal vez la parte más preocupante de la racha es que ha sido casi a la entrada de los playoffs, y esa situación desata un par de noticias inquietantes de cara al Wild Card. ¿Comenzamos con lo peor? Bueno, aquí vamos: los lanzadores de los Guardianes dejaron a Randy Arozarena de 23-1 durante 25 comparecencias en seis partidos de la temporada regular.


Sí, varios brazos de Cleveland encontraron algunos puntos débiles en el swing de Randy Arozarena. Para los dirigidos por Terry Francona, el plan fue perfecto. Los problemas comenzaron con una visita de los Guardianes a Tropicana Field a finales de julio. En esa serie que Cleveland ganó 3-2, Randy fue limitado de 10-1 con cinco ponches. Luego, dos meses después, entre el 27 y el 29 de septiembre, los Guardianes volvieron a neutralizar a Randy, silenciándolo completamente: salió de 13-0 con siete ponches, y los Rays perdieron dos de tres decisiones, ambas con marcadores de 2-1 en Progressive Field.


Los Rays cerraron con 2-4 ante Cleveland en la temporada regular, produciendo el tercer peor slugging (.307) contra cualquier staff de pitcheo este año, detrás de Milwaukee (.281) y Houston (.269). ¿Y Arozarena? Como vimos antes, no fue un error: falló 22 de las 23 veces al bate consumidas ante los Guardianes, y el 55% fueron ponches. Pero bueno, ahora podemos suspirar, porque hay algunas noticias esperanzadoras. Además, recuerda: estamos hablando de uno de los mejores bateadores activos para esta postemporada, protagonista de un swing que ha demostrado calentarse bajo la convulsa presión de octubre.


Después de todo, tal vez sea clave para Randy el corto descanso al final del calendario, ya que este slump temporal volvió a repetirse. El año pasado, sufrió una racha similar y, luego, ¿recuerdas?: fue una pesadilla en las almohadillas contra los Medias Rojas de Boston, protagonizando épicas hazañas como su sensacional robo de home en el Juego 1.