• Yirsandy Rodríguez

Después de un inicio sombrío: Los Cachorros han demostrado que pueden competir


(Foto: Yordan Manduley/Raidel Pedrera)

Ahora, volvamos al 15 de marzo pasado, sólo por unos minutos. ¿Recuerdas qué equipos se hundían en la tabla de posiciones?:


-Lugar 14): Holguín 14-21, .400 G%, 6-4 en los últimos 10 juegos


A dos juegos de llegar a la mitad de la temporada, los Cachorros de Holguín habían perdido siete de sus primeras 10 sub-series en esta 61 Serie Nacional del béisbol cubano, con un pésimo registro de 5-10 fuera de casa. Desde entonces, la historia ha cambiado considerablemente, y el team holguinero logró tomar el ritmo que se esperaba de su complexión.


En 20 partidos desde el pasado 16 de marzo, han acumulado marca de 15-5 y diferencial de (+46) carreras producidas, con ocho victorias en sus últimos 10 encuentros jugando en casa. Tras la barrida entre martes y jueves pasado, una estocada que parece hundir a los Toros de Camagüey, los Cachorros (29-27) se ubicaron en el octavo puesto de clasificación, igualados con las Avispas santiagueras, quienes dominan en la sub-serie particular, 2-1.


Incluso en su peor momento durante la primera mitad de la temporada, los Cachorros dirigidos por el experimentado manager Héctor “Tico” Hernández, quien condujo al equipo hasta ganar el sensacional título en 2002, lucían uno de los lineups más balanceados de esta 61 Serie Nacional:


-Un cátcher de experiencia como Franklin Aballe, para conducir a un staff con varios lanzadores jóvenes en pleno desarrollo.


-El infield puede competir entre los mejores de la liga, con tres excelentes torpederos, Yordan Manduley, Adriel Echavarría—ha fildeado para promedio de .990—y Luis Raúl Domínguez, además de Yeison Pacheco en la intermedia, quien me ha sorprendido por su alcance luego de regresar a su posición natural. Edilse Silva, Michel Gorguet y Ihuner Anache, han sido fildeadores promedio en la inicial.


El jardinero derecho de los Cachorros, Yasiel González, lidera el equipo con 14 HR y .581 slugging. Foto: Raidel Pedrera.

-¿Cuántos equipos pueden contar con un rightfielder tan talentoso como Yasiel González, quien ha explotado finalmente al nivel esperado de sus años cuando lideraba la Serie Nacional Sub-23 en jonrones? ¿Y para fortalecer esa parte derecha, con Jorge Luis Peña en el centerfield? No son muchos, al menos en esta temporada.


Además, agregue a la fórmula a Laindel Leyva, quien combina contacto y rapidez, y usualmente parece estar a la sombra de otros buenos bateadores, pero ha producido 53 carreras con apenas 64 OPS+.


-Y, bueno, por si fuera poco, los Cachorros también cuentan con una especia de arma secreta, un pequeño genio llamado Karel Sánchez Escalona, que aporta una apreciable fuente de información sabermétrica en la mesa de trabajo para el manager Tico Hernández, entrenadores y jugadores del equipo.


¿Cuál ha sido el gran problema de los Cachorros desde la etapa de preparación? Obviamente, dirás “que no necesitamos preguntar”, porque sigue siendo el picheo.


En primer lugar, sin el experimentado diestro Carlos Santiesteban, los jóvenes diestros Rafael Sánchez, Meracle Oris y Yoidel Castañeda—está lanzando con Las Tunas este año—, quienes se combinaron para marca de 5-9 y tres salvamentos en la pasada campaña, el panorama despertaba inevitables dudas, en un staff con cinco novatos, dos pícheres en su segundo y tercer año, respectivamente.


Sí, en total, la mitad del cuerpo de lanzadores con que contaba Tico Hernández, no tenía experiencia en Series Nacionales. Durante toda la temporada, los problemas con el picheo han persistido, al punto de que Holguín ha soportado el cuarto OPS (.850) más alto de la liga, cerrando el ranking de picheo en el 14to lugar de ponches sobre boletos (-46 SO-BB) y PCL (5.69) de los abridores.


El bullpen también ha sido vulnerable, con 5.97 PCL y una altísima línea ofensiva de sus oponentes—cerró este jueves en .311/.407/.465. Aun así, el picheo de los Cachorros ha contado con destacables individualidades, y el dominio del diestro Michel Cabrera ha sido clave. En 27 relevos, Cabrera, de 23 años—los cumplió el pasado 4 de abril—, tiene marca de 8-2 y cinco salvamentos, lo que ofrece un alto índice de 48.1% de participaciones en las victorias de los Cachorros.


Sin ninguna apertura en esta campaña, Cabrera lidera el plantel en innings (81), ERA+ (148), WHIP (1.36) y efectividad (3.56), luciendo exquisito control con la tercera tasa de boletos por cada nueve entradas (1.78 BB/9) más baja de toda la liga—detrás del zurdo granmense Leandro Martínez (1.34) y el diestro pinareño, Yosvany Torres (1.48)—.


Durante el repunte de los Cachorros de Holguín, que han ganado 15 de sus 20 partidos desde el pasado 16 de marzo a la fecha, el mejor registro de la liga—empatados con los Tigres de Ciego de Ávila—Cabrera ha sido uno de los jugadores más valiosos. De hecho, en 43 ¹/₃ innings, acumula la segunda efectividad (1.04) más baja de los 47 lanzadores calificados con al menos 50 bateadores enfrentados. Además, registra un tercio de las victorias del equipo, con marca de 5-1, y hace un par de meses que no permite un jonrón lanzando en el estadio Calixto García.


Por supuesto, hay otros lanzadores del staff de los Cachorros que han aportado destellos con actuaciones de calidad, pero sin dudas el impacto de Cabrera no tiene comparación. De hecho, a pesar de los problemas de descontrol y las bajas de rendimiento, un punto interesante en la rotación de picheo que han preparado los experimentados entrenadores Orelvis Ávila y Oscar Gil, ha sido la flexibilidad para ofrecerle confianza a varios lanzadores jóvenes.


Es cierto que esa filosofía de probar a varios pícheres en diferentes situaciones se ha visto prácticamente forzada, pero parte de los resultados se compensan con los diez lanzadores que suman al menos un éxito, y siete un juego salvado. De los 10 abridores que ha utilizado Tico Hernández, el zurdo Luis Ángel Gómez (1-4, 6.92 PCL) y el diestro Rubén Rodríguez (4-5, 4.26 PCL) son los únicos que no han registrado apariciones de relevo.


Esa tendencia muestra que, durante toda la campaña, los Cachorros simplemente han intentado confiar en los lanzadores con el mejor estado de forma en su rendimiento. Y, aunque al inicio esa estrategia no encontraba solución para ganar incluso con una aceptable productiva ofensiva, la historia ha cambiado considerablemente en esta segunda mitad de la temporada.


En su mejor momento de la temporada, la afición holguinera espera que el equipo mantenga el paso ganador y consiga el ansiado boleto de clasificación a los playoffs. La experiencia y el liderazgo de jugadores como Edilse Silva, Yordan Manduley, Maikel Cáceres, Yeison Pacheco, Michel Gorguet, Franklin Aballe, Jorge Luis Peña (aunque aún está lesionado) y el talentoso Yasiel González será clave a la ofensiva. Y, desde el box, Tico Hernández necesitará el aporte de los diestros Yusmel Velázquez, Wilson Paredes y Rubén Rodríguez, tanto como el ímpetu de Michel Cabrera y el zurdo Uberley Estévez, quien ha sorprendido con su marca de 4-1 y dos rescates.


Una vez más, el reto está planteado: Los Cachorros buscarán mantenerse en la élite, aunque les queda enfrentar 14 de sus últimos 19 partidos ante rivales que este sábado aparecían en zona de clasificación.