• Yirsandy Rodríguez

Escenario de postemporada: Desafiando lo ‘improbable’



Por: Yirsandy Rodríguez

Hacia dondequiera que centres tu atención, Yankees vs Astros vuelve a exhibir un desafío colmado de talento: superestrellas generando grandes expectativas, veteranos en busca de reescribir su legado y, como cada postemporada, héroes inesperados que emergen.


Entre ellos, habrá historias de superación y decepción, con protagonistas capaces de convertir en “probable” lo aparentemente “improbable”, como lo está logrando el cubano Yuli Gurriel en el plato. Desde que comenzó la postemporada, la preocupación de los Astros era inminente: si has seguido a los Astros este año, sobre todo desde la segunda mitad de la temporada, difícilmente no coincidamos en que Yuli Gurriel pasó por una de las peores campañas en su carrera. Podemos documentarlo, por supuesto.


Un año después de ganar el título de bateo de la Liga Americana a los 37 años, le sucedió esto:


—Su tasa de hits contundentes descendió en un 6.4%.

—Vio caer su tasa de bases por bolas de 9.8% en 2021 a 5.1% este año.

—Perdió .102 puntos de slugging, y .077 de promedio.

—Aumentó su tasa de swing a lanzamientos fuera de la zona de strike en un 8.8%.

—Tras producir el mejor OPS de su carrera (.808) en dos strikes, terminó con el peor (.544) entre sus temporadas calificadas.


Como ves, podemos resumirlo todo con una palabra: inconsistencia. En todo el año, Yuli Gurriel no logró impactar ni siquiera a la altura de los promedios registrados en su carrera. Sin embargo, ha llegado la postemporada, un escenario donde los ajustes podrían llevarlo a la gloria con los Astros de Houston: eso es precisamente lo que está sucediendo.


Yuli Gurriel entró al juego de este miércoles con 15 apariciones en home y 27 swings consecutivos sin fallar, sobresaliendo como el único bateador de la postemporada con esa capacidad. Por si eso fuera poco, tampoco se había tomado ningún ponche tras recibir 46 lanzamientos, para un promedio de 3.1 por aparición al plato. Los siguientes bateadores activos en estos playoffs, han estado distantes:


PA/K%

1) Gurriel, Yuli: 15, 0.0%

2) Kwan, Steven: 32, 6.3%

3) Marte, Starling: 13, 7.7%

4) Nimmo, Brandon: 13, 7.7%

5) Kiner-Falefa, Isiah: 13, 7.7%


Durante sus primeros dos turnos de la noche, Gurriel había fallado de 2-0 contra Taillon. Ambas conexiones fueron contundentes, a 93.0 y 101.6 mph, pero el jardinero izquierdo de los Yankees, Giancarlo Stanton, se las arregló para capturarlas. En su tercera visita al plato, Yuli Gurriel enfrentó al relevista diestro Clarke Schmidt, abriendo el final del sexto inning. Schmidt, de 26 años, ha sido uno de los relevistas más confiables del manager Aaron Boone en esta postemporada.


Básicamente, tiene tres lanzamientos: sinker de 96 mph, una slider de 87, y una curva de nudillos que utilizó para poner a Yuli Gurriel en cuenta de 0-2. Por cierto, ese segundo strike, fue el primer swing de Gurriel que no ha logrado contacto con la pelota en esta postemporada. ¿Sabes qué significa eso en esta era donde los ponches han invadido el béisbol de Grandes Ligas?: Sí, el talento natural y la experiencia de un swing en tiempos modernos.


En cuenta de 0-2, Schmidt intentó retar a Gurriel con su slider. Los reportes de la temporada regular indicaban que, en dos strikes sin bolas, el swing de Yuli había sido vulnerable en zona alta (interior), y puntos bajos hacia la esquina exterior contra las sliders.




Como se puede apreciar, Schmidt enfrentaba a un bateador deficiente contra uno de sus principales lanzamientos, pero la localización de su slider no fue efectiva en dos strikes y le sucedió esto:



El proyectil que detonó Yuli permaneció apenas 4.1 segundos en el aire, hasta caer a 381-ft del plato por el jardín izquierdo de Minute Maid Park, con una velocidad de salida de 108.4 mph. La emoción de la fanaticada era incontenible. Los Astros se iban delante 2-1, con Verlander lanzando una joya de pitcheo, mientras los Yankees llamaban al montículo a su segundo relevista de la noche.


Yuli Gurriel saludó a su compatriota Aledmys Díaz, quien se encaminaba hacia el plato, y luego fue recibido entre abrazos mientras llegaba hasta el final del dugout para reencontrarse con su otro paisano, el slugger tunero Yordan Álvarez. Sin embargo, la gran historia aquí era más impactante: ¿cómo Yuli ha resurgido, convirtiendo una vez más las tendencias improbables en batazos para el recuerdo? Todo se trata de enfoque, y añadiría la combinación del trabajo consistente de los Astros y su experiencia.


El jonrón fue ese tipo de batazo que ha definido el swing de élite de Yuli Gurriel, con la reacción en el momento exacto para devorar la pelota. Minutos antes de calentar la slider de Schmidt, Yuli estaba conversando con el entrenador de bateo del equipo, Alex Cintrón. Revisaron videos en una tableta y, aunque no se sabía con lujo de detalles lo que estaban debatiendo, sin dudas tenían un plan para enforcarse en el plato.