• Yirsandy Rodríguez

Escenario de postemporada: Néstor Cortés Jr. se une a la leyenda de los Yankees



Por: Yirsandy Rodríguez

Néstor Cortés Jr. levantó su vista y en un giro rápido observó cómo la multitud se ponía de pie y lo aclamaba este martes durante el decisivo Juego 5 de la ALDS en Yankee Stadium.


Las bases estaban llenas de Guardianes, había un out y los Yankees ganaban por 4-0 en el inicio de la tercera entrada. Para Cleveland, se presentaba la gran oportunidad de azotar a Cortés Jr., quien asumió el reto de encaminar a los Yankees con sólo tres días de descanso por vez primera en toda la temporada.


Hacía poco más de seis meses, antes de emerger como la leyenda de “Nasty Néstor” que ha cautivado a la fanaticada de los Yankees, el zurdo cubano natural del Surgidero de Batabanó vivió un momento de incertidumbre en el Bronx. La historia se remonta al invierno pasado, cuando Néstor Cortés Jr. llamó a Matt Blake, el entrenador de lanzadores de los Yankees de Nueva York.


Nasty arrojó una brillante efectividad de 2.90, con tasas de 10.0 K/9 y 4.1 K/BB tras acumular 93 entradas durante 14 aperturas y ocho relevos en 2021. Aun así, ese sorprendente dominio no garantizaba su destino con los Yankees. Un año antes, Cortés Jr. había sido desechado por los Marineros de Seattle luego de admitir una desconcertante efectividad de 15.26 y 1.379 OPS contra 44 oponentes.


Con ese historial, realmente aún no se debía dar por sentado su salto a la élite. Y, quizás, esa preocupación rondaba la mente de Nasty, quien le preguntó a Blake: “¿Estoy adentro mirando hacia afuera? ¿O estoy afuera mirando hacia adentro?”. Al notar que Néstor no bromeaba, la respuesta de Blake fue clara y convincente: “Estás dentro”, apreciando su preocupación.


“Realmente ha identificado lo que hace bien y no tiene miedo de hacerlo”, reveló Blake sobre el enfoque de Néstor. “Algunos muchachos tal vez están mirando a su alrededor, tratando de ser otra persona. Es realmente auténtico en lo que es”.


Ahora, 30 aperturas y 168 ⅓ innings después, Nasty ha retribuido la confianza de la organización. Su éxito ha sido rotundo, y se ha convertido definitivamente en uno de los ases que han encabezado el cuerpo de abridores de los Yankees este año. Una prueba más de su gran impacto, fue la actuación protagonizada por Néstor este martes en el decisivo Juego 5 de la ALDS frente a los Guardianes, el equipo que menos se ponchó (18.2%) durante la temporada regular.


Cortés Jr. superó su único momento de presión en el inicio del tercer inning, cuando Cleveland llenó las bases: retiró al peligroso José Ramírez*, quien alcanzó a conectar un elevado de sacrificio al jardín central. Y, luego, dominó a sus últimos siete oponentes hasta completar su segunda apertura con 15 outs en apenas cuatro días de postemporada.



*Cortés Jr. tuvo en un puño a Ramírez durante todo el año, ¿recuerdas?: se fue de 11-0 con cinco ponches, extendiendo un dominio similar al que logró ante Myles Straw, quien terminó de 12-0.


Ningún abridor de los Yankees de New York había registrado un éxito para cerrar la ALDS durante la última década, desde que CC Sabathia lanzó una joya de pitcheo contra los Orioles de Baltimore el 12 de octubre de 2012. Con solo tres días de descanso tras su apertura de cinco entradas y 92 lanzamientos el pasado viernes en el Juego 2, Cortés Jr. encabezó este martes la victoria por 5-1 de los Yankees.


“Es la leyenda de Néstor”, dijo el manager de los Yankees, Aaron Boone. “Honestamente, al entrar, hubiera estado muy emocionado con verlo enfrentar a solo 10 bateadores”.


Al final, Cortés Jr. volvió a superar las expectativas. Una vez más, se robó el show en el Bronx, luciendo su auténtico bigote, la sagacidad de su mezcla de lanzamientos y el arsenal de windups interminables que suelen sacar de balance a los bateadores. Ovacionado por más de 47 mil fanáticos, Nasty aseguró cinco sólidas entradas, permitiendo sólo tres sencillos y una carrera con apenas 61 lanzamientos*.


*Steve Kwan conectó dos de los tres sencillos que Cleveland produjo contra Nasty, quien retiró tres de sus cinco entradas en fila.



Ponchó a sólo dos bateadores, pero, ¿no era suficiente? ¿Para qué tanto desgaste si puede dominar con menos de cuatro pitcheos? Sí, creo que este resultado también es parte del arte de lanzar: promedió 3.2 lanzamientos por cada bateador enfrentado (19), abrió con strike contra 13 de sus 19 oponentes, y aprovechó la disciplina en el plato de los Guardianes, marcando 15 strikes cantados.