• Yirsandy Rodríguez

Escenario de postemporada: Yordan Álvarez se perfila como el pelotero cubano a seguir

Actualizado: 11 oct



Por: Yirsandy Rodríguez

Cuando comenzó la postemporada del año pasado, Yordan Álvarez era, junto a la leyenda de Randy Arozarena y el veterano José Abreu, uno de los jugadores con mayores probabilidades de impactar entre los peloteros cubanos.


En su primer playoff de 2021, Yordan comenzó a calentarse: produjo 1.166 OPS en 17 apariciones al plato contra los lanzadores de los White Sox de Chicago en la ALDS. Bateó de 11-3, pero dos de sus hits fueron extra bases (doble y jonrón). Remolcó tres carreras y tomó seis bases por bolas, que lo ayudaron para registrar .529 OBP. Luego, destrozó literalmente el pitcheo de los Red Sox en la ALCS, luciendo línea ofensiva de .522/.538/.870 (1.408 OPS).


En seis juegos, Yordan fue la pesadilla viviente ante Boston. Roció 12 hits en 23 veces al bate, recorrió 20 bases, cerrando con seis remolcadas, siete carreras anotadas, tres dobles, un triple, y una explosión ante Chris Sale en el segundo inning del Juego 5, que aterrizó sobre el ‘Monstruo Verde’ de Fenway Park. Con todas esas hazañas, Yordan Álvarez se ganó el MVP de la ALCS, cargando a los Astros hasta la discusión del título.



Sin embargo, aunque parecía imparable, tras agregar un 13.5% de probabilidades de victorias para los Astros, Yordan no pudo desatar su swing de élite en la Serie Mundial. Bueno, siendo honesto, la mayoría de los bateadores de los Astros sufrieron un slump con el eficiente pitcheo de los Bravos de Atlanta. Yordan falló 18 de sus 20 veces al bate. Se tomó seis ponches y caminó cinco veces, siendo limitado a su segunda serie de postemporada sin remolcar carreras.*


*El anterior slump de tales proporciones, fue el que sufrió Yordan contra los lanzadores de los Yankees en la ALCS de 2019: bateó de 22-1 y se tomó 12 strikeouts. Su deficiente línea ofensiva cerró en .045/.125/.045 y .170 OPS.


Con el impresionante ritmo que Yordan Álvarez llegó a la Serie Mundial, nadie imaginó que, al final, Jorge Soler se robaría el show entre los peloteros cubanos. ¡Así es de impredecible la postemporada! Soler no sólo reinó como el jugador nacido en Cuba con mayor impacto durante los playoffs pasados: también fue el MVP de la Serie Mundial, convirtiéndose en uno de los históricos protagonistas que contribuyó para que los Bravos de Atlanta ganaran su primer título después de 26 años.


Aun así, al igual que sucedió antes de los playoffs de 2021, Yordan Álvarez ha vuelto a sobresalir como la estrella que brilla más allá del grupo de peloteros cubanos activos. En la temporada regular de este año, Yordan fue el mejor bateador zurdo de la Liga Americana. Su capacidad y talento fueron virtudes claves para lograr ubicarse entre los bateadores más eficientes de 2022. De hecho, aunque suene exagerado, varios de los logros de Yordan incluso retan la capacidad de Aaron Judge, quien probablemente termine recibiendo el MVP de la Liga Americana: Yordan se ubicó en el percentil 100 esta temporada en velocidad de salida promedio, tasa de conexiones fuertes, xwOBA, porcentaje de barriles, xBA y xSLG, según Statcast.



Exhibió un impresionante .572 slugging vs. bolas rápidas, .570 vs. lanzamientos rompientes, y .821 vs. cambios de velocidad. ¡Puro talento! Además del gran salto en su enfoque renovado, Yordan cuenta con la experiencia de 34 juegos y 134 visitas al plato bajo la presión de los playoffs.


A diferencia de otros años, su filosofía de ataque ha cambiado drásticamente en comparación con el bateador agresivo que solía ser: Yordan mejoró su tasa de bases por bolas en un 5.5%. Ese fue un ajuste clave y, sin que asegurara proporcionalmente mejores contactos, también hizo descender un 5.3% su tasa de ponches. Por supuesto, estamos claros de que toda esa historia quedó rubricada en pergaminos históricos de la temporada regular. Pero el notable éxito de Yordan Álvarez en 2022 ha sido rotundo y, como nunca antes, ese impacto nos lleva hasta un nivel de expectativas aún mayor que el año pasado.


De no ser por las lesiones que lo obligaron a perderse 27 juegos, sin dudas Yordan habría agregado más capítulos épicos a su joven carrera en las Mayores. Con sus 37 jonrones, se quedó cerca de convertirse en el quinto jugador en la historia del club en conectar 40 jonrones durante una temporada.*


*Iba camino a unirse con Jeff Bagwell (1997, 1999, 2000), Lance Berkman (2002, 2006), Alex Bregman (2019) y Richard Hidalgo (2000) en el club de los 40 jonrones.


Tras conectar 98 jonrones durante los primeros 368 juegos en su carrera (sin contar la actuación en playoffs), Yordan ha proyectado récord como el jugador que más rápido podría alcanzar la cifra de 100 jonrones en la historia de la franquicia. Cuando su swing produzca el jonrón No. 100, hará suya la distinción que actualmente le pertenece a Lance Berkman, quien alcanzó el jonrón #100 en el juego 452 de su carrera con los Astros de Houston.


El otro punto sorprendente aquí, es que Yordan Álvarez se ha enfocado consistentemente en potenciar su trabajo defensivo. Tras iniciar apenas 39 juegos como outfielder el año pasado, en esta campaña dividió su tiempo entre bateador designado (77 aperturas) y jardinero izquierdo (abrió 56 partidos como titular, el máximo de su carrera). Durante la temporada regular, acumuló siete asistencias en el left field y +5 en DRS (Carreras Salvadas a la Defensiva, avaluadas por Baseball-Reference), rendimiento que lo ubica entre los leftfielders mejores calificados de la Liga Americana.


“Nadie ha solidificado realmente la posición, especialmente desde que Michael (Brantley) salió”, dijo el manager de los Astros, Dusty Baker, cuando se le preguntó recientemente en Conferencia de Prensa sobre cómo le gustaría manejar sus opciones para escoger un left field titular en esta postemporada. “Eso dolió mucho, perder a Michael Brantley. Odias sacar tus grandes bateadores de ahí, pero también el hecho de lo bien que Yordan (Álvarez) ha jugado en el jardín izquierdo, ‘¿sabes?’, es un alivio”.