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63 Serie Nacional: Cinco historias que definieron el Opening Day

Entonces, ¡bienvenida de nuevo la Serie Nacional del béisbol cubano! ¡Y bienvenida la pelota Teammate-190! No sé por cuánto tiempo se estará utilizando en esta 63 Serie Nacional, pero si se mantiene el ritmo de este día de apertura, los lanzadores vivirán una pesadilla.

 

Así comenzó todo: 108 carreras en ocho juegos durante este sábado, lo cual nos conduce a exuberante promedio de 13.5 carreras por partido. ¿Qué tan devastador fue? Pronto sabrás cuánto significó el impacto de todos esos swings haciendo puré con los lanzamientos. También se batearon 19 jonrones combinados, el mayor registro en los últimos 12 años durante un día de apertura.*

 

*Entre tantas bombas, hubo un jugador especial que se despidió conectando jonrón hace 6,186 días, ¡y regresó con tarde perfecta, incluyendo otro sensacional vuelacercas!

 

Por cuarta ocasión en las últimas 30 campañas, un equipo machacó a otro produciendo más de 20 hits. Tal vez no signifique mucho o casi nada para un campeonato de 75 juegos, pero hubo dos teams que aumentaron su récord sin derrotas contra sus respectivos rivales en la historia del Opening Day. Entonces, acomódate. ¡Aquí está tu columna favorita del béisbol cubano! Estoy feliz de contarte cómo sucedió todo esto:

 

1. El regreso del Alexei Ramírez con los Vegueros


Finalmente, el día esperado llegó: Alexei Ramírez regresó a las Series Nacionales con los Vegueros de Pinar del Río, después de 16 años, 12 meses y siete días. Su último juego había sido en la Postemporada de 2007, durante una serie de Cuartos de Final entre Pinar del Río y el extinto equipo Habana. Con el paso del tiempo, aquel playoffs con los “pativerdes” fue, para no pocos, una noche de sentimientos encontrados por muchas razones: Pinar del Río terminó siendo eliminado aquella noche en el Juego 5, tras un dramático final.

 

Los Vaqueros tomaron ventaja por 8-7 con decisivo doble de Ernesto Molinet en el inicio del décimo inning, y luego un tiro perfecto a home del left fielder Orlando Lavandera sentenció en el plato a Mijaín Rivera. Aún recuerdo el trabajo defensivo del cátcher Danger Guerrero, bloqueando el home, y la emoción de los Vaqueros cuando levantó sus manos festejando el out final.

 

Aquella batalla entre los diestros Jonder Martínez (por los Vaqueros), y Pedro Luis Lazo (quien era la esperanza de los Vegueros), fue un duelo de pitcheo que comenzó con un sensacional jonrón de dos carreras de Alexei Ramírez para igualar 2-2 el marcador en la primera entrada.*


*Recuerdo que ese año la frase de “tiene poder ocasional” dejó de ser recurrente cuando se daba crédito al swing de Alexei Ramírez. ¿Recuerdas cuál fue la razón? De acuerdo: había liderado la liga con 20 jonrones, convirtiéndose en solo el cuarto bateador pinareño con tal distinción en Series Nacionales.


Luego, los Vaqueros sacaron del box a Lazo y tomaron ventaja por 7-2 en el inicio del segundo inning. Alexei volvió a la carga en la tercera entrada y descontó una carrera con sencillo remolcador. Más tarde, en el quinto, Jorge Alberto Padrón limpió las bases con otro doble productor, y Donal Duarte conectó oportuno sencillo que empató el marcador 7-7 en el final del noveno. Alexei, que estaba de 4-3 esa noche, con un jonrón y tres remolcadas, recibió una base intencional.

 

Al final, cuando el Habana eliminó a Pinar del Río, ese turno se convirtió en su despedida de las Series Nacionales. Un año después, tras terminar la temporada de 2008 con los White Sox, Alexei estaba discutiendo el premio de Novato del Año de la Liga Americana con el antesalista de los Tampa Bay Rays, Evan Longoria, quien resultó el ganador. Con esas altas expectativas, Alexei “El Pirineo” Ramírez irrumpió en las Grandes Ligas, comenzando una consistente carrera de nueve temporadas, donde conquistó dos bates de plata y se ganó un viaje al All-Star Game en 2014.

 

En 2018, Alexei volvió a Cuba, pero vistiendo el uniforme de los Diablos Rojos del México, en un tope bilateral contra dos selecciones cubanas. Desde entonces, ha estado alejado del deporte activo, una de las razones que impulsó su definitivo regreso con los Vegueros. Tras una gran expectativa, su debut fue absolutamente sensacional este sábado en el estadio 26 de Julio: Alexei bateó de 3-3, con tres extra bases, par de dobles y un jonrón. Remolcó tres carreras, y también anotó en tres ocasiones.

 

Su contribución ofensiva fue crucial, pero creo que el gran impacto provocado por Alexei Ramírez fue incuantificable: con tan solo su presencia de regreso en el dugout, la inspiración de los Vegueros se multiplicó. El resultado del juego fue la más clara evidencia: Artemisa ganaba por 4-1 en cuatro entradas completas, y luego los Vegueros remontaron déficit. Anotaron carreras en cada inning entre el quinto y el octavo (cuatro, dos, una, tres) hasta tomar una definitoria ventaja por 11-4.

 

Era de esperar: los Vegueros aún tienen que superar sus grandes deficiencias a la ofensiva,* lo cual significa un reto bastante complicado incluso aunque cuenten con la experiencia e inspiración de Alexei Ramírez.


*Fueron el 15to lugar en mi ranking de fortaleza ofensiva en la pasada 62 Serie Nacional, quedando únicamente por delante de los Piratas de la Isla.


Faltan 74 juegos.

 



2. Es hora del Derby


Antes de llegar al bombardeo de jonrones de los Alazanes, hubo un momento histórico sin precedentes en el sexto juego entre Granma y Las Tunas durante un día de apertura: Danel Castro, de 47 años, se convirtió oficialmente en el primer jugador con participación en 30 Series Nacionales. ¡Sí, 30!... De 63 ediciones, Danel ha participado en el 47.6%. ¡Impresionante! Este sábado, registró su juego número 2,196 de su carrera en Series Nacionales, y el doble que conectó en el final del sexto inning fue su hit 2,502. Cuando pienso en la carrera de Danel, e intento procesar su invaluable capacidad para jugar béisbol, mantenerse saludable y seguir contribuyendo a los Leñadores de Las Tunas, recuerdo a mi amigo Raúl Valdés Leal.

 

Quizás ese nombre te sea familiar, pero no se trata del zurdo Raúl Valdés, quien lanzó en Series Nacionales y luego se ha convertido en una leyenda en las Ligas profesionales del Caribe. Valdés Leal, era un jugador de cuadro que debutó en la temporada de 1990-1991 con el equipo de Metropolitanos. Su historia fue desgarradora. Valdés debutó la noche del 31 de octubre de 1991, como corredor emergente por Luis Daniel Pérez Palomino en el estadio Latinoamericano. Los Metros jugaban contra el equipo de la Isla de la Juventud, y Valdés intentó llegar a salvo al plato. Lo logró, pero en el deslizamiento, sufrió una lesión que lo alejó completamente del béisbol. Algunos amigos, con pesar, recuerdan aquel momento traumático, y cómo pudo haber sido peor. Valdés se recuperó con el paso de los años, pero no logró continuar su carrera en Series Nacionales.

 

Su hoja de servicios se resumió en un juego jugado, sin apariciones al plato, y una carrera anotada. Algunos dirán que simplemente tuvo mala suerte, cuando intentó deslizarse antes de ser cazado en el plato por el receptor Arnaldo Fonseca. Sin embargo, la realidad aquí es que, en el béisbol, los jugadores, como protagonistas al fin, todo el tiempo están arriesgando su físico. Lo que le sucedió a Raúl Valdés Leal le pudo haber pasado a otros jugadores. Los accidentes y las colisiones son partes del juego, así que ver a Danel Castro llegar a sus 30 Series Nacionales burlando lesiones y todo tipo de retos, suena simplemente increíble.

 

Bien, estás listo para alzar la cabeza, porque los Alazanes tienen algunos buenos contactos que exhibir: la alineación del manager Ángel Ortega, quien regresa en esta temporada al mando de Granma, conectó cuatro jonrones en su debut contra los actuales campeones nacionales.

 

Las bombas comenzaron con un jonrón solitario del leadoff de los Alazanes,* Roel Santos, por todo el center field.


*Por cierto, si Yulieski Remón no hubiera sido puesto out en segunda, intentando de forma tardía tomar una almohadilla adicional, el jonrón de Roel habría sido de dos carreras. En ese momento pensé: “bueno, Ferráz tuvo un poco de suerte”… pero luego llegó el diluvio ofensivo.


Osvaldo Abreu continuó la fiesta con un largo doble que estuvo a pocos metros de volar sobre la pared del estadio Julio Antonio Mella. Y entonces subió al plato Guillermo García. En su vez al bate anterior, García había roleteado por segunda después del primer doble de Abreu. Cuando haló el lanzamiento de Yasel Labrada no parecía sentirse cómodo con su swing, pero luego ajustó la mecánica. Los resultados estremecieron el marcador: (1) jonrón de dos carreras en el cuarto inning; (2) sencillo al right en el quinto; (3) y jonrón solitario en el inicio del séptimo. ¡Bateó de 4-3, con dos jonrones, tres remolcadas y anotó cuatro carreras!





 

Sin embargo, lo más significativo que vi, fue cómo García aplastó los lanzamientos con su swing. Ninguno parecía una bola rápida de alta velocidad o, digamos, que al menos rozara las 90 mph. Tampoco fue un lanzamiento lo suficientemente incómodo como para golpearlo hacia la banda opuesta. Ninguno fue un pitcheo rompiente de los que García comenzó a ver en Japón. De cualquier manera, nadie golpeó la pelota como lo hizo García el sábado en el Opening Day. ¿Y sabes cuál es la razón? No necesitamos recordar el bajo nivel del pitcheo en la Serie Nacional a día de hoy, pero es justo decir que no abundan los bateadores con el poder de Guillermo García. Tendremos muchos juegos para ver más tendencias, aunque algo podemos asegurar: en esta liga, García sigue creciendo como uno de los sluggers más despiadados. Sí, ese tipo de bateador que no perdona los errores de comando y, usualmente, también puede producir hacia la banda opuesta del campo.

 

Por el momento, sus dos jonrones ayudaron a que los Alazanes implantaran un nuevo récord para días de apertura en los últimos 30 años. La marca anterior era de 1991, cuando Víctor Bejerano y Carlos Barrabí (golpeó dos), quien actualmente es el coach de tercera del equipo, se unieron para producir un trío de jonrones contra los lanzadores de Holguín en el día de apertura de la 31 Serie Nacional. Siguiendo con los récords, los jonrones de Roel Santos y Alfredo Despaigne,* respectivamente, colocaron a Granma entre solo dos equipos con al menos cuatro jonrones en días de apertura durante este siglo XXI. ¿Qué equipo fue el anterior? Los Piratas de la Isla, quienes se combinaron para conectar cinco jonrones en el Opening Day de 2002.

 

*El jonrón de Despaigne fue el 264 de su carrera en Series Nacionales, por lo que igualó con Lázaro Madera en el lugar número 18 de todos los tiempos. Sí, eso es correcto: la tasa de Despaigne es de 8.0 HR% (por cada bola puesta en juego), 3.0 HR% superior a la que esculpió Madera en 15 temporadas.

 

¡Y aún no terminan los récords! Los Alazanes batearon 20 hits, igualando con Las Tunas (2000), Isla de la Juventud (2002) y Matanzas (2022) como los únicos equipos con al menos 20 hits conectados en un juego de Opening Day. Con la victoria por 16-3 a los registros del diestro César García (lanzó cinco entradas y admitió una carrera limpia), Granma ha ganado sus últimos dos juegos de apertura contra Las Tunas, aunque el resultado histórico sigue siendo adverso:

 

1998: LTU 8, GRA 6

1999: LTU 1, GRA 0

2000: LTU 5, GRA 4

2002: LTU 6, GRA 5

2009: GRA 9, LTU 1

2024: GRA 16, LTU 3

 

Sí, fue solo un juego, pero el nocaut de los Alazanes comienza a reavivar la rivalidad contra los actuales campeones. Veremos cómo continúa esta historia.

 

3. Control total


La historia de dominio de Industriales y Sancti Spíritus continúa, y fueron las excepciones en el Opening Day: Guantánamo venció por 9-6 a Santiago de Cuba, Holguín derrotó con marcador de 5-1 a Villa Clara, y Ciego de Ávila apaleó 10-4 a Camagüey. Esas tres series, tenían resultados históricos a favor de los perdedores en días de apertura:

 

—Holguín no le ganaba un juego a Villa Clara desde 1979, cuando abrieron la 19na Serie con victoria por 11-1.

—Camagüey registraba balance de 2-1 contra Ciego de Ávila, aunque las victorias habían sido a finales de los años ochenta, en 1987 y 1989.

—Santiago de Cuba dominaba por 3-1, y contaba con un récord de 9-1 en sus últimos 10 juegos de apertura. En cambio, los Indios arrastraban el peor diferencial de carreras (-47) en Opening Day durante ese mismo lapso.

 



Esas historias agregaron un episodio cuyo guion fue muy diferente. ¡Así es el béisbol! Sin embargo, una vez más, los Piratas de la Isla no pudieron vencer a Industriales y, como ha sucedido en cada inicio de temporada, Sancti Spíritus derrotó a Cienfuegos. Los Azules comenzaron perdiendo 1-0 por jonrón solitario de Dainier Gálvez ante el diestro Raymond Figueredo —su primer vuelacercas contra un lanzador de Industriales después de 11 años—.

 

Los Piratas siguieron peleando el juego con su abridor principal, el diestro Jonathan Carbó, pero los Leones le dieron un giro al marcador en el final del cuarto inning. Tres dobles consecutivos de Yasmany Tomás, Yasiel Santoya y Oscar Valdés, comenzaron el ataque de los Azules. Y, seguidamente, en ese mismo inning, Ariel Hechevarría y Alberto Calderón conectaron un back-to-back. La explosión de Carbó era de esperar (lanzó solo apenas tres innings y permitió cinco carreras, todas limpias), y el bullpen colapsó. Industriales anotó un rally decisivo de ocho carreras en el final del cuarto inning, suficiente para decidir el juego.

 

*La ofensiva de los Leones despertó rápidamente, y superó las expectativas de un primer tercio de juego sin contactos de calidad: el impacto de Alfredo Rodríguez, el ex torpedero de los Reds de Cincinnati y los Washington Nationals en Ligas Menores, fue clave en el lineup. “Cabilla” bateó de 5-2 y remolcó una carrera. El slugger Yasmany Tomás —otro de los bateadores con experiencia en MLB— conectó de 3-2 con un doble como cuarto bate, y el outfielder matancero Roberto Álvarez debutó de 2-1 con una remolcada y tres anotadas.

 

Agregando el éxito por 10-1 a la actuación de Figueredo, ahora los Leones de la Capital han ganado sus cinco juegos (cuatro de ellos anotando al menos 10 carreras) en el día de apertura contra los Piratas. La racha de victorias de los Gallos es bastante similar: ganaron su cuarto día de apertura contra los Elefantes de Cienfuegos, esta vez con blanqueada por 2-0. El zurdo Álex Guerra encabezó el camino, sin permitir carreras durante seis entradas dominantes, con cuatro ponches y un solo boleto. Los Elefantes batearon de 18-2 ante Guerra, y luego entró Yankiel Mauris para completar la blanqueada en su típico viaje de tres entradas.

 

La ofensiva de los Elefantes conectó apenas cuatro sencillos, mientras los Gallos registraron ocho, pero sin productividad: dejaron a 10 corredores en las bases.

 

4. El infortunio del pitcheo


Si pensaste que el diluvio de batazos fue solo en el estadio Julio Antonio Mella con los 20 hits y ocho extra bases de los Alazanes (incluyendo cuatro dobles e igual número de jonrones), entonces no llegaste al final de nuestra columna: ¡Mayabeque y Matanzas registraron 26 carreras combinadas en su duelo del día de apertura! Desde luego, eso fue bestial. Ni siquiera Yadián Martínez y Yoennis Yera, ambos ases de rotación, parecían tener lo suficiente en su mezcla de pitcheos como para inspirar respeto desde la colina. Yadián soportó 10 hits en 5 ⅔ innings, además de ocho carreras limpias. ¿Yera? Seis hits en cinco entradas, con cuatro carreras permitidas. Y luego se activaron los bullpen: los cuatro relevistas de los Huracanes se combinaron para admitir ocho carreras en 2 ⅓ innings. No pudieron ponchar, y caminaron a cuatro oponentes. Los relevistas de Matanzas, sin contar la actuación de cierre del ex lanzador de los Huracanes, Henry Moyet, fueron bombardeados de 10-5 con seis carreras permitidas en 1 ⅓ entradas.

 

Cuando inició el séptimo, Mayabeque llegó a tener ventaja por 10-8, pero los Cocodrilos devoraron las estrategias de bullpen de Michael González y anotaron un rally de ocho anotaciones. Volviendo a las 26 carreras combinadas, hay algunos récords que fueron pulverizados cuando Ariel Sánchez bateó el jonrón número 94 de su carrera para sellar el rally decisivo durante el final de la séptima entrada: ¡el carreraje se convirtió en el nuevo récord combinado para un día de apertura! Sí, las 26 carreras anotadas, superan el registro de las 25 producidas en la victoria 20-5 de Matanzas contra Cienfuegos en el Opening Day de la 61 Serie Nacional. Y, por si fuera poco, Mayabeque se unió al desdichado club de los cuatro equipos que han perdido en un día de apertura después de anotar 10 carreras.

 

5. Sin antídoto para la ofensiva


Hablando de carreras, marcadores abultados y jonrones, esto es lo que deberías saber:


—El promedio de 13,5 carreras anotadas en este día de apertura de 2024, se ubicó en el tercer lugar de todos los tiempos, a menos de una carrera del récord: 2009 (14.6), 2010 (14.3)… 2024: ¡13.5!

—Guillermo García también ganó titulares en la historia: se convirtió en el primer bateador zurdo con dos jonrones en el día de apertura desde que Luis Felipe Rivera conectara par de vuelacercas contra Cienfuegos en el Opening Day de 2002.

—Los 19 jonrones han trascendido como la segunda mayor cifra para un día de apertura desde 2010, cuando se conectaron 20 en la 50 Serie Nacional. El récord actual sigue siendo de 21 en la 32 Serie Nacional, siete de ellos del equipo Habana contra Isla de la Juventud.

 

El año pasado, se conectaron solo siete jonrones en el día de apertura. Cuatro de ellos fueron registrados por bateadores que usualmente no producen más de tres jonrones por temporada: Richel López (3), Rangel Ramos (2), Rodolexis Moreno (1) y Mailon Tomás Alonso (1). Este año, la combinación ha tenido una presencia mixta, pero definitivamente no sabremos el bote de la pelota Teammate-190 hasta que avance la temporada regular.

 

Sí, le daremos seguimiento a cada tendencia, pero nunca te sorprendas porque esto es… ¡béisbol!

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