• Yirsandy Rodríguez

El regreso de Néstor Cortés Jr.

Actualizado: 22 sept



Por: Yirsandy Rodríguez

Nasty siguió con la vista el elevado al left field de Greg Allen, quien haló una bola rápida de cuatro costuras que se quedó peligrosamente ubicada sobre lo alto de la zona de strike.


El novato de los Yankees, Oswaldo Cabrera, realizó una gran atrapada en lo profundo del left field, devorando el fly ball de 360 ft conectado por Allen. Nasty bajó sus dos manos y suspiró, ya que, a primera vista, el batazo producido a 95.8 mph parecía llevar todas las etiquetas de un Grand Slam. Sin embargo, la espectacular atrapada de Cabrera, desplazándose en sentido contrario de su mano enguantada, convirtió la jugada en un elevado de sacrificio.


Con dos outs y los Piratas delante 1-0 en su primer juego de visita al Yankee Stadium, Nasty dominó a Jason Delay para cerrar una entrada donde las complicaciones lo llevaron a utilizar 26 pitcheos. Cortés Jr. retiró la parte alta del quinto inning sin contratiempos, y cerró su apertura con cinco entradas sólidas, exhibiendo progresiones en el spin rate promedio de todos sus lanzamientos utilizados:


—4-Seam Fastball: 60.0 ↑ (RPM)

—Slider: 127.0 ↑ (RPM)

—Cutter: 45.0 ↑ (RPM)

—Changeup: 63.0 ↑ (RPM)

—Sinker: 40.0 ↑ (RPM)

Data: Savant Baseball


Luego de su tercera apertura tras regresar de la lista de lesionados durante una emocionante noche donde Aaron Judge bateó su jonrón número 60 de la temporada, Cortés Jr. ha permitido sólo cuatro carreras limpias en 14 innings (2.57 PCL). Tiene 13 strikeouts, solo cuatro bases por bolas y ha limitado a sus oponentes a línea ofensiva de .196/.255/.255, sin jonrones admitidos frente a 56 bateadores. De sus cuatro ponches este martes, dos fueron ubicando su cutter, una de las principales armas que han ayudado a Cortés Jr. a establecerse en la rotación de los Yankees.


Antes de los partidos de este martes, el cutter de Nasty era el segundo mejor calificado en promedio de bateo permitido entre lanzadores calificados este año:


Entre el reducido grupo de 17 lanzadores que han cerrado al menos 150 apariciones usando el cutter contra sus oponentes, Cortés Jr. ha admitido el tercer xBA más bajo (.229), y acumulaba antes de este martes la cuarta tasa de strikeouts (22.3%).


“Nunca dejé de lanzar [mientras estaba en la lista de lesionados], así que realmente no tengo que recuperarme”, dijo Cortés Jr. al New York Times tras su regreso a la rotación neoyorquina, luego de poco más de dos semanas en la lista de lesionados. Cortés Jr. señaló que “aumentó su velocidad a 92-94 mph en algunos lanzamientos, lo cual era su propósito durante los juegos”.


Cortés Jr., quien fue descartado por los Orioles de Baltimore de 2018—un equipo que perdió 115 juegos—, y hace tres años los Yankees lo habían intercambiado con los Marineros de Seattle, ahora está de regreso en el Bronx, generando expectativas como uno de los principales lanzadores en la rotación de New York. A solo 15 partidos de terminar la temporada regular, los Yankees necesitan que Cortés Jr. esté saludable y el efecto de sus lanzamientos continúe impactando de cara a la postemporada.


En la apertura de este martes, la velocidad de Nasty subió hasta las 94.4 mph con su bola rápida de cuatro costuras. Al final, sus 30 pitcheos (4-Seam Fastball) se mantuvieron en 92.6 mph, 0.8 mph sobre el promedio (91.8) que ha sostenido este año. De cualquier manera, la gran historia en el salto al estrellato de Nasty Néstor Cortés Jr., ha sido su capacidad para dominar sin depender aparentemente de la velocidad de su bola rápida.



A decir verdad, y eso tenemos cómo probarlo con varias métricas, la sagacidad de Cortés Jr. tiene todo el crédito aquí. Su mezcla de bola rápida de cuatro costuras, slider, cutter y changeup, lanzamientos dotados de fino comando, fortifican su repertorio. Y, por supuesto, es imposible dejar pasar desapercibido su principal atracción: cada wind up extravagante, sorprendente, único, desestabilizador, y el bigote que lo define como uno de los rostros más divertidos del béisbol por estos días.



Todo ha encajado perfectamente y, en apenas un par de temporadas, Nasty se ha convertido en un as dentro de la rotación abridora de los Yankees.