• Yirsandy Rodríguez

Lo que debería preocupar en la racha de seis derrotas consecutivas de los Tigres


(Foto: Yorelvis Charles, manager de los Tigres/Aslam Castellón)

Hasta hace poco menos de una semana, los Tigres de Ciego de Ávila lucían ampliamente como los líderes de esta 61 Serie Nacional del béisbol cubano.


Luego de un éxito por 8-0 ante los Alazanes de Granma el pasado martes 19 de abril, Ciego de Ávila jugaba para marca de 38-21 y había ganado nueve de sus últimos 10 juegos. En ese lapso, el dominio de los Tigres sobre sus rivales fue aplastante, produciendo 103 carreras con apenas 45 permitidas:


CAV 17, PRI 2

CAV 11, PRI 7

CAV 11, ART 1

CAV 5, ART 3

CAV 14, SCU 7

CAV 13, SCU 9

SCU 12, CAV 2

CAV 13, CMG 2

CAV 9, CMG 2

CAV 8, GRA 0


Sin embargo, desde ese último éxito ante los Alazanes, Ciego de Ávila ha perdido seis partidos de manera consecutiva, duplicando las dos rachas de tres derrotas que acumulaban este año. Exceptuando el revés más reciente por 4-3, este miércoles ante los Toros de Camagüey en el estadio Cándido González, las derrotas anteriores de los Tigres habían terminado por diferencia de al menos tres carreras:


GRA 13, CAV 7

GRA 11, CAV 6

HOL 9, CAV 3

HOL 7, CAV 4

CMG 7, CAV 2

CMG 4, CAV 3


Obviamente, cuando un equipo pierde por una diferencia superior a las tres carreras, varias suelen ser las razones. En el caso de los Tigres, es cierto que han anotado apenas 25 carreras—deficiente promedio de 4.2—y el .792 OPS ha fluctuado casi .100 puntos por debajo del acumulado general de .884 en esta temporada regular. Sin embargo, el picheo y la defensa han permitido el doble de las carreras (8.5), y las constantes explosiones de los abridores han comenzado a generar dudas en cuanto al estado de forma del staff avileño de cara a los playoffs.


En sus dos aperturas durante la racha actual de seis derrotas consecutivas, el veterano Dachel Duquesne ha acumulado solo 4 ¹/₃ innings, con 12 hits permitidos, 13 carreras, cinco de ellas limpias, solo dos ponches y cuatro boletos. Yander Guevara fue bombardeado por los Cachorros de Holguín, quienes le conectaron 12 hits y anotaron siete carreras limpias en cinco innings. Kevin Soto soportó cinco limpias en cuatro entradas ante los Alazanes. Yairon Martínez no pudo evitar que los Toros le anotaran seis carreras limpias en 6 ⅔ IP, a pesar de haber propinado siete ponches.


Aunque no debería sorprendernos, Luis Alberto Marrero ofreció la salida más consistente, cuando lanzó 6 ¹/₃ innings y admitió tres carreras, con seis ponches y dos boletos ante Holguín. Sin esa salida de calidad de Marrero, el picheo de Ciego de Ávila se hunde aún más, exhibiendo 7.43 PCL durante esta racha de seis derrotas consecutivas. Unido a este preocupante desajuste del picheo, la lesión del capitán de los Tigres, Yorbis Borroto, ha sido una de las peores noticias desde el pasado sábado.


El impacto de Borroto, de 37 años, va más allá incluso de su consistente línea ofensiva de .318/.451/.369 en 272 apariciones al plato durante esta campaña, donde ha sido uno de los torpederos más seguros con promedio de fildeo de .976 (ha cometido sólo siete errores en 292 lances, durante las 469 ⅔ entradas jugadas a la defensiva en 61 partidos).


Su liderazgo en los tres campeonatos ganados por el equipo y la experiencia que aporta día a día, han convertido al torpedero natural del municipio de Ciro Redondo en una figura inspiradora y prácticamente irremplazable. Tras la colisión con el holguinero Laindel Efren Leyva el pasado sábado, aún no se sabe por qué tiempo Borroto estará fuera del lineup de los Tigres, debido a su fractura de tibia y peroné.


Por el momento, el reemplazo del manager Yorelvis Charles, Michel Arteaga, ha sido positivo, con 16 lances sin error en 36 innings y cinco remolcadas que lideran la ofensiva en los últimos seis juegos. De cualquier manera, sin dudas los Tigres sentirán la ausencia de Borroto, pero el gran problema en esta racha de seis derrotas consecutivas va más allá.


Ha sido la ineficiencia del picheo, que está encendiendo alarmas en esta recta final de la temporada.